Martes, 15 de agosto de 2006

JOS? CARLOS GARC?A FAJARDO


En estos momentos de confusi?n y de ceguera por la pretensi?n de controlar las fuentes de los hidrocarburos y establecer un enclave de obediencia norteamericana en Oriente Medio, nos inundan con propaganda dirigida a minusvalorar, y hasta a despreciar la civilizaci?n ?rabe-musulmana. Es hora de reconocer la enorme aportaci?n a la historia de la humanidad de la gran civilizaci?n ?rabe-musulmana as? como a las incalculables aportaciones de las tradiciones y culturas jud?as, que han contribuido al progreso y a la civilizaci?n. Son imprescindibles para desenmascarar un pretendido antisemitismo, que no existe, pero del que llevan d?cadas intentando aprovecharse algunos sectarios jud?os que se han apropiado del concepto de semita .

Los ?rabes, los nabateos y otros pueblos son tan semitas como los jud?os. Nosotros, muchos occidentales europeos y americanos, tambi?n tenemos un rico componente semita sin el cual perder?amos nuestras se?as de identidad. Tanto los elementos grecorromanos, como judeocristianos son inseparables de los aportes ?rabe-musulmanes sin los que ser?a incomprensible la verdadera naturaleza de muchas culturas europeas, y por extensi?n de toda Am?rica. No estamos hablando de los israel?es que son, exclusivamente, los ciudadanos del Estado de Israel, desde 1948, cuando Ben Guri?n cre? ese Estado bajo los auspicios de la ONU. Antes no hab?a israel?es, y desde entonces, entre los ciudadanos del nuevo pa?s, naci?n o Estado, muchos eran jud?os, otros musulmanes y otros cristianos. Poco a poco, el pensamiento sionista, en su disparatada aventura de crear Ersetz Israel, el Gran Israel, que nunca ha existido en la historia salvo en la fantas?a de una serie de iluminados, pero que lleva explotando sin tregua el victimismo por las persecuciones que los jud?os han padecido a lo largo de la historia, pero sobre todo desde la persecuci?n nazi que alcanz? su culmen en el Holocausto.

Por motivos no siempre justificados ni transparentes, por el mundo existen muchas personas, influyentes, que poseen dos pasaportes, el de su Estado de origen y el del Estado de Israel. Es una pretensi?n, cada vez menos defendible, de disfrutar de las ventajas de su pa?s de origen y de una pretendida supranacionalidad que les podr?a permitir actuar financieramente desde Jerusal?n, convertida en capital de un para?so fiscal con n?merus clausus y, a la vez, formar parte del poderoso lobby jud?o. Estos aventureros, que no el pueblo jud?o ni el pueblo de Israel, son responsables de muchos de los malentendidos y de las incomprensiones que padecen honorables y justas personas. Hoy en d?a ya no se puede hablar del componente religioso como fundamental ya que una gran parte de estos propagandistas sectarios no profesan m?s religi?n que la del dinero, la del poder y la de una pretendida superioridad que sin rubor enlazan con el m?tico concepto de pertenecer a un pueblo elegido, ?por qui?n?

Por eso es preciso desenmascarar a estos arribistas y considerar las circunstancias de los ciudadanos del Estado de Israel distingui?ndolos de los millones de jud?os que viven desde hace siglos en los m?s diversos lugares del mundo, pagando sus impuestos, sirviendo en sus ej?rcitos, respetando sus leyes y cooperando en el progreso de esas naciones, que son las suyas. La confusi?n querida por personas sin escr?pulos nos ha llevado a la situaci?n actual. S?lo el mutuo conocimiento y respeto podr? llevarnos a un ma?ana m?s justo, libre y habitable.

El Estado de Israel ya es un hecho refrendado por la comunidad de naciones y que debe merecer todo nuestro respeto, comprensi?n y ayuda. Lo inadmisible e injusto es que los palestinos no puedan disfrutar de los mismos derechos dentro de un Estado de Palestina reconocido. ?Por qu? les temen? ?Por qu? no han respetado y cumplido las repetidas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que les obliga a reconocer y a retirarse a las fronteras de 1976? ?Por qu? esa injustificable, agresiva y contra todo derecho construcci?n del Muro en muchos tramos sobre tierras que pertenecen a los palestinos? ?Por qu? se han apoderado de las aguas que regaban sus campos y de la libre circulaci?n entre naturales de unas mismas tierras mediante la construcci?n de ese muro que no puede generar m?s que reacciones de leg?tima defensa por parte de los despojados y exiliados en campos desde hace m?s de cuarenta a?os? ?Es que los m?s de cinco millones de palestinos desterrados no tienen derecho a defenderse y a recuperar sus tierras? ?Han cumplido las resoluciones de la ONU que les obligan a retirarse de las tierras ocupadas en Cisjordania, los altos del Gol?n y Gaza? Se han emperrado en construir colonias ilegales en tierras que no les pertenecen. No es de recibo el pretexto de que lo hacen para garantizar su seguridad. Ese es el criterio de los dictadores, d?spotas y tiranos que pretenden aplicar la teor?a del espacio vital y la guerra preventiva, en espera de proclamar la teor?a de las fronteras naturales. ?Establecidas por qui?n?

Ante este dolor, en el que padecen civiles, ni?os, mujeres y enfermos hay evidencias de la utilizaci?n de bombas de f?sforo contra civiles. Son bombas prohibidas y que el ej?rcito israel? dice que lanza con fines de orientaci?n estrat?gica. Hemos visto las fotos que dan la vuelta al mundo.

Y ante todo esto nos declaramos semitas, mestizos descendientes de jud?os y de ?rabes y exigimos el alto el fuego sin condiciones porque ninguna v?ctima civil es un da?o colateral. Como hizo el rey de Dinamarca al ver sus tierras invadidas por las tropas nazis. Estos impusieron leyes racistas por las que los ciudadanos daneses jud?os ten?an que llevar una estrella amarilla cosida a sus ropas. El rey sali? una ma?ana a caballo, sin acompa?amiento, en un silencio que quitaba el aliento en Copenhague, llevando dos estrellas amarillas cosidas a sus ropas en el pecho y en la espalda. Que no tengamos hoy que ponernos la media luna como infamia porque las acompa?aremos con la cruz y con la estrella de David.


Publicado por carmenlobo @ 12:03
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