Domingo, 16 de abril de 2006
IGUALDAD

El Correo (30/03/2006)
Rosa Reg?s



Hay en este mundo tanta desigualdad entre hombres y mujeres, blancos y negros, ricos y pobres que a veces nos quedamos at?nitos al ver c?mo, intentando arreglar una brutal desigualdad, nos abocamos a otra igualmente injusta. Hablo de los matrimonios separados y con hijos.
Cuando yo era joven una mujer por el mero hecho de pedir la separaci?n, incluso de conseguirla su c?nyuge sin su consentimiento, se ve?a privada de los hijos a los que ten?a que ver en el Tribunal Tutelar de Menores frente a una se?orita que vigilaba que la mala reputaci?n y las malas influencias de la madre no llegaran a los inocentes ni?os, v?ctimas de su desamor. Porque desamor era no haber sabido conservar el marido y prueba m?s que fehaciente de que una mujer as? no merec?a de ning?n modo la custodia de los hijos. Que el marido la hubiera enga?ado, pegado, maltratado, apenas importaba. Su deber era "aguantar". Si no lo hac?a era una mujer separada y como tal, culpable.

Con la democracia las leyes han cambiado, y hoy la mujer separada ha dejado de ser culpable. Es m?s, en el 98% de los casos consigue la custodia de los hijos.
Ahora pues, son los padres los que han sido marginados, los que tienen que atenerse a lo que la madre diga y haga, los que apenas pueden decidir el presente y el futuro de los hijos. La igualdad no est? contemplada y cuando los padres piden que si no hay elementos en contra, como pueden ser malos tratos o delincuencia, el juez conceda a la pareja la custodia compartida, a lo que se niegan tanto las mujeres como las abogadas de las mujeres con argumentos que van desde la irresponsabilidad general de los hombres hasta acusaciones de las mujeres, muchas veces ni siquiera probadas.

Los hombres aducen que muy a menudo las mujeres utilizan a los hijos como arma arrojadiza contra ellos, neg?ndoles las visitas o haci?ndoselas muy dif?ciles, y mucho m?s a menudo a?n poniendo a los hijos en su contra y en la de sus nuevas parejas, esas que tanto ofenden, al parecer, a las madres.
El hecho que la totalidad de las mujeres fuera vilipendiada y humillada en una ?poca ya pasada no quiere decir que todas ellas sean justas a la hora de compartir la vida de los hijos. Y creo que una ley m?s igualitaria ser?a necesaria para cubrir los casos de tant?simos padres y sus nuevas familias que se ven apartados del amor y del cuidado de los hijos de antiguos matrimonios.

Son los hijos los que sufren los odios y frustraciones de los padres. Si los amamos, deber?amos tenerlo en cuenta.




Publicado por carmenlobo @ 8:16
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