Jueves, 06 de abril de 2006

Fernando Savater
El Pa?s. Febrero del 2006.



Mala racha llevamos con las reacciones suscitadas por el conflicto de intolerancia frente a permisividad suscitado por las caricaturas mahometanas publicadas en un peri?dico dan?s. Nuestros mentores ideol?gicos estaban un poco adormilados y el estruendo feroz que les ha despertado ha sido tan s?bito que no les ha dado tiempo a despejarse. Jean Daniel nos informaba en estas mismas p?ginas de que ?l acepta la blasfemia siempre que vaya acompa?ada de buen gusto y dignidad art?stica: es de los que s?lo disfrutan los strip-teases cuando se realizan con m?sica de Mozart, que para eso estamos en su aniversario. Sami Na?r se empe?a en que se trata de una provocaci?n de la extrema derecha, explicaci?n que padece el doble defecto de que no viene a cuento (?acaso debe carecer de libertad de expresi?n la extrema derecha?) y de que es falsa (mejor informado, el corresponsal de EL PA?S, Antonio Ca?o, aclara (6 de febrero de 2006) que el Jyllands-Posten es "una publicaci?n de centro derecha, seria y respetada").

El presidente Zapatero, junto con el premier turco Erdogan, comunican al universo su reprobaci?n de las insultantes caricaturas (por cierto, ?oiremos a nuestro mandatario comentar la excarcelaci?n dentro de unos meses del serial killer Henri Parot diciendo que "puede ser perfectamente legal, pero no es indiferente, y debe ser rechazada desde el punto de vista moral y pol?tico"?). El flamante premio Cervantes Sergio Pitol opina que los insultos a Mahoma son enormemente irreverentes y agresivos, lo que me recuerda que John Le Carr? consider? la fetua contra Salman Rushdie como consecuencia de la arrogancia irresponsable del escritor (cuando conozco los dict?menes de ciertos escritores comprometidos sobre problemas concretos, me hago partidario del arte por el arte). Por supuesto, diversos te?logos, alg?n cardenal y alg?n gran rabino, han hecho o?r su solidaridad gremial con los piadosos y feroces ofendidos: todas las iglesias conservan cierta envidiosa nostalgia de las fes que a?n tienen fan?ticos como cuerpo de guardia, porque s?lo se resignan a inspirar respeto cuando ya no pueden inspirar miedo... ?ah, los buenos tiempos! Etc., etc...

Desde luego, tambi?n hemos escuchado a muchos defender con vehemencia la sacrosanta libertad de expresi?n. Y hablar de que no debe utilizarse para faltar al respeto debido al pr?jimo. ?Por qu? lo llaman respeto cuando quieren decir miedo? Uno respeta mucho m?s a otro cuando le hace bromas o cr?ticas, incluso de mal gusto, porque le considera un ser civilizado que no va a asesinarle por ello... que cuando guarda p?o silencio y baja los ojos ante quien considera un loco furioso, capaz de partirle la cabeza a hachazos. Pero tampoco tengo claro d?nde est? la falta de respeto de esas caricaturas. Ya s? -me lo dijo Cioran- que todas las religiones son cruzadas contra el sentido del humor, pero me niego a creer que mil quinientos millones de musulmanes tengan forzosamente que sentirse ofendidos por ellas: ser?a tomarles a todos por imb?ciles, lo que me parece sumamente injusto. Si yo fuera musulm?n, hip?tesis ahora improbable pero nunca se sabe, considerar?a el dibujo de Mahoma con una bomba escondida en el turbante como una s?tira contra quienes utilizan b?rbaramente su doctrina para justificar atentados de inspiraci?n pol?tica. Y me preguntar?a, como hizo el semanario jordano Shihane, "qu? perjudica m?s al Islam, esas caricaturas o bien un secuestrador que deg?ella a su v?ctima ante las c?maras". Desgraciadamente no tendremos ya respuesta ni debate, porque el semanario fue de inmediato cerrado y su director despedido. Sin embargo, como escribe en Charlie-Hebdo Tewfik Allal, portavoz de la asociaci?n del Manifiesto de las Libertades (creada en 2004 por franceses de cultura musulmana), "hay ciertamente mucha gente que piensa lo mismo en tierras del Islam, pero no tienen derecho a decirlo: es a ellos a quienes falta m?s gravemente la libertad de expresi?n". Quiz? esas caricaturas no ofenden ni a todos los musulmanes ni a quienes viviendo en teocracias no comparten esa religi?n pero tienen que disimular: al contrario, quiz? expresan el m?s secreto y sincero pensamiento de tantos que est?n hoy reprimiendo por temor sus ganas de desahogarse intestinalmente sobre los mahomas de pacotilla que les oprimen...

Pero lo que me extra?a, lo que no he le?do ni o?do a nadie aunque est? impl?cito en bastantes comentarios, es que lo amenazado en nuestras democracias no es s?lo ni a mi juicio principalmente la libertad de expresi?n. No, lo que nos estamos jugando es precisamente la libertad religiosa. Y ello por una doble v?a. En primer lugar, porque la libertad religiosa en los pa?ses democr?ticos se basa en el principio de que la religi?n es un derecho de cada cual pero no un deber de los dem?s ciudadanos ni de la sociedad en su conjunto. Cada cual puede creer y venerar a su modo, pero sin pretender que ello obligue a nadie m?s. Tal como ha explicado bien Jos? Antonio Marina en su reciente Por qu? soy cristiano, cada uno puede cultivar su "verdad privada" religiosa pero estando dispuesto llegado el caso a ceder ante la "verdad p?blica" cient?fica o legal que debemos compartir. La religi?n es algo ?ntimo que puede expresarse p?blicamente pero a t?tulo privado: y como todo lo que aparece en el espacio p?blico, se arriesga a cr?ticas, apostillas y tambi?n a irreverencias. Hay quien se muestra muy cort?s con todos los credos y quien se carcajea al paso de las procesiones: cuesti?n de car?cter, cosas del pluralismo.

En segundo lugar, hay personas cuya convicci?n en el terreno religioso no es una fe en algo sobrenatural, sino un naturalismo racionalista que denuncia como nefastas para la humanidad las supersticiones y las leyendas convertidas en dogmas. Tienen derecho a practicar su vocaci?n religiosa como los dem?s y son tan piadosos como cualquiera... a su modo. Voltaire o Freud son parte de nuestra historia de la religi?n ni m?s ni menos que Tom?s de Aquino. Con el valor a?adido de que sus creencias racionalistas han colaborado con el fundamento de la democracia moderna, la ciencia y el desarrollo de los derechos humanos en mucha mayor medida que los art?culos de fe de cualquier otra iglesia. Las algaradas multitudinarias en las teocracias isl?micas est?n prefabricadas sin duda por sus dirigentes, como las manifestaciones por un Gibraltar espa?ol que organizaba cada cierto tiempo el r?gimen de Franco. Pero lo que pretende el im?n Ab? Lab?n en Dinamarca, o los feligreses de la mezquita de Regent Park londinense, que se manifiestan con pancartas en las que se lee "Prepararos para un verdadero holocausto" o "Liberalism go to hell!", es acabar con la libertad religiosa de las democracias y sustituirla por una especie de-politeocratismo en el que deber?n ser "respetados" (l?ase temidos) los integristas intocables de cada una de las doctrinas y no tendr?n sitio los que se oponen por cuesti?n de honradez intelectual a todas ellas. Es algo de lo que no faltan signos inquietantes tambi?n en las reclamaciones intransigentes de otras confesiones.

Quienes hemos tenido que convivir con fan?ticos de tendencias criminales (valga el pleonasmo) nacionalistas, sabemos por experiencia que no hay peor pol?tica que darles la raz?n a medias. Por supuesto, ello no es ?bice para que no deba recomendarse la prudencia y la delicadeza en las relaciones con los dem?s: no es recomendable zaherir a los vecinos, ni re?rse del peluqu?n del jefe si se le va a pedir aumento de sueldo. Para los casos litigiosos est?n las leyes y los tribunales, a los que puede acudirse cuando alguien considera que el ultraje sufrido va m?s all? de lo tolerable. Pero por lo general nada es m?s imprudente que seguir las atemorizadas reglas de una prudencia meramente temblorosa. De modo que, mientras me dejen, me atengo mejor al credo propuesto por el ex situacionista Raoul Vaneigem: "Nada es sagrado. Todo el mundo tiene derecho a criticar, a burlarse, a ridiculizar todas las religiones, todas las ideolog?as, todos los sistemas conceptuales, todos los pensamientos. Tenemos derecho a poner a parir a todos los dioses, mes?as, profetas, papas, popes, rabinos, imanes, bonzos, pastores, gur?s, as? como a los jefes de Estado, los reyes, los caudillos de todo tipo...". Am?n.


Publicado por carmenlobo @ 7:23
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