Lunes, 01 de mayo de 2006
Traficantes
Juan Jos? Mill?s



Hay en Espa?a m?s de tres millones de viviendas en cuyos dormitorios no folla nadie porque est?n vac?as. Tampoco tiembla en sus tendales la ropa ?ntima reci?n lavada a mano ni por sus pasillos corren los ni?os en triciclo. El aire de sus habitaciones se pudre como el agua estancada. Si con los retretes de todas esas viviendas hici?ramos un solo y gigantesco retrete, no podr?a evacuar, pese a su di?metro, la heces mentales que han dado lugar a esta situaci?n. Si con todas sus ba?eras construy?ramos una sola ba?era, tampoco cabr?a en ella el cuerpo del delito. Y si con los hornos de todas sus cocinas construy?ramos un solo y formidable horno, no alcanzar?a el tama?o del infierno que nos merecemos.

Pero cuanto m?s p?trida es su atm?sfera, mayor es la cotizaci?n de estas casas, Sus due?os calculan cada d?a el grado de beneficios en un libro. Nadie llamar? nunca a la puerta de estas tristes moradas, porque no se dise?aron para ser habitadas, sino para especular con sus oquedades. Imaginemos que, mientras la gente muere de tuberculosis, los laboratorios farmac?uticos acaparan, sin poner en venta, los antibi?ticos capaces de terminar con ella. Los antibi?ticos estar?an cada d?a m?s caros y s?lo los enfermos con muchos recursos podr?an acceder a ellos. Supongamos que en esta situaci?n de emergencia sanitaria el Gobierno, en lugar de tomar medidas radicales para evitar la especulaci?n con un bien de primera necesidad, defendiera el derecho a la propiedad privada de los f?rmacos por encima del derecho a la vida de los contribuyentes enfermos.

No es necesario imaginarlo. Est? sucediendo. Tres millones de viviendas, m?s las que hay en construcci?n, destinadas de antemano a no ser habitadas, son como tres millones de vacunas contra la polio inmovilizadas en un pa?s de poliomiel?ticos. El tama?o del disparate es colosal, aunque lo tenemos tan cerca que s?lo somos capaces de ver aspectos parciales de ?l. Cuando nos coloquemos a la distancia ideol?gica adecuada para observarlo en toda su dimensi?n, los especuladores ya estar?n traficando con otro bien de primera necesidad amparados por el Gobierno de turno.
Qu? mundo.



Publicado por carmenlobo @ 11:47
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