Mi?rcoles, 19 de septiembre de 2007

ARTURO P?REZ-REVERTE
EL Semanal 2 de septiembre de 2007


Acabo de toparme en el correo con una publicidad bancaria que me ha puesto de una mala leche espantosa. Muchos de ustedes la conocer?n, supongo. Se trata de un folleto destinado a los usuarios de una de esas tarjetas de cr?dito j?venes, o como se llamen, Bluecard, o Greentarjeta, o Yellowsubmarine, que ah? no me he fijado mucho. Pero la tarjeta es lo de menos. De lo que se trata es de que el banco en cuesti?n, que para la cosa de recaudar viruta tiene tan poca verg?enza como el resto de los bancos y bancas que en el mundo han sido, plantea a sus j?venes clientes una oferta de cr?dito tan descaradamente abyecta que, si no fuera porque el tal Solitario de los huevos no es m?s que un miserable sin escr?pulos y un payaso, casi aplaudir?a uno que siguiera reventando ventanillas a alguna de tales entidades. No s? si me explico.

?Domicilia tu n?mina y vete de viaje?, es el reclamo inicial que encabeza el folleto, junto a la foto de una parejita jovenc?sima y feliz. Nada que oponer a eso, naturalmente. Aunque no exista, desde mi punto de vista, relaci?n directa entre el hecho de domiciliar la n?mina y subirse acto seguido a un tren, barco o un avi?n, uno podr?a seguir el consejo sin grandes objeciones. El mosqueo viene l?neas m?s abajo, cuando el folleto a?ade ?Londres, Roma, Berl?n, Par?s... Ll?vate un bono de 300 euros para viajar a esa ciudad que siempre has so?ado conocer?. Y aqu?, la verdad, el asunto se enturbia un poco. En estos tiempos de educaci?n para la ciudadan?a ?permitan que me tronche? y teniendo en cuenta que los destinatarios del folleto son gente muy joven, resulta poco edificante que la primera sugerencia a quien domicilia su primera n?mina, lejos de aconsejarle ahorrar para un futuro m?s o menos pr?ximo, consista en cepillarse alegremente esta n?mina y las siguientes, en viajes alentados por el cebo del bono de marras, aunque ?ste financie parte del periplo.

Pero ?sa es s?lo la introducci?n, o proemio. Lo bonito viene luego. ?Hasta 30.000 euros ?pone con letras gordas? para lo que t? quieras.? Y suena tentador, me digo al leerlo. Si yo fuera joven imberbe y domiciliara mi n?mina en tan rumbosa entidad bancaria, tendr?a asegurado un creditillo que, bien mirado, no deja de ser una pasta. Tal como est? el patio, 30.000 mortadelos dan para que una parejita tierna, necesitada y con sentido com?n ?30.000 x 2 = 60.000? pueda organizarse un poco mejor en la l?nea de salida. Lo malo es que, algo m?s abajo, cae mi gozo en un pozo. Porque ?lo que t? quieras?, o sea, lo que un joven de hoy necesita con m?s urgencia, a juicio del departamento de cr?ditos del banco en cuesti?n, es ??Un coche nuevo, una moto, un ordernador, el viaje de tu vida??. Dicho de otra manera: lo bueno de domiciliar la n?mina para un joven de veintipocos a?os, o para una pareja de esa edad que decida plantearse una vida en com?n, no reside en que as? puede uno amueblar la casa, comprar un coche para el trabajo ?el folleto habla de ?coche nuevo?, no de uno a secas? o adquirir lo necesario para encarar la perra vida. Niet. Lo verdaderamente bonito del invento es que, entreg?ndole la n?mina a un banco, puedes entramparte como un gilipollas para los pr?ximos diez a?os de tu existencia, a fin de comprarte una moto o irte a beber pi?a colada las pr?ximas navidades al Caribe, como Leonardo di Caprio. Guau. Pero no todo queda ah?, colega. Faltar?a m?s. Porque encima, si domicilias tu n?mina y te echas encima el pufo ?el primero de muchos, qu? ilusi?n? del cr?dito a diez a?os para el imprescindible coche nuevo, tu banco, que es generoso que te rilas, permite que adem?s trinques nada menos que una Wii ??Con su revolucionario mando inal?mbrico descubrir?s una forma diferente de jugar?, puntualiza el folleto? casi sin enterarte. S?lo al peque?o costo de otro pufillo adicional: un a?o pagando una cantidad mensual que ni siquiera llega a 20 euros, t?o. Pagando s?lo, f?jate, la rid?cula cantidad de 19,50 euros al mes. El non plus. Y claro. A ver qui?n va a ser tan idiota como para no embarcarse en el chollo: vacaciones, coche nuevo, moto, ordenador, y encima poder matar zombis con la Wii casi gratis, o sea. ?Hay quien d? m?s? Con eso y un bizcocho, la vida resuelta hasta ma?ana a las ocho. Por la cara.

Hace mucho tiempo que no llamaba hijo de puta a nadie en esta p?gina. Se lo promet? a mi madre, a mi confesor y a una se?ora de Pamplona que me par? por la calle para darme la bronca. Pero hay d?as en que el impulso resulta m?s poderoso que las buenas intenciones.


Publicado por carmenlobo @ 10:06  | P?rez-Reverte, Arturo
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