S?bado, 25 de noviembre de 2006
Al ni?o le tiemblan las piernas
Arturo P?rez-Reverte


Loado sea el Cielo. Andrea Casiraghi, primog?nito de la princesa Carolina y de aquel papi fallecido cuando se dedicaba a la encomiable labor social de hacer carreras de superlanchas deportivas, guau, acaba de ver la luz. La ha visto, en concreto, durante una visita realizada, con fot?grafos por delante y por detr?s y con quince p?ginas en el ?Hola!, nada menos que a los barrios pobres de Manila, para solidarizarse con los ni?os que viven en vertederos, c?rceles y sitios as?. Y no s?lo ?l, ojo al dato. Resuelto a no abordar solito en el mundo la conmovedora aventura, el joven monegasco se hizo acompa?ar en el evento por su novia, Tatiana Santo Domingo, quien, seg?n el delicioso texto que acompa?a los afotos, ?comparte con ?l la misma sensibilidad frente a los ni?os desamparados?.

Ya era hora, pardiez. Ya era momento de que el joven y apuesto v?stago carolino exteriorizara lo que sospech?bamos lleva en las nobles entretelas. No hab?a m?s que verlo en las fiestas propias de su otrora superficial juventud, en las playas de lujo, en los bodorrios y eventos sociales de post?n postinero, para intuir que, tras esa apariencia frivolilla, esas hechuras de pijolandio con su camisita y su canes?, esas novietas ad hoc, esas l?nguidas poses de aristocr?tico capullo en flor consentido por su mam?, su tito Berti y su abuelito, hab?a algo m?s profundo, de noble raigambre social. Una especie de gen saltar?n latente, listo para hacerse con el tim?n de la nave en cuanto la madurez lo pusiera ante la vida. Es cierto que esa lucecita de esperanza, ese germen marchoso a la pata la llana, no se hab?a manifestado nunca en exceso en la familia Grimaldi, a excepci?n, quiz?s, de la tita Estefan?a. Que, ?sa s?, rompiendo tab?es y convenciones, nunca dijo nones a cepillarse barreras protocolarias, solidariz?ndose con cuanta clase humilde se le puso a tiro: ch?feres, camareros, guardaespaldas, domadores de circo y algunos etc?teras m?s. Ya les digo. La cosa del gen.

Espero que hayan visto las fotos, redi?s. Combinadas con el texto, ponen un nudo gordo en el gaznate. Andrea comprobando con estupor e indignaci?n, ?en uno de los momentos m?s duros del viaje?, c?mo viven doscientos cincuenta ni?os encarcelados en uno de los talegos de Manila: ?Una inmersi?n en el coraz?n de la miseria?, aclara el texto. Andrea descubriendo con horror las condiciones de vida en la monta?a de basura de Payatas: ?El joven tom? conciencia de toda la ambig?edad del problema?, se especifica ah?. Andrea estrechando tiernamente en sus brazos bronceados, no por el sol a bordo del Pach?, sino ?supongo? por su nueva vida solidaria al aire libre, a un huerfanito con el que comparte de t? a t?, sin distinci?n de razas ni colores, la orfandad c?mplice de quien en su tierna edad pierde gu?as y mentores, y queda como el filipinito ?como qued? el propio Andrea? desamparado y a merced de la puta vida: ?Necesitan que se les mime, dijo el joven, emocionado hasta las l?grimas?. Y de traca final, sonriendo ante la c?mara para endulzar as? heroicamente el mal trago, Andrea entre chabolas con una botella de agua mineral en una mano y un peque?o paria filipino en la otra, angustiado ??Inocultable gesto de preocupaci?n?, precisa el texto? ante el hecho de que esos tiernos infantes se abastezcan tontamente de agua contaminada por residuos t?xicos, en vez de beber, como ?l, agua embotellada: ?No encuentro palabras. Me tiemblan las piernas?.

Pero no crean ustedes que tales fotos y declaraciones son camelos oportunistas, y que tras su inmersi?n en el coraz?n de las tinieblas ?un par de d?as, calculo, porque en las im?genes luce dos camisas diferentes? Andrea subi? al avi?n y si te he visto no me acuerdo. Niet. En ese aspecto el joven no se anduvo por las ramas, y manifest? su intenci?n de regresar cuanto antes a Manila para seguir haciendo el bien sin mirar a qui?n: ?A mi regreso a M?naco les dir? a mis amigos que tenemos mucha suerte?. As? que demos por seguro que, en su pr?ximo e inminente viaje filipino, Andrea Casiraghi fletar? un vuelo ch?rter para hacerse acompa?ar por todos esos amigos de M?naco que, como ?l dice, tanta suerte tienen. Y all? acudir?n en masa, dej?ndose los solidarios cuernos en barrios humildes cual juveniles teresas y teresos de Calcuta. Imaginen qu? hermosas fotos, todos all? besando huerfanitos. Y si adem?s enrolan a Carmen Mart?nez-Bordi?, calculen. Otra portada en ?Hola! goteando ag?ita de lim?n. Divino de la muerte.



Publicado por carmenlobo @ 9:28  | P?rez-Reverte, Arturo
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