S?bado, 28 de enero de 2006
EL LADO OSCURO DEL CORAZ?N
Oliverio Girondo

No s?, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija.

Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodis?aco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacar?a el primer premio en una exposici?n de zanahorias; ?pero eso s?! - y en esto soy irreductible no les perdono, bajo ning?n pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ?pierden el tiempo las que pretenden seducirme!

Esta fue - y no otra - la raz?n de que me enamorase tan locamente, de Mar?a Luisa.

?Qu? me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?

?Qu? me importaban sus extremidades de palm?pedo y sus miradas de pron?stico reservado?

?Mar?a Luisa era una verdadera pluma!

Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa.

Volando me preparaba el ba?o, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...

?Con que impaciencia yo esperaba que volviese, volando de alg?n paseo por los alrededores! All? lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. "?Mar?a Luisa! ?Mar?a Luisa!... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.

Durante kil?metros de silencio plane?bamos una caricia que nos aproximaba al para?so; durante horas enteras nos anid?bamos en una nube, como dos ?ngeles, y de repente, en tirabuz?n, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.

?Que delicia la de tener una mujer tan ligera... aunque nos haga ver, de vez en cuando las estrellas! ?Que voluptuosidad la de pasarse los d?as entre las nubes... la de pasarse las noches de un solo vuelo!

Despu?s de conocer a una mujer et?rea, ?puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ?Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho cent?metros del suelo?

Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducci?n de una mujer pedestre, y por m?s empe?o que ponga en conseguirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar.

Publicado por carmenlobo @ 8:16
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