Lunes, 18 de septiembre de 2006
Juan Jos? Mill?s
El Pais, septiembre 2006


Imagine que va usted a Sevilla y no la encuentra. Lo l?gico es que dude de usted, no de Sevilla. Una ciudad tan grande no puede desaparecer as? como as?. Pero suponga que ocurre, p?ngase en ?nterin, como dir?a Gil y Gil. P?ngase usted en el ?nterin de que al llegar a la frontera de Sevilla tiene que pegar un frenazo para no caer al vac?o. Pero, co?o, d?nde est? Sevilla, le dice a su mujer, que dormita en el asiento de al lado. La habr?s dejado en cualquier parte. Un d?a pierdes la cabeza. A ver si has cogido el mapa del rev?s.

Mi madre rezaba siete padrenuestros seguidos cuando perd?a el dedal, pero siempre encontraba otra cosa. De modo que si recurre usted a este m?todo, en vez de Sevilla, podr?a aparecer Pontevedra, lo que le sumir?a sin duda en el desconcierto. Quiere decirse que nos gusta que las cosas est?n en su lugar, lo que no deja de ser una fantas?a loca. Un d?a, me levant? a la tres de la madrugada, en mi propia casa, y el cuarto de ba?o, que habitualmente est? a la derecha del pasillo, se encontraba a la izquierda. Aparent? que me parec?a normal y cuando se hizo de d?a hab?a regresado a su sitio. En otra ocasi?n, tambi?n de noche, entr? en la habitaci?n de mi hija y al inclinarme para darle un beso descubr? que no era mi hija, era otra que por alguna raz?n hab?a ocupado su cama. Hice tambi?n como que no me hab?a dado cuenta y espere a ver qu? pasaba en el desayuno. Y lo que pas? es que apareci? mi hija verdadera. El mundo est? lleno de misterios a los que no prestamos atenci?n porque si les prest?ramos atenci?n nos volver?amos locos.

Viene todo esto a cuento de que el otro d?a entr? en Internet y no hab?a Internet. Busqu? desesperadamente las p?ginas por las que navego habitualmente y no estaba ninguna en su sitio ni fuera de su sitio. Sent? el mismo p?nico de usted al ver que hab?a desaparecido Sevilla, pero como tengo experiencia en este tipo de situaciones raras, procur? disimular. Hice como que no pasaba nada y al d?a siguiente me enter?, por los peri?dicos, de que Espa?a hab?a desaparecido, en efecto, del mundo virtual durante dos horas. Se lo ense?? a mi mujer, para demostrarle que lo de Sevilla es perfectamente posible, pero no quiso escucharme. Es muy incr?dula.




Publicado por carmenlobo @ 12:37
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