Jueves, 28 de septiembre de 2006
La arrogancia de la fuerza



La aldea estaba amenazada por una tribu de b?rbaros.
Los habitantes fueron abandonando sus casas, y huyeron hacia un lugar m?s seguro.
Al final del a?o, todos hab?an partido, excepto un grupo de jesuitas.
El ej?rcito b?rbaro entr? en la ciudad sin encontrar resistencia e hizo una gran fiesta para celebrar la victoria.
En mitad de la comida, apareci? un padre jesuita.
"Hab?is entrado aqu? y hab?is echado fuera la paz. Os pido por favor que os vay?is sin demora."
"?Por qu? no has huido todav?a?," grit? el jefe b?rbaro. "?No ves que puedo atravesarte con mi espada sin siquiera pesta?ear?"
El padre respondi? con calma:
"?No ves que yo puedo ser atravesado por una espada sin siquiera pesta?ear?"
Sorprendido por tan gran serenidad ante la muerte, el jefe b?rbaro y su tribu abandonaron el lugar al d?a siguiente.

Publicado por carmenlobo @ 10:01
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