Martes, 06 de diciembre de 2005
La experiencia del primer defensor del oyente
en una radio p?blica argentina

Flavia Pauwels *

Resumen: Radio de la Ciudad, la emisora p?blica de Buenos Aires, ha sido pionera en la implementaci?n de la figura del Defensor del oyente, en un pa?s cuyos medios no se caracterizan, precisamente, por apostar a este mecanismo de autorregulaci?n. El art?culo da cuenta de esa experiencia, de los caminos que abre y de las estrategias que se podr?an implementar para afianzarla. Es tambi?n un recorrido por la labor de los Ombudsmen en la prensa y particularmente en la radio, donde a nivel mundial siguen siendo escasos.


1. Introducci?n

Sensacionalismo, superficialidad, degradaci?n del idioma, pobre debate de ideas, desmesurada competencia por la primicia. ?stas son algunas de las problem?ticas que los propios medios argentinos, puestos a reflexionar ?en editoriales y art?culos de opini?n?1 sobre el rol del periodismo, marcan como sus principales errores. Pero recurrentemente, en todos esos espacios, los mismos hombres de prensa coinciden en se?alar una debilidad: la soberbia, esa cierta incapacidad de aceptarse como falible, de ver en la propia profesi?n los mismos defectos que a diario los medios marcan en los otros sectores de poder de la sociedad.

Con la credibilidad en baja2 por el rol jugado en la crisis pol?tica y econ?mica de fines de 2001, por coberturas cuestionables de casos de tomas de rehenes3 o por denuncias contra periodistas por cobrar dinero ?en negro? para sostener una determinada posici?n editorial,4 algunos medios hicieron una especie de mea culpa en la que no puntualizaron sus errores en particular sino que eligieron un planteo m?s general en el que recordaron al periodismo su ?deber ser? y la necesidad de un debate interno que permita corregir desviaciones y recuperar el equilibrio.

?Por qu? entonces esa ?autocr?tica? pedida a la prensa desde su propio seno, desde los mismos editoriales de diarios como Clar?n, La Naci?n o El Cronista, no llega a materializarse en mecanismos concretos de autorregulaci?n? ?Por qu? una figura como la del Defensor u Ombudsman5 no ha prosperado en Argentina si los medios admiten en sus discursos que lectores, oyentes, televidentes y navegantes de Internet ?no son s?lo consumidores de informaci?n (?) son sujetos de derecho (?) y como tal merecen ser considerados??6

Este art?culo intenta retomar esos interrogantes a partir del an?lisis de un caso concreto en el que una radio p?blica decide romper con esa tendencia que hace que los medios hablen mucho sobre su rol pero hagan poco para que su p?blico participe en el debate sobre el desempe?o del periodismo.

Al cumplirse un a?o, en septiembre de 2005, del inicio de la experiencia del Defensor del oyente en la Radio de la Ciudad de Buenos Aires, resulta valioso analizar cu?les han sido los cuestionamientos que quienes sintonizan la frecuencia AM 1110 le han hecho llegar a la emisora y c?mo han actuado el ombudsman, los periodistas y los directivos ante estos planteos.

Antes de llegar a esa instancia, proponemos un breve recorrido que permita al lector entender qu? se concibe como autorregulaci?n, cu?les son las atribuciones que tiene un ombudsman en la prensa, por qu? la radio es el medio que a nivel mundial cuenta con menos defensores de oyentes y cu?les han sido las escasas experiencias que, en este sentido, ha concretado el periodismo argentino.

2. La autorregulaci?n

Tal como explica el experto en ?tica period?stica, Javier Dar?o Restrepo, ?la conciencia sobre el derecho a la informaci?n ha crecido lenta y casi t?midamente?.7 Durante siglos, rese?a, las normativas a nivel internacional se concentraron en la defensa de la libertad de prensa, buscando proteger los derechos del que emite o del que informa, ante las persecuciones que ?stos sufr?an por parte del poder pol?tico.

Es reci?n a mediados del siglo XX cuando se empieza a contemplar otra dimensi?n, la de los derechos de quienes reciben la informaci?n. Este esp?ritu se hace presente en los pronunciamientos de distintos organismos y tratados internacionales,8 en los que b?sicamente se explicita que toda persona tiene el derecho a la libertad de expresi?n y que esto implica la posibilidad de buscar, recibir y difundir informaciones y opiniones.9

Pero, como advierte Restrepo, ?el desarrollo de la doctrina no correspondi? al de las pr?cticas?10 y hoy, en ?pocas en que ?los medios de comunicaci?n se han convertido en parte de complejos empresariales en los que predomina? la l?gica comercial?, pocas barreras protegen el inter?s de los receptores, por lo cual resurge la necesidad de ?defender y activar el derecho a la informaci?n?.

Similar planteo realiza el doctor en Filosof?a y profesor de ?tica, Hugo Aznar, quien sostiene que ?el discurso tradicional acerca de la libertad de los medios debe ser complementado por un discurso sobre la necesidad de su uso responsable?.11 Y para esto no son suficientes las regulaciones provenientes ni del mercado ni del Estado; el primero, porque convierte a los medios ?en un negocio m?s y a sus contenidos en mercanc?as como cualquier otra?; el segundo, porque puede manipularlos en funci?n de ?intereses partidistas o gubernamentales? imponi?ndoles leyes que restrinjan la libertad de expresi?n.

Aparece entonces la propuesta de la autorregulaci?n,12 de un compromiso ?tico asumido voluntariamente por algunas empresas informativas, que se expresa a trav?s de c?digos deontol?gicos,13 libros de estilo, estatutos de redacci?n, defensores del p?blico y consejos de informaci?n. Todos ellos con el objetivo de que la actividad de los medios se ajuste a normas y valores no ya impuestos desde afuera sino surgidos desde su propio seno.

?Es una v?a intermedia ?explica Aznar? entre quienes abogan por una absoluta desregulaci?n del mundo de la comunicaci?n y quienes (piden) el incremento de la regulaci?n estatal?.14

?Qu? gana el p?blico y qu? el medio con la autorregulaci?n? El primero, ser concebido como sujeto de derechos y no como mero consumidor; el segundo, la confianza y credibilidad que le otorga el hecho de mostrarse a la sociedad como un actor responsable.

El que recibe la informaci?n ya no es pensado como ?pasivo y silencioso?, apunta Restrepo, como alguien que ?no interviene en la agenda del medio, que acepta sin chistar el men? que le ofrecen, que sufre los abusos que se cometen contra sus derechos: el de la intimidad, por ejemplo, o el de presunci?n de inocencia?.15 Para los medios, la formulaci?n de valores act?a como ?las br?julas de los barcos en medio de la tempestad?, es la aceptaci?n de que ?la credibilidad debe cuidarse con un celo mayor que el consagrado a las rotativas y equipos de computaci?n?.16

En este marco se inscribe la labor del Ombusman o Defensor en la prensa, una figura cuya funci?n es la de mantener vivos los postulados ?ticos que el medio en alg?n momento prometi? cumplir.

3. El Ombudsman en la prensa

3.1. Origen


A la hora de rastrear el origen de la figura del Ombudsman, diversos autores17 coinciden en atribuirle al gobierno sueco su invenci?n a principios del siglo XIX. El rey Carlos XIII decret? en 1809 que deb?a ser elegida una persona que independientemente del gobierno vigilara a los funcionarios en nombre de los ciudadanos y cuya estabilidad en el cargo y funciones fueran garantizadas por la propia constituci?n.

Con el tiempo la palabra sueca umbothsmathr, que significa ?representante?, pas? al ingl?s como Ombudsman y su figura se generaliz?, ya no s?lo restringida al ?mbito de lo pol?tico y del gobierno sino para hacer referencia a toda aquella persona que en distintas instituciones atiende quejas y trata de encontrar soluciones, ubic?ndose en lo que podr?a denominarse una posici?n arbitral.

En la prensa, la figura del Ombudsman fue adoptada en Estados Unidos como una forma de enfrentar la crisis de credibilidad que desde 1940 afectaba al periodismo de ese pa?s. En 1967 el peri?dico Louisville Courier?Journal, en Kentucky, se erigi? como el primer medio en dar espacio a un Defensor del lector. En tanto, en Europa, en 1969, el Consejo de Prensa de Suecia instituy? tambi?n tal funci?n y en Jap?n, algunos autores han rastreado antecedentes m?s remotos, en el diario Yomiuri Shimbun.

En Am?rica Latina, reci?n a finales de la d?cada del 80 empez? a darse a conocer la figura del Ombusman aplicada a los medios. La primera experiencia la puso en pr?ctica en 1989 el diario Folha de Sao Paulo, en Brasil, y seis a?os despu?s ocho peri?dicos de ese pa?s ya contaban con el mismo servicio. A partir de 1990 se repitieron experiencias similares en Venezuela, Colombia, Paraguay, Ecuador y M?xico.18

3.2. Funciones y forma de elecci?n del Ombudsman

El Ombudsman o Defensor en la prensa puede ser definido como aquella persona que en un medio recibe e investiga las quejas del p?blico sobre la exactitud, la imparcialidad, el equilibrio y el buen gusto en la cobertura de las informaciones.19

Seg?n la Organization of News Ombudsmen (ONO), entidad fundada en 1980 que agrupa a m?s de 70 miembros activos de dieciocho pa?ses que trabajan en esta especialidad, los objetivos de los defensores son: mejorar la imparcialidad, precisi?n y responsabilidad de los peri?dicos, aumentar su credibilidad, servir como cr?tica interna, investigar las quejas de los lectores y recomendar acciones correctivas, alertar al editor sobre los reclamos y defender al peri?dico cuando se justifique.20

Para el investigador Gerardo Albarr?n de Alba, los factores que llevan a un medio a implementar la figura del Ombudsman no siempre son los mismos:

?A veces est? m?s ligado a una voluntad empresarial de cambio ?lo que puede limitarle si se le percibe s?lo como instrumento de control interno?, o peor, a un inter?s de apariencia; otras, al desarrollo de una conciencia ?tica de la redacci?n, lo que ofrece una probabilidad de ?xito mayor (...). En ocasiones, la creaci?n del cargo de defensor del lector no s?lo es intrascendente, sino que puede significar una burda maniobra de apariencias y relaciones p?blicas?.21

Pero, ?c?mo explican los periodistas que alguna vez se han desempe?ado como Ombudsmen la importancia de su rol? Thomas Forenczi del diario franc?s Le Monde destaca que ?la figura del mediador apunta a restablecer la confianza perdida en los medios; su misi?n es velar para que los periodistas act?en con independencia pol?tica y econ?mica?;22 por su parte, la brasile?a Renata Lo Prete, de Folha de Sao Paulo, advierte que ?la rapidez del trabajo condena a la profesi?n a permanentes distorsiones y errores?, y la incorporaci?n del Ombudsman exige ?un cambio de actitud de los periodistas, una rigurosidad cada vez mayor?.23

En coincidencia con los anteriores testimonios, Alba S?nchez, de El Nacional de Venezuela y Geneva Overholser, de The Washington Post advierten:

?El peri?dico no es un producto que est? enlatado y puede ser destapado dentro de meses, y reci?n ah? se ponen al descubierto los aciertos o los errores. El peri?dico es escrutado por la gente todos los d?as. Entonces, hay que tener cuidado de que ese escrutinio no sea desfavorable?, indic? la venezolana.24

?Es muy f?cil para todos nosotros (los periodistas) creer que estamos m?s all? de la cr?tica, que somos los perros guardianes. ?Y si no hay nadie controlando a los perros guardianes?. Entonces la gente comienza a perder confianza en la prensa?, remarc? Overholser.25

Sobre la forma de elecci?n del Ombudsman hay distintas variantes: algunos medios optan por nombrar a un miembro de la redacci?n, ?generalmente un periodista veterano, con varios a?os de experiencia en la profesi?n?;26 en tanto, otros prefieren seleccionar ?una personalidad externa al medio ?no necesariamente un periodista? con un elevado perfil de credibilidad y autoridad moral? que sepa ?lidiar con las resistencias internas de la redacci?n, que no siempre se muestra bien dispuesta a reconocer sus errores?.27

En cuanto a la duraci?n en el puesto tambi?n se encuentran diferentes casos: algunos estatutos que rigen la labor de los ombudsmen hablan de uno a dos a?os prorrogables, mientras que otros no precisan tiempo definido. El prop?sito al que se apunta en los medios que s? fijan un lapso de permanencia es el de garantizar la independencia del defensor, evitando que el paso de los a?os y el contacto permanente con los integrantes de la redacci?n le impidan actuar con imparcialidad.

4. Los Defensores de oyentes en el mundo: pocos y en medios p?blicos

Los diarios, medios en el cuales naci? la figura del Ombudsman o Defensor, siguen en la actualidad liderando el ranking de empresas informativas que optan por implementar tal mecanismo de autorregulaci?n. En los medios audiovisuales su presencia es menor y cuando existe, sobre todo en grupos empresarios o estatales que poseen tanto estaciones de radio como canales de televisi?n, su injerencia se extiende a los distintos tipos de soporte.

La radio, en particular, es el medio que menos cabida le ha dado al Defensor. Pueden contarse con los dedos de la mano los profesionales que en estos momentos ejercen tal funci?n. Pero hay una caracter?stica que ?stas emisoras presentan y que no es menor: se trata ?en la mayor?a de los casos? de radios p?blicas, que por el esp?ritu con el cual fueron creadas, el del servicio al ciudadano, parecen estar doblemente obligadas a responder a principios ?ticos.

4.1 Radios que cuentan con la figura del Ombudsman

A continuaci?n se presenta una breve descripci?n de los casos identificados,28 para luego dar cuenta ?a partir de los propios testimonios de los Defensores y de dos especialistas en el tema? de las particularidades de esta funci?n en un medio como la radio.

Radio Canad? ?Canad?
En esta emisora se define al Ombudsman como el representante de los intereses de oyentes y telespectadores, aunque se aclara que tambi?n sus atribuciones alcanzan a la informaci?n difundida a trav?s de Internet.

?A pesar de la gesti?n m?s rigurosa, una empresa de prensa puede abusar de su libertad, sus periodistas pueden ?si llega el caso? olvidar sus responsabilidades profesionales. Radio Canad? no ampara tales errores (ya que) tiene la obligaci?n de abastecer al p?blico de una informaci?n exacta, honrada y equitativa. Debe adem?s asegurarse que los oyentes y los telespectadores que se quejaron de un informaci?n (puedan contar) con una instituci?n independiente e imparcial?, postulan los principios de la emisora.29

Renaud Gilbert es quien se desempe?a como Ombusman.

Radio Francia Internacional (RFI) ?Francia?
Es una radio de servicio p?blico que ?tiene como ventaja estar exonerada de las presiones econ?micas, comerciales y financieras, pero tambi?n asume responsabilidades, especialmente un gran rigor en la pr?ctica?.30

El Ombudsman en este caso es llamado ?M?diateur? (mediador) y se lo define como ?el embajador del p?blico?, quien estudia los problemas surgidos y ?se esfuerza por resolverlos amigablemente?. Se aclara que su funci?n es aconsejar y dar opiniones. No toma decisiones ni pronuncia sanciones.

El actual M?diateur es No?l Copin.31

Radio y Televisi?n de Andaluc?a (RTVA) ?Espa?a?
La Empresa P?blica de la Radio y Televisi?n de Andaluc?a se postula como instrumento para la informaci?n y la participaci?n de todos los andaluces en la vida pol?tica, cultural y social. Para ese fin cre? a partir de 1995 las figuras del Defensor del Espectador y del Defensor del Oyente. Ambos cargos que funcionaban separadamente se fusionaron en marzo de 1997.

El defensor tiene la tarea de atender las quejas y sugerencias del p?blico sobre los contenidos de la programaci?n, con la finalidad de ?colaborar en la mejora de la calidad dentro del respeto al esp?ritu de la libertad de expresi?n y con especial atenci?n a la infancia, la juventud y a los principios constitucionales de respeto a la igualdad y a la no discriminaci?n?.32

El Defensor, que es nombrado por el Consejo de Administraci?n de RTVA, es el periodista Patricio Guti?rrez.

National Public Radio (NPR) ?Washington ?Estados Unidos?
NPR es una productora y distribuidora de noticias no comercial que sirve a ?un p?blico creciente de 23 millones de estadunidenses cada semana en sociedad con m?s de 780 operadores ?estaciones de radio p?blicas??.

El Ombudsman, en este caso llamado, ?Defensor del pueblo?, tiene la labor de recibir, investigar y responder ?las preguntas significantes, comentarios y cr?ticas con respecto a la programaci?n?.33

Seg?n el presidente de la NPR, Kevin Klose, la figura del Defensor ?subraya el compromiso continuado de la radio p?blica con las normas m?s altas de integridad editorial y les proporciona un eslab?n directo a los oyentes? con la emisora.

Ocupa el cargo de Defensor el periodista Jeffrey Dvorkin, quien fue presidente de la ONO.

Radiobr?s ?Brasil?
La Empresa Brasile?a de Radiodifusi?n ?Radiobr?s? fue creada en 1975 con la finalidad de operar las emisiones de radio y televisi?n del gobierno federal de ese pa?s.

El sistema p?blico de Radiobr?s comprende una agencia de noticias, una radio?agencia, dos emisoras de televisi?n y cinco emisoras de radio, que operan en ondas cortas, medias y frecuencia modulada.

Entre sus principios, Radiobr?s destaca que ?la informaci?n ?tica, democr?tica y de calidad es un derecho del ciudadano?.34

En este caso el Ombudsman o Defensor es llamado ?Ouvidor? y su rol es el de ser ?un canal de di?logo? para que el p?blico participe con ?reclamos, elogios, denuncias y comentarios?.

La actual Ouvidora es Emilia Magalh?es.

Radio Bandeirantes de Sao Paulo ?Brasil?
Se trata en este caso de la ?nica emisora privada ?detectada en el rastreo hecho para este art?culo? que posee la figura del Ombusman en radio.

Radio Bandeirantes define a su Ombudsman como ?el representante del ciudadano?, aquel encargado de recibir, observar y analizar ?los fallos de la empresa, poni?ndose en el lugar del p?blico?[35].

El cargo es ejercido por Mar?a Elisa Porchat.


4.2 Particularidades de las Defensor?as de oyentes


A la hora de analizar por qu? han sido las radios p?blicas quienes han promovido en mayor medida la existencia de Defensor?as, tanto los especialistas en el tema como los propios Ombudsmen coinciden en marcar que el mismo origen y prop?sito de estos medios impulsan la adopci?n de mecanismos de autorregulaci?n.

Restrepo remarca que ?los gobiernos creen cumplir eficazmente con su deber de proteger los derechos de la ciudadan?a, mediante la creaci?n de los defensores?,36 en tanto, para Gerardo Albarr?n de Alba se trata de ?un ejercicio de congruencia? de las radios p?blicas, a diferencia de las ?radiodifusoras privadas que suelen ser mucho m?s laxas en sus est?ndares ?ticos?.[37]

Similar evaluaci?n hacen los Defensores. Para el espa?ol Guti?rrez ?las radios p?blicas tienden a considerar que tienen m?s obligaciones de car?cter ?tico que las privadas o al rev?s, las privadas se consideran fuera del marco ?tico y jur?dico que afecta a todas las empresas de comunicaci?n?;38 la brasile?a Magalh?es cree que se trata de ?un problema de respeto a la ciudadan?a?39 y el estadunidense Dvorkin apunta que en su pa?s ?la radiodifusi?n comercial no parece estar interesada en tener defensores?.40

Pero m?s all? del car?cter p?blico del medio, ?existe alguna particularidad en el propio sistema radiof?nico que haga que las experiencias de Defensores sean escasas? En este sentido los entrevistados difieren. Para Albarr?n de Alba, se trata de ?un problema metodol?gico para dar seguimiento a las transmisiones de una estaci?n cualquiera (acentuadas si se trata de una cadena, con varias emisoras). Evidentemente, un defensor del radioescucha no puede estar sintonizado las 24 horas del d?a, escuchando y analizando todo?. Por su parte, Guti?rrez considera que el Ombudsman no aparece como tan necesario en la radio debido a que ?es m?s vers?til y participativa que la televisi?n?, la audiencia cuenta ya de por s? con mayores espacios de expresi?n que en otro tipo de medios.

En cuanto a los canales de comunicaci?n que los Defensores de oyentes tienen con el p?blico, los casos identificados coinciden en la existencia de un micro radial en el que el Ombudsman expone los reclamos y hace conocer sus fallos. En algunos casos estos programas tienen fijado un d?a y hora de emisi?n: por ejemplo ?Hable con la Ouvidora?, en Radiobr?s, se emite los lunes a las 14:05 por la Radio Nacional de Brasilia, donde los oyentes participan en vivo o con mensajes grabados; en tanto, en Bandeirantes el ciclo ?Ombudsman en el aire? es presentado cada martes a las 10:30 donde se dan a conocer los principales reclamos. Un car?cter menos sistem?tico poseen las intervenciones de Dvorkin, en NPR, quien ?de vez en cuando? sale al aire en la radio, auque s? escribe semanalmente una columna para el sitio de Internet, y las de Guti?rrez, que lo hace ?mi?rcoles o viernes? aunque aclara que hay semanas que las que no participa en la programaci?n pero mantiene una presencia constante con informes en la web. En tanto, el M?diateur franc?s se expresa a trav?s de la radio ?en principio una vez al mes?, aunque ?puede reservarse la posibilidad de intervenciones m?s cercanas a la actualidad durante sucesos importantes?.

Adem?s de las disposiciones reguladoras con las que cada medio le da marco a la labor de los Ombudsmen (donde se precisa, por ejemplo, forma de designaci?n, tiempo en el cargo, atribuciones, etc.), la mayor?a de las radios consultadas cuentan tambi?n con c?digos de ?tica. Una ?carta?, donde se detallan los valores que los profesionales de RFI deben respetar, sirve como referencia para la labor del M?diateur, ya que seg?n argumentan m?s all? del sentido com?n, la imparcialidad y la experiencia personal de quien ejerce el cargo, contar con un documento de la empresa que pueda ser de dominio p?blico respalda sus pronunciamientos. En el caso de RTVA existe un libro de estilo, donde se recogen normas ?ticas, adem?s de una serie de c?digos que rigen en Espa?a y Europa y que afectan a todos los periodistas (los de la Federaci?n Espa?ola de Asociaciones de la Prensa y el C?digo Europeo de la profesi?n period?stica). En tanto, la Ouvidora de Radiobr?s cuenta con las Normas de Conducta elaboradas por el Comit? de Calidad Editorial de la empresa y el C?digo de ?tica de los Periodistas vigente en Brasil. Finalmente, el Ombudsman de NPR tambi?n tiene a su disposici?n una serie de documentos (?Independencia e Integridad?, ?La ?tica puesta al d?a?) que dan marco a su actuaci?n.

La labor pedag?gica del Ombudsman es un aspecto remarcado por todos los entrevistados y en pos de ella realizan diferentes acciones para difundir su actividad, tanto entre los oyentes como entre los trabajadores del propio medio. Magalh?es detalla la importancia de hacer una ?amplia campa?a de difusi?n sobre el derecho a la informaci?n? ya que cree que esto tendr?a como consecuencia ?un aumento en la conciencia, la participaci?n y la exigencia del pueblo acerca del derecho al control social democr?tico de la programaci?n en radio y televisi?n?. Radiobr?s pone en pr?ctica adem?s de los propios micros radiales, audiencias p?blicas con los oyentes, reuniones permanentes de la Defensora con el Comit? de Calidad Editorial y folletos que se colocan en los murales de la redacci?n y que van dirigidos a los periodistas. En tanto, Dvorkin difunde un mensaje promocional sobre rol en NPR y Guti?rrez se?ala haber realizado varias campa?as educativas sobre el tema tanto en radio como en televisi?n.

Finalmente, ?c?mo reaccionan los propios periodistas del medio ante los errores que les se?alan los Ombudsmen? Sobre esto, los Defensores admiten que en algunos sectores persiste la resistencia a una autocr?tica. Magalh?es cuenta que ?hay manifestaciones de arrogancia de ciertos profesionales? aunque la mayor?a reconoce la importancia del di?logo cr?tico con el ciudadano. Dvorkin tambi?n cree tener con sus colegas ?un di?logo vivo sobre los problemas? pero admite que hay algunos periodistas que ya no le hablan y eso ?es demasiado malo?. Por su parte, Guti?rrez se?ala que ?puede haber discrepancia pero siempre en un contexto de cortes?a? y remarca que su curr?culum period?stico le permite tener ?una cierta autoridad moral en las redacciones, lo que es muy importante para el trabajo del defensor?.

Tras este recorrido, creemos estar en condiciones de adentrarnos particularmente en la situaci?n del periodismo argentino para dar cuenta, en primer lugar, de los pocos intentos que existieron para implementar la figura del Ombudsman, y luego para analizar en profundidad la experiencia del primer Defensor del oyente en la radio p?blica de la ciudad de Buenos Aires.

5. Argentina, un pa?s con escasas experiencias

Tal como se?ala en un informe el portal especializado en temas period?sticos, Diario sobre diarios (DsD), en la Argentina la figura del Defensor del Lector ?es una asignatura pendiente?.

?Si los matutinos violan su propio Manual o Libro de Estilo confundiendo informaci?n con opini?n para beneficiar al gobierno de turno. Si minimizan hechos o directamente se ignoran. Si un periodista escribe en el matutino informaci?n favorable para empresas privadas, porque a su vez, son sus auspiciantes en programas de radio y TV que el mismo periodista conduce o produce. Si un periodista gr?fico cobra de espaldas a la redacci?n y a sus colegas, transform?ndose en un "operador de prensa". En todos los casos, ser? el medio que perder? prestigio. Y a la larga la tarea del periodista caer? en la ponderaci?n social. Pero no siempre los lectores tienen la capacidad para detectar dichas irregularidades. Tendr?an que recurrir a una lectura "cruzada" de dos o tres diarios, comparar los criterios, verificar los datos y a?n as?, al no existir secciones como las "cartas de lectores" o el "Defensor" no tendr?an lugar donde aportar sus observaciones cr?ticas. Se encuentran inermes?, describe el art?culo del DsD[41].41

5.1 La Maga, Luna y Perfil: los ?nicos casos

Hasta la aparici?n del Defensor del oyente en Radio de la Ciudad, s?lo pod?an citarse tres casos de medios en los cuales hubiera existido esta figura de autorregulaci?n y todos ellos provenientes de la prensa gr?fica: dos revistas (La Maga, donde Adriana Lezereti ocup? el cargo de defensora, y Luna, donde esta funci?n fue desempe?ada por la periodista Cecilia Absatz)42 y un diario (Perfil).

El caso del matutino puede ser considerado como el intento que m?s se acerc? a las experiencias de los Ombudsmen a nivel mundial. Perfil ?que se inspiraba en el diario espa?ol El Pa?s? hizo del discurso de la ?tica su principal bandera y en funci?n de ello formul? su propio manual de estilo, un c?digo de valores y un estatuto para el Defensor. El cargo fue ocupado por el periodista Abel Gonz?lez quien asumi? la responsabilidad de ?criticar p?blicamente al diario? buscando que las normas ?ticas de Perfil no fueran ?una simple enumeraci?n ret?rica?.

En el corto tiempo que desempe?? el cargo ?s?lo tres meses, ya que el diario fue cerrado por su due?o? el Ombudsman intervino sobre las m?s variadas problem?ticas: desde quejas referidas a la ortograf?a y a datos err?neos en la informaci?n publicada hasta cuestionamientos m?s graves vinculados a la falta de coherencia en la pol?tica editorial del medio.43

5.2 Espacios para la participaci?n del p?blico en los medios

Ninguno de los grandes diarios argentinos tom? la posta de Perfil en cuanto al hecho de dar lugar a la actuaci?n de un Defensor.44

En los ?ltimos a?os fue el diario Clar?n quien m?s innov? en cuanto a los espacios para que sus lectores se expresen e incluso critiquen al medio, aun sin constituir esto una experiencia de igual magnitud que la de tener un Ombudsman. A partir de septiembre de 2003 se puede leer en la p?gina 2 una mini secci?n denominada ?El juicio final?, que refleja la opini?n de un lector sobre lo mejor y lo peor de la edici?n del d?a anterior. Adem?s, desde esa fecha, las cartas de los lectores que antes s?lo se publicaban martes y viernes pasaron a tener frecuencia diaria.45 Otra incorporaci?n se produjo en mayo de 2004 cuando apareci? la secci?n ?Lectores?, los domingos, a cargo del periodista Osvaldo Pepe. Si bien en principio se dio lugar all? a varias quejas referidas al material publicado en el diario, con el tiempo los mensajes que predominaron fueron aquellos que dan cuenta de historias de vida de los lectores.

En tanto, el diario La Naci?n mantiene su tradicional espacio para las cartas y una columna llamada ?Di?logo semanal con los lectores?, a cargo de una profesora en Letras, donde b?sicamente el p?blico consulta dudas ortogr?ficas y gramaticales sobre los textos aparecidos en el diario.46

En el resto de los matutinos se observan desde aquellos que publican opiniones de sus lectores sobre temas de inter?s general, hasta otros que si bien informan el tel?fono, direcci?n y mail de la redacci?n no conceden espacios para la expresi?n del p?blico.

En las radios se incentiva la participaci?n de los oyentes a trav?s de mensajes grabados pero ?stos dan cuenta de apreciaciones generales sobre temas coyunturales de car?cter social, pol?tico o an?cdotas de color. No existe ?salvo el mencionado caso de Radio de la Ciudad? emisoras que destinen espacios para los oyentes expresen quejas sobre lo que difunden los medios.

Finalmente, en la televisi?n, la representaci?n de las opiniones del p?blico es menor y se reduce a alguna encuesta callejera realizada por alg?n noticiero, pero nunca destinada a una cr?tica sobre los contenidos de los programas.


Publicado por carmenlobo @ 22:01
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