Domingo, 26 de agosto de 2007

La ci?naga del subconsciente
MANUEL VICENT 19-08-2007

El colegial James Joyce acababa de hacer los ejercicios espirituales de san Ignacio. La minuciosa descripci?n de los estertores de la agon?a, la putrefacci?n del cuerpo que ser?a pasto de los gusanos y el merecido castigo del fuego eterno hab?an dejado el terror consolidado para siempre en su alma. Hay que imaginar al adolescente Joyce, con el rostro plagado de acn?, arrodillado en el confesionario de la capilla del colegio Belvedere de Dubl?n, siendo acariciado en las mejillas por un jesuita meloso mientras ?l vert?a en la oscuridad del
caj?n sus malos pensamientos y los pecados de la carne. Cada vez que se atascaba, frenado por el rubor, el padre confesor lo animar?a a seguir con un nuevo pescoz?n, como quien espolea a un potro que reh?sa saltar el obst?culo. Sab?a que, una vez perdonado, volver?a a caer y despu?s ser?a ro?do de nuevo por el remordimiento. Y as? siempre. ?se fue el l?gamo cenagoso del que el escritor extraer?a las mejores p?ginas de su literatura.Ven?a de un progenitor manirroto, bebedor y profundamente cat?lico, que en una de sus quiebras econ?micas, antes de ingresarlo en el colegio Belvedere, hab?a mandado a su hijo durante un tiempo a las Escuelas Cristianas, una instituci?n para pobres, que el esp?ritu altivo de

James Joyce guard? como una humillante ca?da en la quesera del subconsciente. Se matricul? en medicina, que pronto cambi? por la disciplina de lenguas y gram?tica comparada en la Universidad Cat?lica de Dubl?n, situada a?la vera del St. Stephen Green Park, y all? tampoco pudo desprenderse de los santos torturados y de las l?mparas de sebo votivo que hab?a en la iglesia de estilo bizantino inserta en el mismo caser?n. En el centro de la ciudad estaba el Trinity College, la s?ntesis del esp?ritu protestante y elitista de Irlanda, y aunque los universitarios de una y otra formaci?n y creencia compart?an las praderas del parque de Dubl?n, el joven Joyce creci? volcando su rebeld?a contra el complejo de una familia empobrecida, contra el nacionalismo irland?s amalgamado de curas, contra la soberbia protestante que era soporte del invasor brit?nico, tres dogales que le ahogaban. La ?nica soluci?n era huir. Joyce hab?a nacido en 1882, y a los 20 a?os ensay? el primer conato de fuga. Se fue a Par?s, y despu?s de pasearse por el Barrio Latino como un perro sin collar regres? derrotado a la caspa grasienta de Dubl?n.


Tags: James Joyce, La ciénaga del subconscie, MANUEL VICENT

Publicado por carmenlobo @ 20:36  | Vincent, Manuel
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Publicado por Ariastoteles
Domingo, 26 de agosto de 2007 | 21:33
Hola, Joyce siempre ser? un gran ?dolo para m?. Gracias por compartir. Alg?n d?a yo publicar? en mi blog una novela "a lo Ulises". Saludos