Martes, 01 de noviembre de 2005
?SCAR DOM?NGUEZ G.
DE UN ADMIRADOR
(16 de Octubre de 2005)

M?s de una devota comprar?a su ropero, con due?o y todo.

Se?or Alain Delon:ha declarado usted al semanario Paris-Match que "no dejar? que Dios elija el d?a de mi muerte. Pienso con frecuencia en el suicidio e imagino la escena". Para empezar, como admirador suyo, le recuerdo la advertencia contenida en un grafito bogotano: el suicido puede ser peligroso para la salud.


Me late que en la primavera de sus 70 est? padeciendo los tres yoes que nos acompa?an a los mortales, seg?n la filosof?a kogui: yo adolorido, yo tempestuoso, yo desocupado.


Lo invito a que les saque partido a los cuatro yoes que seg?n la misma filosof?a tenemos para alcanzar la felicidad: yo pensante, yo amante, yo imaginativo, yo trabajador. Ahora, si no alcanza la felicidad, no importa. Suficiente tarea haberlo intentado.


Tenga en cuenta que lo malo no es la muerte sino la morida. Hay cosas mejores para hacer que apagar la propia luz e irse, M. Delon. De anonimato nadie ha muerto y por m?s que haya estado en primer plano durante a?os, el olvido de sus fans que usted alega para salirse del libreto, no es tan malo.


Hace alg?n tiempo, dos ilustres vecinos suyos, los juglares Serrat y Joaqu?n Sabina, imaginaron que les hab?a llegado la hora de abrirse del parche. Superados los achaques de salud, ambos proclamaron que el milagro de la vida es algo que no venden en la esquina.


Tal vez le sirva el consejo que un suicida colombiano, don Jos? Asunci?n Silva, sol?a darle a quien andaba con las defensas bajas: "Duerma largo; b??ese; beba bien; coma bien; cu?dese mucho: ?lo que usted tiene es hambre!". (Silva no tom? de su propia medicina y prefiri? dispararse un nocturno en mitad de su biograf?a.)


Por supuesto, la existencia est? plagada de aburridores lunes. Pero los viernes tambi?n llegan siempre con exactitud de reloj egipcio de arena. Ser?a una falla que el hombre que bail? sobre el ring en Rocco no volviera a escuchar el sonido de la campana. Lo esperan m?s valses como el que bail? en El Gatopardo. Para no repetirse, puede ensayar con alg?n vals de Strauss de aquellos que todav?a les ponen la carne de gallina a quincea?eras como su hija Anoushka, que a?ora disfrutarlo as? sea en un picnic dominical consagrado por los c?nones franceses para esposos que han partido la cobija.


Se considera usted "el ?nico sobreviviente en una casa donde s?lo quedan los perros". Ojo, que los perros son eternos Renault-4, amigos fieles. Preg?ntele a su colega Brigitte Bardot. Como el fil?sofo del tonel, mientras BB m?s conoce a los hombres m?s quiere sus perros, gatos, focas... De pronto, para alimentarlos, ella vende en subasta alg?n traje utilizado en una sola fiesta, unos cucos, un vac?o frasco de Chanel, una infidelidad, un recuerdo. M?s de una devota suya, se?or Delon, comprar?a su ropero con due?o y todo.


A lo mejor, esa botella que usted arroj? al mar v?a Paris-Match pidiendo la complicidad de una mujer que sepa lo que es la vida y le respire al o?do, ya lleg? a buen puerto. Es cuesti?n de mantener el tel?fono descolgado. Au revoir.


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Publicado por carmenlobo @ 10:35
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