Lunes, 09 de octubre de 2006

Del libro: LA BALADA DEL CAF? TRISTE
Autora: Carson McCuHers.

El amor es una experiencia com?n a dos personas. Pero
el hecho de ser una experiencia com?n, no quiere decir
que sea una experiencia similar para las dos partes
afectadas.



Hay el amante (quien ama) y hay el amado (quien se
deja amar), y cada uno de ellos proviene de costumbres
(o culturas) diferentes. Con mucha frecuencia, el
amado no es m?s que un est?mulo para el amor acumulado
durante tantos a?os en el coraz?n del amante. No hay
amante que no se d? cuenta de ?sto. Con mayor o menor
claridad, en el fondo, sabe que su amor es un amor
solitario. Conoce entonces una soledad nueva y
extra?a, y este conocimiento le hace sufrir. No le
queda m?s que una salida, alojar su amor en su coraz?n
del mejor modo posible; tiene que crearse un nuevo
mundo interior, un mundo intenso, extra?o y
suficiente.

Es bueno aclarar que este amante no ha de ser
necesariamente un joven que ahorra para un anillo de
boda; puede ser un hombre, una mujer, un ni?o,
cualquier criatura humana sobre la tierra, y el amado
puede presentarse bajo cualquier forma. Las personas
m?s inesperadas pueden ser un est?mulo para el amor.
Se da por ejemplo el caso de un hombre que ya es
abuelo, pero sigue enamorado de una muchacha
desconocida que vio una tarde en las calles de su
pueblo, hace veinte a?os. Un predicador puede estar
enamorado de una perdida. El amado podr? ser un
traidor, un imb?cil o un degenerado; y el amante ve
sus defectos como todo el mundo, pero su amor no se
altera lo m?s m?nimo por eso.

La persona m?s mediocre puede ser objeto de un amor
arrebatado, extravagante y bueno como los lirios
venenosos de la ci?naga. Un hombre bueno puede
despertar una pasi?n violenta y baja, y en alg?n
coraz?n puede nacer un cari?o tierno y sencillo hacia
un loco furioso. Es s?lo el amante quien determina la
val?a y la cualidad de todo su amor.

Por esta raz?n, la mayor?a preferimos amar a ser
amados. Casi todas las personas quieren ser amantes. Y
la verdad es que, en el fondo, el convertirse en
amados resulta algo intolerable para muchos. El amado
teme y odia al amante, y con raz?n: pues el amante
est? siempre queriendo desnudar a su amado. El amante
fuerza la relaci?n con el amado, aunque esta
experiencia no le cause m?s que dolor.



Publicado por carmenlobo @ 11:27
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