Martes, 21 de noviembre de 2006
Juan Jose Millas
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Hubo una ?poca en la que iba usted dentro de un autob?s, sentada, sin meterse con nadie, y de repente un individuo le exig?a que le cediera el asiento porque usted era negra y ?l era blanco. Entonces usted se levantaba sin decir esta boca es m?a y se marchaba a la parte de atr?s, reservada para los negros y los animales. Se trataba de una escena cotidiana, habitual, que ni siquiera llamaba la atenci?n de las personas cercanas al suceso. Cientos de veces al d?a, los blancos ejercitaban rutinariamente esta forma de humillaci?n sobre los negros. Y no estamos hablando de la antig?edad, porque ya se hab?a inventado el motor de cuatro tiempos, sino de hace 50 a?os.


Pero hete aqu? que el 1 de diciembre de 1955 una costurera negra llamada Rosa Parks se neg? a cederle el sitio a un hombre blanco. "No", dijo y continu? mirando por la ventanilla. Aquel "no" oblig? al conductor a detener el autob?s e interpelar a la rebelde. Pero Rosa Parks volvi? a dar a la autoridad competente un "no" que tuvo el efecto de un pu?ado de tierra en el carburador. Parec?a imposible arrancar de nuevo mientras el "no" de aquella negra insolente permaneciera dando vueltas por el interior del autob?s. Se avis? a la polic?a, que detuvo y mult? a la mujer, pero el "no" se extendi? como un virus afectando a toda la flota de autobuses. Los negros dieron al transporte p?blico un "no" colectivo que dur? 381 d?as, al final de los cuales desapareci? legalmente la segregaci?n.


Algunos historiadores han intentado rebajar la importancia del gesto de Rosa Parks alegando que s?lo se trataba de una costurera cansada. Su "no", desde ese punto de vista, habr?a venido a ser una especie del "preferir?a no hacerlo" de Batleby, el personaje del Melville. Rosa Parks aclar? en su biograf?a que no estaba cansada, sino harta de aquella humillaci?n cotidiana. En cualquier caso, el "preferir?a no hacerlo" de Batleby tampoco est? mal. Desde nuestro punto de vista, no s?lo no disminuir?a el mito, sino que lo har?a m?s grande. Lean Batleby el escribiente y lo comprender?n.

La fotograf?a apareci? en la p?gina de Necrol?gicas de EL PA?S el mes de octubre ?ltimo, acompa?ando a la noticia de la muerte de Rosa Parks, a la que vemos en el autob?s, sentada, observando el paisaje. Se trata de una fotograf?a en blanco y negro, o quiz? en blanco y negra, si observamos a los ocupantes del autob?s y la naturalidad con la que conviven gracias a aquel "no" que de vez en cuando todav?a conviene introducir en el motor de la realidad. Como todas las fotograf?as de interiores, sugiere la existencia de un microcosmos con unas leyes espec?ficas. Y hay, en efecto, en el interior de ese autob?s un ecosistema que reconocer?n enseguida los usuarios de este tipo de transporte. Pero tambi?n las leyes de los mundos cerrados y peque?os se pueden modificar, y se deben modificar. Es m?s, su cambio suele constituir una especie de big bang que da lugar a nuevos universos. El "no" de Rosa Parks creci? como un mundo en expansi?n, dando al traste con las leyes racistas de EE UU. Y contin?a expandi?ndose, pues si bien es cierto que la costurera de Montgomery gan? la batalla legal, la social contin?a libr?ndose calle a calle.




Publicado por carmenlobo @ 9:21
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