Domingo, 10 de junio de 2007

Elecci?n
Manuel Vicent


A Emilio Barco

"Esta ma?ana ante el armario abierto ella ha decidido ponerse las bragas de seda y no las de algod?n; en cambio ?l ha elegido el jersey de pico en lugar de la chaqueta de espiguilla. Dentro del azar de cada d?a la vida consiste en realizar actos m?nimos de voluntad que crean infinitos destinos que se entrecruzan formando un tejido. Concretamente esta pareja que lleva 20 a?os unida se conoci? porque ?l una tarde no pudo resistir la tentaci?n de comprar un paquete de Malboro. En ese momento se debat?a en el terrible esfuerzo de dejar el tabaco. Decidi? que esa ser?a la ?ltima cajetilla y llevado de un impulso irresistible entr? en aquel estanco perdido en el caos de la ciudad. All? estaba una chica pegando varios sellos a una carta. Su lengua tan fresca, tan rosada forz? en este joven an?nimo una mirada c?lida que la chica percibi? muy bien. ?l dijo algo divertido. Ella se ri?. Aquella carta era para su novio holand?s, pero un a?o despu?s la chica se cas? con este fumador dubitativo que se debat?a entre fumarse o no el ?ltimo paquete de cigarrillos. Si la chica no hubiera pegado los sellos con la lengua tal vez ahora vivir?a en Rotterdam y su hija de 18 a?os ser?a una rubia atl?tica y no esta morena de ojos vivos que este domingo de elecciones se pondr? a la cola para votar por primera vez. Hoy la han invitado a ir a la sierra y la chica ha dudado en depositar la papeleta en la urna antes o despu?s de la excursi?n. Votar a un presidente de la naci?n es muy importante, pero desde que se ha levantado de la cama esta electora primeriza no ha hecho sino elegir unas cosas u otras: el l?piz para los labios de cera o de carm?n, la blusa pegada o suelta. Estas disyuntivas tan simples nunca se sabe a qu? acantilados te pueden llevar. Tambi?n los grandes bombardeos a primera vista constituyen hechos decisivos para la historia, pero en el amasijo humano de los refugios bajo los obuses la vida y el azar forman una sola amalgama y probablemente es all? donde el r?o humano cambia su curso. La joven electora ha optado por votar a ?ltima hora de la tarde. El aire de la sierra le ha dejado las mejillas encendidas. Un joven que va detr?s de ella en la cola decide que har? lo imposible en esta vida por besarla. El voto es secreto. Despu?s de depositarlo en la urna el joven le gui?a el ojo. Ella sonr?e. Ninguno de los dos confesar? a quien ha votado: ambos se han elegido entre s? creando su propio destino."



Publicado por carmenlobo @ 15:47  | Vincent, Manuel
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