Martes, 25 de julio de 2006

La escritora y periodista ofrece desde la capital de L?bano su visi?n personal sobre la escalada de violencia

MARUJA TORRES - Beirut
ELPAIS.es 13-07-2006

Suelo elegir para ir de vacaciones las ciudades que m?s amo, y aquellas que temo no volver a ver. Mi repentina decisi?n de pasar unos d?as en Beirut se vio apoyada por este peri?dico con un estimulante consejo: ?Haz un reportaje para agosto y cuenta c?mo se pasa all? el verano?. ?As? fue como llegu? a Beirut la primera vez, en 1987: para informar sobre la paradoja del verano liban?s en guerra?, respond?. Por entonces el verano era caliente ?campos palestinos sitiados, coches bomba, secuestro de extranjeros?, y ?ste va a serlo de nuevo.

De modo que, 20 a?os despu?s, estaba yo tomando el sol en la piscina del hotel St. George, pegada al lugar donde volaron a Rafic el Hariri, un pedazo de calle hoy convenientemente reasfaltado y cercado para guardar todos los secretos; un sitio piadosamente bautizado como Rafic Hariri Place. Hay que reconocer que en Beirut te ponen una calle cuando est?s vivo y que, cuando te han asesinado, te ponen varias. Pocas horas despu?s, Hezbol? montaba lo de los soldados israel?es, y el futuro ya ser? historia. Como el pasado. Desde el profundo lugar en donde le mantienen en coma, Ariel Sharon ve cumplidos sus designios. Destruir la resistencia palestina, jorobar a L?bano.

Una temporada tur?stica que se promet?a feliz, que ya empezaba a dar sus frutos ?el lujoso Movenpick Hotel lleno de saud?es con bungalows que cuestan lo que un piso en Madrid?, los tenderos de Hamra frot?ndose las manos: ?Dicen que vendr?n mill?n y medio de visitantes?. El cuento de la lechera que los beirut?es se cuentan para resistir la realidad se ha visto, una vez m?s, con el c?ntaro roto. Todav?a con las emociones calientes del Mundial de F?tbol, que les hab?a hecho sentirse ganadores, pues con astucia iban reemplazando banderas hasta hacerse con la del ganador.

Se rompi? el cantaro. Mientras escribo esto, en mi hotel de toda la vida, Le Cavalier, la gente espera con las maletas hechas los autobuses que les llevar?n a Damasco o a Am?n ?las ?nicas v?as expeditas, al menos en estos momentos?, desde donde tomar?n un avi?n hacia sus pa?ses respectivos, o recuperar?n la paz de sus hogares en Siria y Jordania. Hoy me han entrevistado para una televisi?n, caz?ndome en la calle: mujer extranjera sola que elige quedarse. Formaba parte de lo ex?tico del d?a.

He salido a dar una vuelta por los alrededores ?conviene no acercarse a los barrios chiitas del sur de Beirut, m?s f?cilmente bombardeables: y adem?s, con sus excitados habitantes celebrando las haza?as de Hezbol? mediante tiros al aire o petardazos?, y he visto a la gente de siempre, m?s triste y desesperanzada que nunca. Ha vuelto. Se refieren a algo m?s que los israel?es. Se refieren a la incapacidad de sus pol?ticos, a la inoperancia de un Gobierno que se re?ne para decidir que no decide o para determinar ?e incumplir? que no se insultar?n mutuamente en p?blico. S?lo la extrema gravedad de esta crisis les ha hecho juntarse en consejo de ministros? para realizar una declaraci?n que es toda una demostraci?n de esquizofrenia. El Gobierno se desentiende de aquello que hace un partido al que pertenecen algunos de sus ministros. Israel lo tiene f?cil. Hezbol? y sus patrocinadores, tambi?n.

Pero es la gente la que sufre, la que teme. Y la que agradece que le compres los peri?dicos, como siempre. Que te intereses por su salud, como siempre. Que te tomes un par de caf?s, en donde siempre. De nuevo los nombres de las tiendas, como en las otras guerras ocurr?a, me ponen un nudo en la garganta: La Vie en Rose, Dernier Crie. Hay una nueva, cuyo nombre, Princess Diane, m?s bien parece una maldici?n.

En el hotel, a mi lado, un matrimonio sirio y la t?a materna me cuentan que se encuentran aqu? para adquirir el traje de novia de su hija y sobrina, No se pueden ir: es car?simo, nada menos que de La Belle Mari?e ?recuerdo los escaparates rotos, con sus fantasmag?ricos maniqu?es vestidos de novia, en la Beirut sin luz de las otras guerras? y se lo entregan dentro de dos d?as. Hasta entonces, habr? que esperar. La chica, Nada, es preciosa. Se casa en un par de semanas. Inshallah.

De momento, en esta zona no se ha ido la luz, pero los generadores est?n siempre a punto. Y la letan?a de los vendedores de cupones de Hamra resulta m?s certera que nunca: El Yom, El Yom, El Yom. Hoy. Hoy y s?lo hoy. La suerte para hoy. Como dice Hassan, afanado en su restaurante: ?No pienses. No pienses?.
Es el mejor de los consejos. Aqu? en Beirut tratamos de seguirlo todos.



Publicado por carmenlobo @ 13:02
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios