S?bado, 18 de noviembre de 2006
Lo que nos ense?an a los economistas


Muhammad Yunus
Discurso de aceptaci?n del premio "Ayuda a la Auto-ayuda" de la Fundaci?n Stromme. 26 de septiembre de 1997, Oslo, Noruega.



No me ense?aron a entender la iniciativa personal. Me ense?aron, como a todos los estudiantes de ciencias econ?micas, a creer que toda la gente, a medida que va creciendo, debe prepararse para conseguir empleo en el mercado laboral. Si Ud. no logra conseguir un puesto, se inscribe para recibir ayuda del gobierno. Pero no pod?a sustentar estas creencias cuando me enfrent? a la vida real de los pobres en Bangladesh. Para la mayor?a de ellos, el mercado de trabajo no significaba mucho. Para sobrevivir, se concentraban en sus propias actividades econ?micas. Pero las instituciones pol?ticas y econ?micas no se daban cuenta de su lucha. Eran rechazados por las instituciones formales, sin haber hecho nada para merecerlo . . .
Me asombraba ver c?mo sufr?an los pobres porque no pod?an conseguir una peque?a suma de capital de trabajo - la cantidad que necesitaban era inferior a un d?lar por persona. Algunos de ellos s?lo pod?an conseguir el dinero en condiciones muy injustas. Ten?an que vender los bienes al prestamista al precio arbitrario que ?l decid?a . . .
Creamos instituciones y pol?ticas basadas en la manera en que hacemos suposiciones sobre nosotros y otros. Aceptamos el hecho que siempre habr? pobres entre nosotros. Por eso hemos tenido gente pobre entre nosotros. Si hubi?ramos cre?do que la pobreza es inaceptable para nosotros, y que no debe pertenecer a un mundo civilizado, habr?amos creado instituciones y pol?ticas apropiadas para crear un mundo sin pobreza. Quer?amos ir a la Luna - y fuimos a ella. Quer?amos comunicarnos unos con otros muy r?pidamente - por lo que hicimos los cambios necesarios en la tecnolog?a de las comunicaciones. Logramos lo que queremos lograr. Si no estamos logrando algo, mi primera sospecha recae sobre la intensidad de nuestro deseo de lograrlo.
Creo firmemente que podemos crear un mundo sin pobreza, si queremos . . . En ese mundo, el ?nico lugar para ver la pobreza es en un museo. Cuando los escolares visiten el museo de pobreza, se horrorizar?n al ver la miseria e indignidad de los seres humanos. Culpar?n a sus antepasados por tolerar esta condici?n inhumana de una manera masiva . . .
Grameen me ha ense?ado dos cosas: primero, nuestra base de conocimientos sobre las personas y c?mo act?an todav?a es inadecuada; segundo, cada persona es muy importante. Cada persona tiene gran potencial. Ella sola puede influir en las vidas de otros en comunidades, y naciones - dentro y m?s all? de su propio tiempo. Cada uno de nosotros tenemos en nuestro interior mucho m?s de lo que hemos tenido oportunidad de explorar hasta ahora. A menos que creemos un ambiente favorable para descubrir los l?mites de nuestro potencial, nunca sabremos lo que tenemos dentro. Grameen me ha dado fe, una fe inquebrantable en la creatividad de los seres humanos. Esto me lleva a creer que los seres humanos no nacen para sufrir la desdicha del hambre y la pobreza. Sufren ahora, y sufrieron en el pasado porque ignoramos al tema.



Publicado por carmenlobo @ 10:16
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