S?bado, 05 de agosto de 2006


Jesus Marchamalo


Si usted escucha por la radio que la polic?a ha detenido a un camello, lo m?s probable es que interprete que se trata de un proveedor de droga a peque?a escala, y no de un ?artiod?ctilo rumiante con dos gibas?, que es lo que se?ala el Diccionario como primera acepci?n de esta palabra.

Y es que hay palabras y expresiones que utilizamos habitualmente y que podr?an sorprender a una persona no avisada. As?, uno est? de marr?n cuando se hace cargo de una responsabilidad ingrata que no le corresponde; se empiltra cuando se va a la cama, y se abre cuando se marcha.

Argot es una palabra que viene del franc?s, argot, y que designa expresiones normalmente usadas por grupos sociales marginales: el mundo del hampa, de las prisiones, la prostituci?n? En castellano antiguo estas jergas de ladrones y rufianes se conoc?an con el nombre, germanias, de germanus, hermano, ya que eran palabras empleadas por los gremios o hermandades profesionales para mantener en secreto sus conocimientos.

Muchas de estas expresiones pasaron al idioma coloquial, utiliz?ndose de manera desenfadada o informal, y despu?s incluso al Diccionario, que acoge un buen n?mero de ellas: pi?o, diente; basca, pandilla, grupo de amigos; o chungo ?del cal?, de mal aspecto o en mal estado. Tambi?n en el Diccionario figura fiambre, cad?ver, aunque no fiambrera, morgue o dep?sito; s? peluco, admitida recientemente para designar el reloj ostentoso de pulsera o bolsillo, pero no el peluquero, ni el ladr?n de relojes; y aparece sobar, dormir, pero no sobeta, adormilado.

Entre las m?s curiosas, a?n no admitida, est? ?Agua!, que es el grito con el que se avisa de la llegada de la polic?a. Y de ah? dar agua o correr el agua, que significa alertar, y aguador, que es como se llama a la persona que avisa del peligro. Tambi?n son divertidas alivio, abogado: ?B?scate un buen alivio?; ping?i, favor: ?Ya pod?as tirarte el ping?i y llevarme?; o dar la chapa, aburrir: ?Me estuvo dando el t?o la chapa toda la ma?ana?.

Amante de la lujuria
Se cuenta de aquella dama de la mejor sociedad que afirm? en medio de una reuni?n: ?Yo, gracias a Dios, no tengo ning?n vicio?, a lo que su hija, adolescente, respondi? ??C?mo que no, mam?, y la lujuria??. En medio de un inc?modo silencio salpicado de miradas c?mplices y sonrisas maliciosas, la ni?a aclar?: ??O vas a decir que no te gustan las joyas??





Publicado por carmenlobo @ 12:58
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