Viernes, 19 de octubre de 2007
Patriotas de cercan?as
XL Semanal 14/10/2007




Hay una clase de cartas, entre las que me escriben los lunes, cuya virulencia supera, incluso, las de las feministas galopantes de g?nero y g?nera y las de las pavas con indigencia intelectual, incapaces unas y otras de entender nada que no responda al canon obvio de ese mundo virtual que se han montado y que tanto aplauden, para evitarse problemas, ciertos tontos del haba. Yo tengo un par de ventajas. Por una parte, ese canon artificial me importa un carajo. Por la otra, hace cuatro o cinco a?os escrib? una novela sobre mujeres, machismo y algunas cosas m?s, y a su contenido ?corrido de los Tigres del Norte adjunto? me remito cuando vienen diciendo que les toco la bisectriz.

En cualquier caso, como digo, ese correo femenil descompuesto de humor, inteligencia y maneras no es lo que m?s chisporrotea. Lo m?s plus de lo plus llega cada vez que me introduzco, saltar?n, en los jardines nacionalistas. Ah? de verdad que s?. Ah? es donde paletos espumajeantes y tontos de campanario ?no siempre son sin?nimos, aunque a menudo lo parezcan? sacan lo mejor de s? mismos, y de sus argumentos, para ciscarse en mis muertos. En mis muertos espa?oles, naturalmente. Eso me pone en situaci?n delicada, pues como saben quienes me leen desde hace tiempo, mi concepto de Espa?a y de los espa?oles, desde Ind?bil y Mandonio hasta ayer por la tarde, no puede ser m?s inc?modo y descorazonador. No s? cu?ntas veces habr? escrito en esta p?gina, en los ?ltimos doce o trece a?os, pa?s de mierda o pa?s de hijos de la gran puta; conceptos estos que, por cierto, tambi?n generan su propio correo espec?fico, esta vez del sector Monta?as Nevadas. Pero mis astutos corresponsales patriachiqueros no se dejan enga?ar, porque son muy listos, e incluso bajo tales exabruptos detectan un espa?olismo de fuego de campamento, brazo en alto y en el cielo las estrellas, de ese que tanto les gusta practicar a ellos en versi?n propia, o que tanto necesitan en otros para justificar su trinque, su mala fe o su imbecilidad.

Esta clase de cartas llegan, indefectiblemente, cada vez que menciono asuntos hist?ricos, a los que tengo cierta afici?n. Y no deja de tener su gracia. Uno puede desayunarse cada ma?ana viendo en los peri?dicos y la tele c?mo gudaris y otros paladines catala?nicos, celtas, euskaldunes, andalus?es o de donde sean, incluso cretinos bocazas peinados de trav?s como el coqueto y casposo I?aki Anasagasti, meten el dedo, removi?ndolo, en cuanto ojo encuentran a mano, con tal de joder un poquito m?s, o se limpian las babas con cualquier bandera que no sea la de su parcelita. Pero que a los dem?s no se nos ocurra, por Dios, hablar de Historia, ni de Espa?a, ni de nada, ni siquiera en t?rminos generales, que no coincida exactamente con lo expuesto en el escaparate de su negocio. Hasta ah? pod?amos llegar. Algunos, incluso, son inteligentes. O lo parecen. ?sos, m?s all? del rebote elemental, suelen descolgarse con una contundencia, una seriedad pseudocient?fica y unos aires de autoridad tales que hasta al cartero de XLSemanal, que es un pedazo de pan, lo hacen picar de vez en cuando. Son capaces de desmentir, sin empacho, cuanto se ponga por delante. Veinticinco siglos de memoria documentada, bibliotecas, viejas piedras y paisajes no tienen la menor importancia frente a la historia local reescrita por mercenarios de pesebre, que es la ?nica que les importa. Mal acostumbrados por gobernantes expertos en succionar entrepiernas a cambio de votos ?desde el amigo Ansar al pac?fico Sapatero?, a los patriotas de cercan?as les sienta fatal que alguien les lleve la contraria a estas alturas del desmadre, cuando gracias a la cobard?a, la incultura y la estupidez de la infame clase pol?tica espa?ola todo parece estar, por fin, al alcance de su mano. Quisieran esos pseudohistoriadores de tebeo que, cada vez que llega una de sus cartas refutando con argumentos de hace tres d?as lo que gente docta e inteligente tard? siglos en acumular, probar y fijar, yo me levante de la mesa, vaya a mi biblioteca, y ante los veinte mil libros que hay en ella, ante las catedrales, los castillos, los acueductos romanos, las iglesias visigodas y los museos, ante los documentos hist?ricos conservados en los archivos de toda Espa?a y de medio mundo, diga: ?Ment?s como bellacos. Acaba de poneros patas arriba mi primo Ast?rix con dos recortes de peri?dico, cuatro ca?onazos de Felipe V y las obras completas de Sabino Arana?.

Encima, oigan, algunos amenazan con no leerme nunca m?s, o juran que no volver?n a hacerlo en el futuro. Para castigarme por espa?olista, por facha y por cabr?n. Y qu? quieren que les diga. Que sin lectores as? puedo pasarme perfectamente. Que vayan y lean a su p.... m....


Tags: Perez Reverte

Publicado por carmenlobo @ 11:02  | P?rez-Reverte, Arturo
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