S?bado, 05 de febrero de 2005

Cosas grandes

JUAN JOSÉ MILLÁS


Tony Blair se ha sentido asqueado al contemplar la pornografía con la que sus soldados regresan de Iraq. Esto es lo que llamamos un temperamento sensiblero. Se escandaliza de lo pequeño, pero disfruta de lo grande. Yo tenía una tía soltera con idéntica patología. No soportaba que sufriera su gatito, pero dejó morir a su madre como a una perra. Las tropas invasoras han producido decenas de miles de muertos en Iraq. Han violado todas las convenciones. Han traspasado todos los límites. Han practicado perversiones sexuales que no figuraban ni en el catálogo de Pinochet. Han mutilado niños al por mayor. Han utilizado una versión del NAPALM que no se llama NAPALM, pero que provoca idénticos efectos sobre la piel y sobre los ojos. Y todo lo han llevado a cabo bajo una coartada que se ha demostrado más falsa que el beso de Judas. ¿Le ha quitado una o dos horas de sueño tanta barbarie? En absoluto. Pero casi vomita frente a una foto que, comparada con todo lo anterior, es gaseosa. Lo pequeño tiene todavía la rara virtud de despertar la conciencia. Si ustedes observan la imagen del príncipe Harry disfrazado de nazi, verán que es una ingenuidad frente a las acciones de los nazis de verdad, que han arrasado Iraq sin otras razones que el porque sí. Harry es tonto, desde luego, pero Blair es perverso. ¿Quién da más miedo?

En la antigüedad clásica, cuando alguien descubría una verdad insoportable, se arrancaba los ojos (véase Edipo). En la postmodernidad contemporánea, se los arrancan a los demás. Bush y Blair, entre otros, deberían estar a estas alturas no ya sin ojos, sino sin pelos, sin nariz, sin orejas, sin dedos? Se deberían haber arrancado todos los apéndices del cuerpo frente a la revelación de que mintieron y mintieron y mintieron? Lejos de eso, ahí están autoproclamándose emperadores del universo y haciendo ascos a la pornografía pequeña, que no es más que la espuma de la grande. Creo que vamos a construir un túnel de varias decenas de kilómetros para unir África y Europa. Está muy bien, pero enlaza de nuevo con esta cruel manía por lo grande. Podrían inventar antes una patera que no se hundiera.


Publicado por carmenlobo @ 23:58  | Millas, Juan Jose
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