Viernes, 18 de agosto de 2006

Arturo P?rez-Reverte
El Semanal 16 de julio de 2006


Hay momentos en los que te preguntas si algunos pa?ses merecen otra cosa que lo que tienen. Me hac?a pensar de nuevo en ello hace unos d?as mi amigo Ram?n Boga, gallego de infanter?a y a mucha honra, vigu?s por m?s se?as, para quien, como para m?, el mar es algo m?s que un sitio a cuya orilla tumbarse a tomar el sol en verano. Ven?a la cosa al hilo de la coincidencia, en el tiempo y en los medios informativos, de dos sucesos tratados de muy diferente modo: los proleg?menos del mundial de f?tbol y el abandono por sus tripulantes del velero Movistar durante la regata Volvo Ocean Race; episodio dram?tico al que -lo digo con la satisfacci?n de escribir aqu?- XLSemanal fue uno de los pocos medios espa?oles que prest? la atenci?n adecuada, dedic?ndole portada y extenso reportaje.

No era para menos. En el mar del Norte, en plena borrasca, con una v?a de agua y la quilla en malas condiciones, las bombas de achique trabajando, el Movistar navegaba desde hac?a quince horas en conserva con otro velero, el Abn Anro II; que tras enterarse de la aver?a de su compa?ero se manten?a a la vista, navegando en paralelo, por si era necesario rescatar a la tripulaci?n del barco espa?ol. El dramatismo de la situaci?n se extremaba por un detalle terrible: el Abn Anro II, el velero auxiliador, acababa de perder a uno de sus tripulantes, arrebatado por un golpe de mar, y rescatado el cuerpo -pese a la dificultad de un rescate en esas condiciones- cuando ya estaba muerto. Y ese cuerpo se encontraba envuelto en un saco de dormir y trincado en la bodega. Imag?nense, por tanto, el estado de ?nimo de los tripulantes de ambos veleros, en la inmensa soledad del mar, cuando los faxes meteorol?gicos empezaron a dar las previsiones del tiempo para las siguientes veinticuatro horas: vientos de 40 nudos con picos de 50 y olas de 11 metros. Una tormenta que, sin ser perfecta, tendr?a su puntito.

Siguiente episodio: aprovechando que los dos veleros se encuentran en la relativa calma del ojo de la borrasca, el patr?n del Abn Anro II da un ultim?tum al Movistar: ?Tenemos que seguir camino. Saltad a bordo porque tendremos que alejarnos?. Y acto seguido, gobernado de manera impecablemente marinera, mientras el Movistar enciende su radiobaliza y queda a la deriva, el Abn Anro II ejecuta la maniobra de aproximaci?n -h?ganse idea de lo que significa eso en condiciones dif?ciles y con mala mar-, hasta que los diez rescatados se encuentran a bordo. Y una vez all?, diecinueve marinos y un cad?ver hacinados en un barco con capacidad para diez tripulantes, con el fax escupiendo partes meteorol?gicos que ponen los pelos de punta, el patr?n del Abn Anro II les dice a los del Movistar que no se preocupen de las maniobras, que son invitados, que ?l y sus tripulantes gobernar?n solos el barco cumpliendo con las reglas. Y as?, finalmente, los del Movistar y el cad?ver son recogidos m?s tarde por una lancha de rescate y llevados a tierra firme, el Abn Anro II llega a Portsmouth, finalizando la etapa, y el abandonado Movistar queda atr?s, en la borrasca, sin que su radiobaliza emita ya se?al alguna.

Y es aqu? donde mi amigo me mira a los ojos y suelta unas cuantas preguntas: ?Por qu?, mientras esto ocurr?a, todos los telediarios de todas las cadenas espa?olas abr?an con el mundial de f?tbol y con la apasionante cuesti?n de si Ra?l estar?a con ganas o no? ?Sabe este pa?s con miles de kil?metros de costa lo que es un barco, con vela o sin ella? ?Sabe qu? es una tormenta con vientos de cincuenta nudos? ?Sabe que en el mar trabajan miles de pescadores y marinos espa?oles? ?Sabe por qu? singulares mecanismos de solidaridad dos barcos navegan quince horas uno junto a otro, en pleno temporal? ?Sabe qu? siente un marino despidi?ndose de su barco desarbolado, a la deriva o hundi?ndose, antes de echarse al mar para -si tiene suerte- ser rescatado? ?Sabe qu? hace al ver desaparecer a un compa?ero arrastrado por una ola? ?Sabe qu? protocolos de emergencia se activan en tales casos? ?Sabe por qu? un marino se estremece ante la idea de que su barco pierda la orza? ?Sabe lo grande y lo terrible que en situaciones como ?sa da de s? el coraz?n del ser humano?. Y una ?ltima pregunta, que esta vez hago yo: ?De verdad creen ustedes, y los que hacen los peri?dicos y los telediarios, y la opini?n p?blica de este pa?s imb?cil, que los valores y ense?anzas extra?bles de cuanto acabo de contar son comparables a un mundial de f?tbol?





Publicado por carmenlobo @ 12:09  | P?rez-Reverte, Arturo
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