<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">    <title>Articulos para pensar</title>    <subtitle>Uno llega a ser grande por lo que lee y no por lo que escribe. Jorge Luis BorgesArticulos Para Pensar tiene un objectivo: compartir palabras que diseñan formas, paisajes, colores, sueños...BIENVENID@Scarmen@carmenlobo.com</subtitle>    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://carmenlobo.blogcindario.com/"/>    <id>http://carmenlobo.blogcindario.com/</id>    <updated>2010-02-09T13:01:13+01:00</updated>    <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://carmenlobo.blogcindario.com/atom.xml" />    <entry>        <title>Julio Cortàzar - Queremos tanto a Glenda</title>        <link rel="alternate" type="text/html" href="http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01346-julio-cortazar-queremos-tanto-a-glenda.html"/>        <published>2010-02-09T02:17:52+01:00</published>        <updated>2010-02-09T02:17:52+01:00</updated>        <id>http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01346-julio-cortazar-queremos-tanto-a-glenda.html</id>        <author>            <name>carmenlobo</name>        </author>        <summary type="html">&lt;p style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;img height=&quot;448&quot; src=&quot;http://manologo.files.wordpress.com/2009/02/cortazar.jpg&quot; width=&quot;319&quot; /&gt;&lt;br /&gt;Graffiti&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-size: x-small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial,helvetica,sans-serif;&quot;&gt;Tantas cosas que empiezan y acaso acaban como un juego, supongo que te hizo gracia encontrar un dibujo al lado del tuyo, lo atribuiste a una casualidad o a un capricho y s&amp;oacute;lo la segunda vez te diste cuenta que era intencionado y entonces lo miraste despacio, incluso volviste m&amp;aacute;s tarde para mirarlo de nuevo, tomando las precauciones de siempre: la calle en su momento m&amp;aacute;s solitario, acercarse con indiferencia y nunca mirar los grafitti de frente sino desde la otra acera o en diagonal, fingiendo inter&amp;eacute;s por la vidriera de al lado, y&amp;eacute;ndote en seguida.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu propio juego hab&amp;iacute;a empezado por aburrimiento, no era en verdad una protesta contra el estado de cosas en la ciudad, el toque de queda, la prohibici&amp;oacute;n amenazante de pegar carteles o escribir en los muros. Simplemente te divert&amp;iacute;a hacer dibujos con tizas de colores (no te gustaba el t&amp;eacute;rmino grafitti, tan de cr&amp;iacute;tico de arte) y de cuando en cuando venir a verlos y hasta con un poco de suerte asistir a la llegada del cami&amp;oacute;n municipal y a los insultos in&amp;uacute;tiles de los empleados mientras borraban los dibujos. Poco les importaba que no fueran dibujos pol&amp;iacute;ticos, la prohibici&amp;oacute;n abarcaba cualquier cosa, y si alg&amp;uacute;n ni&amp;ntilde;o se hubiera atrevido a dibujar una casa o un perro, lo mismo lo hubieran borrado entre palabrotas y amenazas. En la ciudad ya no se sab&amp;iacute;a demasiado de que lado estaba verdaderamente el miedo; quiz&amp;aacute;s por eso te divert&amp;iacute;a dominar el tuyo y cada tanto elegir el lugar y la hora propicios para hacer un dibujo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca hab&amp;iacute;as corrido peligro porque sab&amp;iacute;as elegir bien, y en el tiempo que transcurr&amp;iacute;a hasta que llegaban los camiones de limpieza se abr&amp;iacute;a para vos algo como un espacio m&amp;aacute;s limpio donde casi cab&amp;iacute;a la esperanza. Mirando desde lejos tu dibujo pod&amp;iacute;as ver a la gente que le echaba una ojeada al pasar, nadie se deten&amp;iacute;a por supuesto pero nadie dejaba de mirar el dibujo, a veces una r&amp;aacute;pida composici&amp;oacute;n abstracta en dos colores, un perfil de p&amp;aacute;jaro o dos figuras enlazadas. Una sola vez escribiste una frase, con tiza negra: A m&amp;iacute; tambi&amp;eacute;n me duele. No dur&amp;oacute; dos horas, y esta vez la polic&amp;iacute;a en persona la hizo desaparecer. Despu&amp;eacute;s solamente seguiste haciendo dibujos.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el otro apareci&amp;oacute; al lado del tuyo casi tuviste miedo, de golpe el peligro se volv&amp;iacute;a doble, alguien se animaba como vos a divertirse al borde de la c&amp;aacute;rcel o algo peor, y ese alguien como si fuera poco era una mujer. Vos mismo no pod&amp;iacute;as prob&amp;aacute;rtelo, hab&amp;iacute;a algo diferente y mejor que las pruebas m&amp;aacute;s rotundas: un trazo, una predilecci&amp;oacute;n por las tizas c&amp;aacute;lidas, un aura. A lo mejor como andabas solo te imaginaste por compensaci&amp;oacute;n; la admiraste, tuviste miedo por ella, esperaste que fuera la &amp;uacute;nica vez, casi te delataste cuando ella volvi&amp;oacute; a dibujar al lado de otro dibujo tuyo, unas ganas de re&amp;iacute;r, de quedarte ah&amp;iacute; delante como si los polic&amp;iacute;as fueran ciegos o idiotas. Empez&amp;oacute; un tiempo diferente, m&amp;aacute;s sigiloso, m&amp;aacute;s bello y amenazante a la vez. Descuidando tu empleo sal&amp;iacute;as en cualquier momento con la esperanza de sorprenderla, elegiste para tus dibujos esas calles que pod&amp;iacute;as recorrer de un solo r&amp;aacute;pido itinerario; volviste al alba, al anochecer, a las tres de la ma&amp;ntilde;ana. Fue un tiempo de contradicci&amp;oacute;n insoportable, la decepci&amp;oacute;n de encontrar un nuevo dibujo de ella junto a alguno de los tuyos y la calle vac&amp;iacute;a, y la de no encontrar nada y sentir la calle a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s vac&amp;iacute;a. Una noche viste su primer dibujo solo; lo hab&amp;iacute;a hecho con tizas rojas y azules en una puerta de garage, aprovechando la textura de las maderas carcomidas y las cabezas de los clavos. Era m&amp;aacute;s que nunca ella, el trazo, los colores, pero adem&amp;aacute;s sentiste que ese dibujo val&amp;iacute;a como un pedido o una interrogaci&amp;oacute;n, una manera de llamarte. Volviste al alba, despu&amp;eacute;s que las patrullas relegaron en su sordo drenaje, y en el resto de la puerta dibujaste un r&amp;aacute;pido paisaje con velas y tajamares; de no mirarlo bien se hubiera dicho un juego de l&amp;iacute;neas al azar, pero ella sabr&amp;iacute;a mirarlo. Esa noche escapaste por poco de una pareja de polic&amp;iacute;as, en tu departamento bebiste ginebra tras ginebra y le hablaste, le dijiste todo lo que te ven&amp;iacute;a a la boca como otro dibujo sonoro, otro puerto con velas, la imaginaste morena y silenciosa, le elegiste labios y senos, la quisiste un poco.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi en seguida se te ocurri&amp;oacute; que ella buscar&amp;iacute;a una respuesta, que volver&amp;iacute;a a su dibujo como vos volv&amp;iacute;as ahora a los tuyos, y aunque el peligro era cada vez mayor despu&amp;eacute;s de los atentados en el mercado te atreviste a acercarte al garage, a rondar la manzana, a tomar interminables cervezas en el cafe de la esquina. Era absurdo porque ella no se detendr&amp;iacute;a despu&amp;eacute;s de ver tu dibujo, cualquiera de las muchas mujeres que iban y ven&amp;iacute;an pod&amp;iacute;a ser ella. Al amanecer del segundo d&amp;iacute;a elegiste un pared&amp;oacute;n gris y dibujaste un tri&amp;aacute;ngulo blanco rodeado de manchas como hojas de roble; desde el mismo caf&amp;eacute; de la esquina pod&amp;iacute;as ver el pared&amp;oacute;n (ya hab&amp;iacute;an limpiado la puerta del garage y una patrulla volv&amp;iacute;a y volv&amp;iacute;a rabiosa), al anochecer te alejaste un poco pero eligiendo diferentes puntos de mira, desplaz&amp;aacute;ndote de un sitio a otro, comprando m&amp;iacute;nimas cosas en las tiendas para no llamar demasiado la atenci&amp;oacute;n. Ya era noche cerrada cuando o&amp;iacute;ste la sirena y los proyectores te barrieron los ojos. Hab&amp;iacute;a un confuso amontonamiento junto al pared&amp;oacute;n, corriste contra toda sensatez y s&amp;oacute;lo te ayud&amp;oacute; el azar de un auto dando vuelta a la esquina y frenando al ver el carro celular, su bulto te protegi&amp;oacute; y viste la lucha, un pelo negro tironeado por manos enguantadas, los puntapi&amp;eacute;s y los alaridos, la visi&amp;oacute;n entrecortada de unos pantalones azules antes de que la tiraran en el carro y se la llevaran.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho despu&amp;eacute;s (era horrible temblar as&amp;iacute;, era horrible pensar que eso pasaba por culpa de tu dibujo en el pared&amp;oacute;n gris) te mezclaste con otras gentes y alcanzaste a ver un esbozo en azul, los trazos de ese naranja que era como su nombre o su boca, ella as&amp;iacute; en ese dibujo truncado que los polic&amp;iacute;as hab&amp;iacute;an borroneado antes de llev&amp;aacute;rsela; quedaba lo bastante como para comprender que hab&amp;iacute;a querido responder a tu tri&amp;aacute;ngulo con otra figura, un c&amp;iacute;rculo o acaso un espiral, una forma llena y hermosa, algo como un s&amp;iacute; o un siempre o un ahora.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo sab&amp;iacute;as muy bien, te sobrar&amp;iacute;a tiempo para imaginar los detalles de lo que estar&amp;iacute;a sucediendo en el cuartel central; en la ciudad todo eso rezumaba poco a poco, la gente estaba al tanto del destino de los prisioneros, y si a veces volv&amp;iacute;an a ver a uno que otro, hubieran preferido no verlos y que al igual que la mayor&amp;iacute;a se perdieran en ese silencio que nadie se atrev&amp;iacute;a a quebrar. Lo sab&amp;iacute;as de sobra, esa noche la ginebra no te ayudar&amp;iacute;a m&amp;aacute;s a morderte las manos, a pisotear tizas de colores antes de perderte en la borrachera y en el llanto.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S&amp;iacute;, pero los d&amp;iacute;as pasaban y ya no sab&amp;iacute;as vivir de otra manera. Volviste a abandonar tu trabajo para dar vueltas por las calles, mirar fugitivamente las paredes y las puertas donde ella y vos hab&amp;iacute;an dibujado. Todo limpio, todo claro; nada, ni siquiera una flor dibujada por la inocencia de un colegial que roba una tiza en la clase y no resiste el placer de usarla. Tampoco vos pudiste resistir, y un mes despu&amp;eacute;s te levantaste al amanecer y volviste a la calle del garage. No hab&amp;iacute;a patrullas, las paredes estaban perfectamente limpias; un gato te mir&amp;oacute; cauteloso desde un portal cuando sacaste las tizas y en el mismo lugar, all&amp;iacute; donde ella hab&amp;iacute;a dejado su dibujo, llenaste las maderas con un grito verde, una roja llamarada de reconocimiento y de amor, envolviste tu dibujo con un &amp;oacute;valo que era tambi&amp;eacute;n tu boca y la suya y la esperanza. Los pasos en la esquina te lanzaron a una carrera afelpada, al refugio de una pila de cajones vac&amp;iacute;os; un borracho vacilante se acerc&amp;oacute; canturreando, quizo patear al gato y cay&amp;oacute; boca abajo a los pies del dibujo. Te fuiste lentamente, ya seguro, y con el primer sol dormiste como no hab&amp;iacute;as dormido en mucho tiempo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa misma ma&amp;ntilde;ana miraste desde lejos: no lo hab&amp;iacute;an borrado todav&amp;iacute;a. Volviste al mediod&amp;iacute;a: casi inconcebiblemente segu&amp;iacute;a ah&amp;iacute;. La agitaci&amp;oacute;n en los suburbios (hab&amp;iacute;as escuchado los noticiosos) alejaban a la patrulla de su rutina; al anochecer volviste a verlo como tanta gente lo hab&amp;iacute;a visto a lo largo del d&amp;iacute;a. Esperaste hasta las tres de la ma&amp;ntilde;ana para regresar, la calle estaba vac&amp;iacute;a y negra. Desde lejos descubriste otro dibujo, s&amp;oacute;lo vos podr&amp;iacute;as haberlo distinguido tan peque&amp;ntilde;o en lo alto y a la izquierda del tuyo. Te acercaste con algo que era sed y horror al mismo tiempo, viste el &amp;oacute;valo naranja y las manchas violetas de donde parec&amp;iacute;a saltar una cara tumefacta, un ojo colgando, una boca aplastada a pu&amp;ntilde;etazos. Ya s&amp;eacute;, ya s&amp;eacute; &amp;iquest;pero qu&amp;eacute; otra cosa hubiera podido dibujarte? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; mensaje hubiera tenido sentido ahora? De alguna manera ten&amp;iacute;a que decirte adi&amp;oacute;s y a la vez pedirte que siguieras. Algo ten&amp;iacute;a que dejarte antes de volverme a mi refugio donde ya no hab&amp;iacute;a ning&amp;uacute;n espejo, solamente un hueco para esconderme hasta el fin en la m&amp;aacute;s completa oscuridad, recordando tantas cosas y a veces, as&amp;iacute; como hab&amp;iacute;a imaginado tu vida, imaginando que hac&amp;iacute;as otros dibujos, que sal&amp;iacute;as por la noche para hacer otros dibujos.&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomado del libro &quot;Queremos tanto a Glenda&quot;, 1980. Editorial Sudamericana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;img height=&quot;31&quot; src=&quot;http://www.boosterblog.es/blog_es_ban/1_88x31.gif&quot; width=&quot;88&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</summary>    </entry>    <entry>        <title>Los Pecados de Haiti- Eduardo Galeano</title>        <link rel="alternate" type="text/html" href="http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01347-los-pecados-de-haiti-eduardo-galeano.html"/>        <published>2010-02-08T11:13:59+01:00</published>        <updated>2010-02-08T11:13:59+01:00</updated>        <id>http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01347-los-pecados-de-haiti-eduardo-galeano.html</id>        <author>            <name>carmenlobo</name>        </author>        <summary type="html">&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; text-align: center; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;strong style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 14pt; padding: 0px; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;img height=&quot;398&quot; src=&quot;http://www.elandar.com/back/fall00/images/Galeano.jpg&quot; width=&quot;313&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo Galeano&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;La democracia haitiana naci&amp;oacute; hace un ratito. En su breve tiempo de vida, esta criatura hambrienta y enferma no ha recibido m&amp;aacute;s que bofetadas. Estaba reci&amp;eacute;n nacida, en los d&amp;iacute;as de fiesta de 1991, cuando fue asesinada por el cuartelazo del general Raoul Cedras. Tres a&amp;ntilde;os m&amp;aacute;s tarde, resucit&amp;oacute;. Despu&amp;eacute;s de haber puesto y sacado a tantos dictadores militares, Estados Unidos sac&amp;oacute; y puso al presidente Jean-Bertrand Aristide, que hab&amp;iacute;a sido el primer gobernante electo por voto popular en toda la historia de Hait&amp;iacute; y que hab&amp;iacute;a tenido la loca ocurrencia de querer un pa&amp;iacute;s menos injusto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;strong style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;El voto y el veto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;Para borrar las huellas de la participaci&amp;oacute;n estadounidense en la dictadura carnicera del general Cedras, los infantes de marina se llevaron 160 mil p&amp;aacute;ginas de los archivos secretos. Aristide regres&amp;oacute; encadenado. Le dieron permiso para recuperar el gobierno, pero le prohibieron el poder. Su sucesor, Ren&amp;eacute; Pr&amp;eacute;val, obtuvo casi el 90 por ciento de los votos, pero m&amp;aacute;s poder que Pr&amp;eacute;val tiene cualquier mand&amp;oacute;n de cuarta categor&amp;iacute;a del Fondo Monetario o del Banco Mundial, aunque el pueblo haitiano no lo haya elegido ni con un voto siquiera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;M&amp;aacute;s que el voto, puede el veto. Veto a las reformas: cada vez que Pr&amp;eacute;val, o alguno de sus ministros, pide cr&amp;eacute;ditos internacionales para dar pan a los hambrientos, letras a los analfabetos o tierra a los campesinos, no recibe respuesta, o le contestan orden&amp;aacute;ndole:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;-Recite la lecci&amp;oacute;n. Y como el gobierno haitiano no termina de aprender que hay que desmantelar los pocos servicios p&amp;uacute;blicos que quedan, &amp;uacute;ltimos pobres amparos para uno de los pueblos m&amp;aacute;s desamparados del mundo, los profesores dan por perdido el examen.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;strong style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;La coartada demogr&amp;aacute;fica&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;A fines del a&amp;ntilde;o pasado cuatro diputados alemanes visitaron Hait&amp;iacute;. No bien llegaron, la miseria del pueblo les golpe&amp;oacute; los ojos. Entonces el embajador de Alemania les explic&amp;oacute;, en Port-au-Prince, cu&amp;aacute;l es el problema:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;-Este es un pa&amp;iacute;s superpoblado -dijo-. La mujer haitiana siempre quiere, y el hombre haitiano siempre puede.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;Y se ri&amp;oacute;. Los diputados callaron. Esa noche, uno de ellos, Winfried Wolf, consult&amp;oacute; las cifras. Y comprob&amp;oacute; que Hait&amp;iacute; es, con El Salvador, el pa&amp;iacute;s m&amp;aacute;s superpoblado de las Am&amp;eacute;ricas, pero est&amp;aacute; tan superpoblado como Alemania: tiene casi la misma cantidad de habitantes por quil&amp;oacute;metro cuadrado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;En sus d&amp;iacute;as en Hait&amp;iacute;, el diputado Wolf no s&amp;oacute;lo fue golpeado por la miseria: tambi&amp;eacute;n fue deslumbrado por la capacidad de belleza de los pintores populares. Y lleg&amp;oacute; a la conclusi&amp;oacute;n de que Hait&amp;iacute; est&amp;aacute; superpoblado&amp;hellip; de artistas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;En realidad, la coartada demogr&amp;aacute;fica es m&amp;aacute;s o menos reciente. Hasta hace algunos a&amp;ntilde;os, las potencias occidentales hablaban m&amp;aacute;s claro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;strong style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;La tradici&amp;oacute;n racista&lt;br style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;br style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot; /&gt;Estados Unidos invadi&amp;oacute; Hait&amp;iacute; en 1915 y gobern&amp;oacute; el pa&amp;iacute;s hasta 1934. Se retir&amp;oacute; cuando logr&amp;oacute; sus dos objetivos: cobrar las deudas del City Bank y derogar el art&amp;iacute;culo constitucional que prohib&amp;iacute;a vender plantaciones a los extranjeros. Entonces Robert Lansing, secretario de Estado, justific&amp;oacute; la larga y feroz ocupaci&amp;oacute;n militar explicando que la raza negra es incapaz de gobernarse a s&amp;iacute; misma, que tiene &amp;rdquo;una tendencia inherente a la vida salvaje y una incapacidad f&amp;iacute;sica de civilizaci&amp;oacute;n&amp;rdquo;. Uno de los responsables de la invasi&amp;oacute;n, William Philips, hab&amp;iacute;a incubado tiempo antes la sagaz idea: &amp;rdquo;Este es un pueblo inferior, incapaz de conservar la civilizaci&amp;oacute;n que hab&amp;iacute;an dejado los franceses&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;Hait&amp;iacute; hab&amp;iacute;a sido la perla de la corona, la colonia m&amp;aacute;s rica de Francia: una gran plantaci&amp;oacute;n de az&amp;uacute;car, con mano de obra esclava. En El esp&amp;iacute;ritu de las leyes, Montesquieu lo hab&amp;iacute;a explicado sin pelos en la lengua: &amp;rdquo;El az&amp;uacute;car ser&amp;iacute;a demasiado caro si no trabajaran los esclavos en su producci&amp;oacute;n. Dichos esclavos son negros desde los pies hasta la cabeza y tienen la nariz tan aplastada que es casi imposible tenerles l&amp;aacute;stima. Resulta impensable que Dios, que es un ser muy sabio, haya puesto un alma, y sobre todo un alma buena, en un cuerpo enteramente negro&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;En cambio, Dios hab&amp;iacute;a puesto un l&amp;aacute;tigo en la mano del mayoral. Los esclavos no se distingu&amp;iacute;an por su voluntad de trabajo. Los negros eran esclavos por naturaleza y vagos tambi&amp;eacute;n por naturaleza, y la naturaleza, c&amp;oacute;mplice del orden social, era obra de Dios: el esclavo deb&amp;iacute;a servir al amo y el amo deb&amp;iacute;a castigar al esclavo, que no mostraba el menor entusiasmo a la hora de cumplir con el designio divino. Karl von Linneo, contempor&amp;aacute;neo de Montesquieu, hab&amp;iacute;a retratado al negro con precisi&amp;oacute;n cient&amp;iacute;fica: &amp;rdquo;Vagabundo, perezoso, negligente, indolente y de costumbres disolutas&amp;rdquo;. M&amp;aacute;s generosamente, otro&lt;br style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot; /&gt;contempor&amp;aacute;neo, David Hume, hab&amp;iacute;a comprobado que el negro &amp;rdquo;puede desarrollar ciertas habilidades humanas, como el loro que habla algunas palabras&amp;rdquo;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;strong style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;La humillaci&amp;oacute;n imperdonable&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;En 1803 los negros de Hait&amp;iacute; propinaron tremenda paliza a las tropas de Napole&amp;oacute;n Bonaparte, y Europa no perdon&amp;oacute; jam&amp;aacute;s esta humillaci&amp;oacute;n infligida a la raza blanca. Hait&amp;iacute; fue el primer pa&amp;iacute;s libre de las Am&amp;eacute;ricas. Estados Unidos hab&amp;iacute;a conquistado antes su independencia, pero ten&amp;iacute;a medio mill&amp;oacute;n de esclavos trabajando en las plantaciones de algod&amp;oacute;n y de tabaco. Jefferson, que era due&amp;ntilde;o de esclavos, dec&amp;iacute;a que todos los hombres son iguales, pero tambi&amp;eacute;n dec&amp;iacute;a que los negros han sido, son y ser&amp;aacute;n inferiores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;La bandera de los libres se alz&amp;oacute; sobre las ruinas. La tierra haitiana hab&amp;iacute;a sido devastada por el monocultivo del az&amp;uacute;car y arrasada por las calamidades de la guerra contra Francia, y una tercera parte de la poblaci&amp;oacute;n hab&amp;iacute;a ca&amp;iacute;do en el combate. Entonces empez&amp;oacute; el bloqueo. La naci&amp;oacute;n reci&amp;eacute;n nacida fue condenada a la soledad. Nadie le compraba, nadie le vend&amp;iacute;a, nadie la reconoc&amp;iacute;a.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;strong style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;El delito de la dignidad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;Ni siquiera Sim&amp;oacute;n Bol&amp;iacute;var, que tan valiente supo ser, tuvo el coraje de firmar el reconocimiento diplom&amp;aacute;tico del pa&amp;iacute;s negro. Bol&amp;iacute;var hab&amp;iacute;a podido reiniciar su lucha por la independencia americana, cuando ya Espa&amp;ntilde;a lo hab&amp;iacute;a derrotado, gracias al apoyo de Hait&amp;iacute;. El gobierno haitiano le hab&amp;iacute;a entregado siete naves y muchas armas y soldados, con la &amp;uacute;nica condici&amp;oacute;n de que Bol&amp;iacute;var liberara a los esclavos, una idea que al Libertador no se le hab&amp;iacute;a ocurrido. Bol&amp;iacute;var cumpli&amp;oacute; con este compromiso, pero despu&amp;eacute;s de su victoria, cuando ya gobernaba la Gran Colombia, dio la espalda al pa&amp;iacute;s que lo hab&amp;iacute;a salvado. Y cuando convoc&amp;oacute; a las naciones americanas a la reuni&amp;oacute;n de Panam&amp;aacute;, no invit&amp;oacute; a Hait&amp;iacute; pero invit&amp;oacute; a Inglaterra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;Estados Unidos reconoci&amp;oacute; a Hait&amp;iacute; reci&amp;eacute;n sesenta a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s del fin de la guerra de independencia, mientras Etienne Serres, un genio franc&amp;eacute;s de la anatom&amp;iacute;a, descubr&amp;iacute;a en Par&amp;iacute;s que los negros son primitivos porque tienen poca distancia entre el ombligo y el pene. Para entonces, Hait&amp;iacute; ya estaba en manos de carniceras dictaduras militares, que destinaban los fam&amp;eacute;licos recursos del pa&amp;iacute;s al pago de la deuda francesa: Europa hab&amp;iacute;a impuesto a Hait&amp;iacute; la obligaci&amp;oacute;n de pagar a Francia una indemnizaci&amp;oacute;n gigantesca, a modo de perd&amp;oacute;n por haber cometido el delito de la dignidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;La historia del acoso contra Hait&amp;iacute;, que en nuestros d&amp;iacute;as tiene dimensiones de tragedia, es tambi&amp;eacute;n una historia del racismo en la civilizaci&amp;oacute;n occidental.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.8em; padding: 0px;&quot;&gt;&lt;strong style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;Tomado de: Brecha 556, Montevideo, 26 de julio de 1996&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial, helvetica, sans-serif;&quot;&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</summary>    </entry>    <entry>        <title>Bar Del Infierno - Alejandro Dolina</title>        <link rel="alternate" type="text/html" href="http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01345-bar-del-infierno-alejandro-dolina.html"/>        <published>2010-02-07T14:32:14+01:00</published>        <updated>2010-02-07T14:32:14+01:00</updated>        <id>http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01345-bar-del-infierno-alejandro-dolina.html</id>        <author>            <name>carmenlobo</name>        </author>        <summary type="html">&lt;strong&gt;&lt;p style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;img height=&quot;540&quot; src=&quot;http://fotos.miarroba.com/fotos/b/0/b0878fff.jpg&quot; width=&quot;317&quot; /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;h2&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Alejandro Dolina:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/h2&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;Escritor, poeta y m&amp;uacute;sico argentino oriundo de la provincia de Buenos Aires. Public&amp;oacute; sus primeras notas en las revistas humor&amp;iacute;sticas Mengano (1974) y Humor Registrado (a partir de 1978). Su libro &amp;ldquo;Cr&amp;oacute;nicas del &amp;aacute;ngel gris&amp;rdquo;, una serie de estampas ciudadanas entre jocosas y melanc&amp;oacute;licas con importantes toques m&amp;aacute;gicos, fue muy bien recibido, especialmente entre los lectores m&amp;aacute;s j&amp;oacute;venes. Tambi&amp;eacute;n son j&amp;oacute;venes, incluso adolescentes, la mayor&amp;iacute;a de los seguidores de su programa de radio,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;La venganza ser&amp;aacute; terrible&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;. En el programa, Dolina relata episodios de la historia del mundo, toca el piano, canta, improvisa coplas y dialoga con sus ingeniosos colaboradores. Como compositor, su obra m&amp;aacute;s importante, estrenada en 1998, es la &amp;oacute;pera &amp;ldquo;Lo que me cost&amp;oacute; el amor de Laura&amp;rdquo;, para cuya puesta en escena y grabaci&amp;oacute;n convoc&amp;oacute; a los int&amp;eacute;rpretes m&amp;aacute;s reconocidos de la m&amp;uacute;sica popular nacional, a personajes emblem&amp;aacute;ticos de la cultura local y hasta al cantante espa&amp;ntilde;ol Joan Manuel Serrat.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cafet&amp;iacute;n es un laberinto. Nuestro destino es extraviarnos en sus encrucijadas. Pero algunos presienten una verdad a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s terrible: no se puede salir del bar, no por la falta de puertas ni por la disposici&amp;oacute;n caprichosa de sus instalaciones, sino porque no hay otra cosa que le bar. El afuera no existe.&amp;nbsp;&lt;br /&gt;El hombre a quien llaman el Narrador de Historias est&amp;aacute; obligado a contar un cuento cada noche, cuando el reloj da las doce. Nadie le presta atenci&amp;oacute;n. Anda siempre con unos libros grasientos. En ellos hay -seg&amp;uacute;n se dice- infinitos relatos.&amp;nbsp;&lt;br /&gt;Amores imposibles de la ciudad de Buenos Aires, ciudades lejanas gobernadas por jaur&amp;iacute;as, santos levitadores, mendigos impiadosos y seres insaciables que se devoran a s&amp;iacute; mismos integran el curioso repertorio. Pero el Narrador es tambi&amp;eacute;n personaje de otra historia que lo muestra involucrado en una conspiraci&amp;oacute;n para salir del bar, del tiempo o del lenguaje. Otros sujetos vendr&amp;aacute;n -a su turno- a duplicar o triplicar los relatos: el coro, que traduce cada suceso a una obtusa lengua po&amp;eacute;tica, y los loros her&amp;eacute;ticos cuya misi&amp;oacute;n es tergiversar.&amp;nbsp;&lt;br /&gt;Un lector melanc&amp;oacute;lico podr&amp;iacute;a hallar en estos textos unas ponencias intimidatorias:&amp;nbsp;&lt;br /&gt;* No tenemos tiempo de ser nadie. Todos los destinos son el mismo.&amp;nbsp;&lt;br /&gt;* Expresados en f&amp;oacute;rmulas, los episodios m&amp;aacute;s dram&amp;aacute;ticos de nuestra vida son irremediablemente banales.&amp;nbsp;&lt;br /&gt;* No importa lo que hagamos. se llega al infierno por casualidad.&amp;nbsp;&lt;br /&gt;* Toda comunicaci&amp;oacute;n es imposible. Nadie ha conocido a nadie.&amp;nbsp;&lt;br /&gt;Pero si uno alcanza a leer con la luz adecuada, el libro dice que para salir del infierno hay que amar m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de las meras preferencias filisteas.&amp;nbsp;&lt;br /&gt;O acaso lo que dice es que la &amp;uacute;nica esperanza es cantar bien.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Formato:&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;.doc&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tama&amp;ntilde;o:&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;594 Kb&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://rapidshare.com/files/182889221/Dolina_Alejandro_-_El_Bar_Del_Infierno.DOC.html&quot; rel=&quot;nofollow&quot; style=&quot;text-decoration: none; color: #333333;&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://i37.tinypic.com/mt2t1l.jpg&quot; style=&quot;max-width: 740px; border: 0px initial initial;&quot; /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;http://www.megaupload.com/es/?d=AXUTJZ3N&quot; rel=&quot;nofollow&quot; style=&quot;text-decoration: none; color: #333333;&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img border=&quot;0&quot; src=&quot;http://i29.tinypic.com/2qbwrcj.jpg&quot; style=&quot;max-width: 740px; border: 0px initial initial;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;</summary>    </entry>    <entry>        <title>Carl Warner:  Fotografo</title>        <link rel="alternate" type="text/html" href="http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01344-carl-warner-fotografo.html"/>        <published>2010-02-06T16:23:29+01:00</published>        <updated>2010-02-06T16:23:29+01:00</updated>        <id>http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01344-carl-warner-fotografo.html</id>        <author>            <name>carmenlobo</name>        </author>        <summary type="html">&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;img height=&quot;352&quot; src=&quot;http://fotos.miarroba.com/fotos/3/8/38a37f2c.jpg&quot; width=&quot;540&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed pluginspage=&quot;http://www.macromedia.com/go/getflashplayer&quot; src=&quot;http://www.youtube.com/v/MYSMiDqsi6U&amp;amp;rel=1&quot; width=&quot;450&quot; height=&quot;370&quot; rel=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=MYSMiDqsi6U&amp;amp;feature=player_embedded&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; wmode=&quot;transparent&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Carl Warner, un fot&amp;oacute;grafo ingl&amp;eacute;s que nos deslumbra con su imaginaci&amp;oacute;n...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Br&amp;oacute;colis, achicorias, berenjenas, pasta, tomates y mazorcas de ma&amp;iacute;z se transforman en prados, calles, montes. Los panes son monta&amp;ntilde;as de las que caen cascadas, las sardinas mares en movimiento,los bueys de mar cavernas, los embutidos un paisaje alpino.&lt;br style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot; /&gt;Es famoso entre sus vecinos por andar siempre a la captura de la verdura perfecta, aunque reconoce que ni aun asi, logra que sus hijos coman verduras o pescado.&lt;br style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot; /&gt;Para dar dimensiones casi de 3D monta sus obras en mesas de mas de dos metros de lado.&lt;br style=&quot;padding: 0px; margin: 0px;&quot; /&gt;Sus im&amp;aacute;genes se suelen usar para campa&amp;ntilde;as publicitarias de supermercadaos, jugos, helados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su sitio web: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href=&quot;http://www.carlwarner.com/video_small.html&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;http://www.carlwarner.com/video_small.html&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img height=&quot;640&quot; src=&quot;http://fotos.miarroba.com/fotos/2/0/20ae4672.jpg&quot; width=&quot;541&quot; /&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</summary>    </entry>    <entry>        <title>La caída del Che - Eduardo Galeano</title>        <link rel="alternate" type="text/html" href="http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01343-la-caida-del-che-eduardo-galeano.html"/>        <published>2010-02-06T13:34:36+01:00</published>        <updated>2010-02-06T13:34:36+01:00</updated>        <id>http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01343-la-caida-del-che-eduardo-galeano.html</id>        <author>            <name>carmenlobo</name>        </author>        <summary type="html">&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;img height=&quot;462&quot; src=&quot;http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/gabrielt5/42403_Che_fumando.jpg&quot; width=&quot;340&quot; /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;1967&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Quebrada del Yuro&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;strong&gt;La ca&amp;iacute;da del Che&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;La metralla le rompe las piernas. Sentado, sigue peleando hasta que le vuelan el fusil de las manos. Los soldados disputan a manotazos el reloj, la cantimplora, el cintur&amp;oacute;n, la pipa. Varios oficiales lo interrogaron uno tras otro. El Che calla y mana sangre. El contralmirante Ugarteche, osado lobo de tierra, jefe de la Marina de un pa&amp;iacute;s sin mar, lo insulta y lo amenaza. El Che le escupe la cara. Desde La Paz, llega la orden de liquidar al prisionero. Una r&amp;aacute;faga lo acribilla. El Che muere de bala, muere a traici&amp;oacute;n, poco antes de cumplir 40 a&amp;ntilde;os, exactamente a la misma edad a la que murieron, tambi&amp;eacute;n de bala, tambi&amp;eacute;n a traici&amp;oacute;n, Zapata y Sandino. En el pueblito de La Higuera, el general Barrientos exhibe su trofeo a los periodistas. El Che yace sobre una pileta de lavar ropa. Despu&amp;eacute;s de las balas, lo acribillan los flashes. Esta &amp;uacute;ltima cara tiene ojos que acusan y una sonrisa melanc&amp;oacute;lica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Campanadas por &amp;eacute;l&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;iquest;Ha muerto en 1967, en Bolivia, porque se equivoc&amp;oacute; de hora y de lugar, de ritmo y de manera? &amp;iquest;O ha muerto nunca, en ninguna parte, porque no se equivoc&amp;oacute; en lo que de veras vale para todas las horas y lugares y ritmos y maneras? Cre&amp;iacute;a que hay que defenderse de las trampas de la codicia, sin bajar jam&amp;aacute;s la guardia. Cuando era presidente del Banco Nacional de Cuba, firmaba Che los billetes, para burlarse del dinero. Por amor a la gente, despreciaba las cosas. Enfermo est&amp;aacute; el mundo, cre&amp;iacute;a, donde tener y ser significan lo mismo. No guard&amp;oacute; nunca nada para s&amp;iacute;, ni pidi&amp;oacute; nada nunca. Vivir es darse, cre&amp;iacute;a; y se dio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Del libro Memoria del fuego, El siglo del viento III&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</summary>    </entry>    <entry>        <title>El Tunel- Alejandro Dolina</title>        <link rel="alternate" type="text/html" href="http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01342-el-tunel-alejandro-dolina.html"/>        <published>2010-02-05T20:06:09+01:00</published>        <updated>2010-02-05T20:06:09+01:00</updated>        <id>http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01342-el-tunel-alejandro-dolina.html</id>        <author>            <name>carmenlobo</name>        </author>        <summary type="html">&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;p style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;img height=&quot;360&quot; src=&quot;http://www.athenaeum.ch/voyages/Praha2006/tunel_Pleskot.JPG&quot; width=&quot;332&quot; /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;La isla de San Mart&amp;iacute;n es una m&amp;aacute;s en el modesto archipi&amp;eacute;lago frente a las Costas Bajas. No est&amp;aacute; lejos de tierra firme y es f&amp;aacute;cil identificarla: el alto muro de piedra de la c&amp;aacute;rcel es inevitable moj&amp;oacute;n de referencia para los escasos pescadores de la regi&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;El exiguo litoral de la isla fue vigilado perpetuamente durante siglos.&lt;br /&gt;Los guardias celosos de la prisi&amp;oacute;n se apresuraban a balear cualquier objeto flotante. Peces voladores, ballenatos, n&amp;aacute;ufragos, han sido a trav&amp;eacute;s de los a&amp;ntilde;os v&amp;iacute;ctimas del plomo de los carceleros. Una vez por mes, un barquito del gobierno atracaba en el viejo muelle. Llevaba provisiones baratas, alg&amp;uacute;n empleado, alg&amp;uacute;n preso.&lt;br /&gt;Siendo legendaria la seguridad del penal, las autoridades enviaban all&amp;iacute; a los convictos m&amp;aacute;s temibles, especialmente a los que hab&amp;iacute;an intentado fugarse de otras c&amp;aacute;rceles.&lt;br /&gt;Nadie escap&amp;oacute; jam&amp;aacute;s de San Mart&amp;iacute;n. Es verdad que un buen nadador podr&amp;iacute;a alcanzar la costa vecina sin demasiado esfuerzo. Lo dif&amp;iacute;cil era arrojarse al agua. Los muros eran impenetrables. No hab&amp;iacute;a ventanas ni respiraderos. Los presos de la isla nunca ve&amp;iacute;an el mar.&lt;br /&gt;La administraci&amp;oacute;n central casi no se ocupaba de esta c&amp;aacute;rcel. Los directores no eran removidos casi nunca, salvo por muerte o jubilaci&amp;oacute;n; Un cierto descuido burocr&amp;aacute;tico provocaba dificultades en el abastecimiento y en algunas oficinas de la capital ni siquiera sab&amp;iacute;an si la prisi&amp;oacute;n segu&amp;iacute;a funcionando.&lt;br /&gt;Se dice que el r&amp;eacute;gimen interno era sever&amp;iacute;simo. Todos hemos o&amp;iacute;do alguna historia acerca del extravagante sadismo de los carceleros de San Mart&amp;iacute;n. Se trataba de personas solitarias que carec&amp;iacute;an de cualquier solaz. Durante un tiempo, el barquito arrim&amp;oacute; algunas prostitutas para recreo de la guarnici&amp;oacute;n. Pero con los a&amp;ntilde;os vino a observarse un creciente desinter&amp;eacute;s de los hombres. Al parecer, mejor los complac&amp;iacute;a la crueldad que la lujuria.&lt;br /&gt;La isla estaba completamente ocupada por la c&amp;aacute;rcel. Fuera de ella no hab&amp;iacute;a nada. Apenas unos metros de arena entre las paredes y el mar. A pesar&amp;middot; de no medir m&amp;aacute;s de un kil&amp;oacute;metro en su punto m&amp;aacute;s ancho, los intrincados pasillos y las tortuosas galer&amp;iacute;as de los absurdos edificios produc&amp;iacute;an en sus habitantes una penosa sensaci&amp;oacute;n de infinitud. Los sectores al aire libre eran tambi&amp;eacute;n deprimentes: una laguna pantanosa donde los penados pescaban renacuajos, una loma pelada que ocupaba el centro de la isla, un patio empedrado. Los pocos &amp;aacute;rboles que exist&amp;iacute;an ocupaban el distrito destinado a las autoridades.No se sabe cu&amp;aacute;ndo, alguien pens&amp;oacute; en hacer un t&amp;uacute;nel. Un t&amp;uacute;nel bajo los muros y bajo el mar, que condujera directamente a tierra firme. Describir&amp;eacute; la magnitud de los trabajos necesarios.&lt;br /&gt;La distancia entre la isla San Mart&amp;iacute;n y la costa es de unos 6.500 metros. La profundidad del mar es escasa: unos 30 pies como m&amp;aacute;ximo. Los sedilentos cuya acumulaci&amp;oacute;n ha dado origen a las islas son relativamente f&amp;aacute;ciles de remover. Ingenieros comedidos han calculado que una cuadrilla de convictos trabajando con herramientas elementales, en horarios reducidos por la prudencia y mermado su rendimiento por el sigilo, podr&amp;iacute;an avanzar un metro cada tres d&amp;iacute;as en un corredor de un metro de di&amp;aacute;metro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los mismos ingenieros, o quiz&amp;aacute; otros, podr&amp;iacute;an continuar el c&amp;aacute;lculo: diez metros en un mes. Poco m&amp;aacute;s de una cuadra en un a&amp;ntilde;o. 1.200 metros 11 una d&amp;eacute;cada. Y el recorrido completo en unos 65 a&amp;ntilde;os.&lt;br /&gt;Tal vez ignorando estas cifras incorruptibles, cautivos ingenuos empezaron el t&amp;uacute;nel.&lt;br /&gt;Los datos que siguen son inevitablemente dudosos. Esta clase de obras progresa en la clandestinidad. Hemos consultado a funcionarios polic&amp;iacute;as, antiguos presos, pobladores de la zona y proveedores de la prisi&amp;oacute;n y 18 noticias resultantes est&amp;aacute;n desfiguradas por el olvido, el temor, la suspicacia o el mero desconocimiento.&lt;br /&gt;Algunos dicen que el t&amp;uacute;nel ten&amp;iacute;a tres bocas. Dos de ellas eran falsas y se procuraba que las autoridades descubrieran los fingidos trabajos que all&amp;iacute; se realizaban. La verdadera entrada pudo haber estado en la quinta letrina del m&amp;aacute;s antiguo de los ba&amp;ntilde;os.&lt;br /&gt;El c&amp;eacute;lebre delincuente Tony Musante estuvo recluido cinco a&amp;ntilde;os en San Mart&amp;iacute;n. All&amp;iacute; escribi&amp;oacute; unos textos, bajo la forma de memorias, cuyo prop&amp;oacute;sito se vinculaba menos con el ejercicio de la literatura que con el de la venganza. En esas p&amp;aacute;ginas se menciona el t&amp;uacute;nel varias veces.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&quot;La Hermandad del T&amp;uacute;nel me pidi&amp;oacute; ayuda en la excavaci&amp;oacute;n. Les hice saber fue no estaba dispuesto a ning&amp;uacute;n trabajo manual. Los mensajeros prometieron fue jam&amp;aacute;s hab&amp;iacute;an pensado en ello. M&amp;aacute;s bien me necesitaban para amenazar a los renuentes y, llegado el caso, para eliminar a los traidores. Quise saber qui&amp;eacute;nes eran los jefes de la Hermandad, pero los mensajeros no lo sab&amp;iacute;an.&quot;&lt;br /&gt;&quot;Al parecer, el t&amp;uacute;nel mide ya cerca de dos kil&amp;oacute;metros. Me convidaron a recorrerlo. No acept&amp;eacute;. Seg&amp;uacute;n pude saberlo, de trata de un agujero muy estrecho por el que se circula en cuatro patas . Cada cien metros hay tramos m&amp;aacute;s anchos y m&amp;aacute;s altos para el descanso y para que puedan cruzarse personas que marchan en direcci&amp;oacute;n opuesta.&quot;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Musante escrib&amp;iacute;a esto en 1930. Todo hace suponer que jam&amp;aacute;s vio el t&amp;uacute;nel. Tampoco lleg&amp;oacute; a saber qui&amp;eacute;nes dirig&amp;iacute;an la Hermandad. Es casi seguro que no prest&amp;oacute; su servicio. En 1934 lo trasladaron a otra c&amp;aacute;rcel menos rigurosa, en atenci&amp;oacute;n a su buena conducta.&lt;br /&gt;Sin duda el testimonio escrito de mayor importancia fue el que surgi&amp;oacute; de la confesi&amp;oacute;n del arquitecto Bompiani.&lt;br /&gt;Marcos Bompiani fue un asesino serial, que acostumbraba a emparedar a sus v&amp;iacute;ctimas en los muros de los edificios que constru&amp;iacute;a su empresa. Condenado a prisi&amp;oacute;n perpetua, estuvo en San Mart&amp;iacute;n m&amp;aacute;s de diez a&amp;ntilde;os. All&amp;iacute; tambi&amp;eacute;n cometi&amp;oacute; algunos cr&amp;iacute;menes. Obligado a confesarlos, admiti&amp;oacute; -de paso- haber dirigido personalmente las obras del t&amp;uacute;nel y haber sido el jefe de la Hermandad. Sin embargo, Bompiani jam&amp;aacute;s revel&amp;oacute; la ubicaci&amp;oacute;n de los accesos verdaderos.&lt;br /&gt;El arquitecto se&amp;ntilde;al&amp;oacute; unos grav&amp;iacute;simos problemas. El desconocimiento de la profundidad exacta del mar obligaba a cavar muy profundo, por precauci&amp;oacute;n. El aire era escaso y era imposible construir respiraderos. Adem&amp;aacute;s, cuanto m&amp;aacute;s progresaba el emprendimiento, m&amp;aacute;s se tardaba en llegar gateando hasta el punto de excavaci&amp;oacute;n. Bompiani estim&amp;oacute; que el tiempo empleado en el trayecto (unos 3.000 metros en 1946) era de casi tres horas. Esto hacen seis horas entre la ida y la vuelta. Ante la dificultad de justificar las prolongadas ausencias de los presos, hubo que reducir al m&amp;iacute;nimo la duraci&amp;oacute;n de los turnos. Tal vez nadie cavara m&amp;aacute;s de quince minutos por jornada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los primeros a&amp;ntilde;os, el cl&amp;aacute;sico problema de deshacerse de la tierra removida parec&amp;iacute;a m&amp;aacute;s o menos resuelto. La loma pelada fue creciendo de a poco. Los presos llenaban sus bolsillos en el t&amp;uacute;nel y los vaciaban all&amp;iacute;. Pero Bompiani comprendi&amp;oacute; que tarde o temprano las autoridades iban a extra&amp;ntilde;arse de aquel fen&amp;oacute;meno. El arquitecto calcul&amp;oacute; que la obra completa implicar&amp;iacute;a el desalojo de siete mil toneladas de tierra, cuyo volumen ser&amp;iacute;a aproximadamente el de un edificio de catorce pisos. Resolvi&amp;oacute; entonces designar a un grupo de especialistas para que procediera a capturar toda clase de p&amp;aacute;jaros, con preferencia, de buen tama&amp;ntilde;o. Esta tarea se realizaba con el permiso y hasta con el benepl&amp;aacute;cito de las autoridades. A cada ave capturada se le ataba a la pata una peque&amp;ntilde;a bolsa de papel llena de tierra y agujereada. En esas condiciones los p&amp;aacute;jaros abandonaban la isla con vuelo esforzado, desparramando la tierra del t&amp;uacute;nel por todo el oc&amp;eacute;ano. Bompiani se extend&amp;iacute;a en explicaciones tediosas acerca de las dificultades para conseguir bolsas de papel o para evitar que los guardianes se dieran cuenta de estas maniobras.&lt;br /&gt;En medio de nuestro trabajo de investigaci&amp;oacute;n, encontramos numerosas menciones del t&amp;uacute;nel, en fechas remot&amp;iacute;simas. La m&amp;aacute;s antigua data del a&amp;ntilde;o 1790.&lt;br /&gt;&amp;iquest;Cu&amp;aacute;ndo comenz&amp;oacute; realmente la excavaci&amp;oacute;n del t&amp;uacute;nel? &amp;iquest;Hace doscientos a&amp;ntilde;os? &amp;iquest;Hace trescientos? &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; nunca fue terminado?&lt;br /&gt;Puede conjeturarse que no estamos hablando de uno, sino de varios t&amp;uacute;neles, que fueron comenzados en distintas &amp;eacute;pocas. Es probable que los carceleros hayan descubierto y clausurado la mayor&amp;iacute;a de ellos. De hecho, todos los directores han conocido los rumores sobre un misterioso plan de fuga.&lt;br /&gt;Se sabe que la polic&amp;iacute;a sol&amp;iacute;a infiltrar a algunos de sus agentes entre los prisioneros. Eran maniobras muy discretas: ni siquiera los carceleros pod&amp;iacute;an diferenciar a los falsos criminales de los verdaderos. Sin embargo las negligencias administrativas, que ya hemos se&amp;ntilde;alado, generaban errores inconcebibles. Muchos polic&amp;iacute;as han terminado su vida en la c&amp;aacute;rcel de San Mart&amp;iacute;n, ante el olvido de sus superiores, gritando a los impasibles carceleros nombres, direcciones e in&amp;uacute;tiles referencias.&lt;br /&gt;En 1940, el periodista ingl&amp;eacute;s Andrew Harrison obtuvo permiso del director de la c&amp;aacute;rcel para fingirse presidiario e investigar por su cuenta. Los resultados de m&amp;aacute;s de un a&amp;ntilde;o de sacrificio fueron pobr&amp;iacute;simos. Nadie sab&amp;iacute;a nada del t&amp;uacute;nel ni de la Hermandad. A Bompiani ni siquiera lo conoci&amp;oacute;. Muchas veces fue v&amp;iacute;ctima de las bromas de los convictos, que se complac&amp;iacute;an en se&amp;ntilde;alar supuestas entradas en los lugares m&amp;aacute;s indignos.&lt;br /&gt;A&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s se revel&amp;oacute; que todo el mundo sab&amp;iacute;a que Harrison era un periodista encubierto y que se consideraba de buen tono el contarle mentiras para su posterior publicaci&amp;oacute;n. En 1942, apareci&amp;oacute; el libro &quot;Mejor que no hable&quot;, en el que se divulgaban las confidencias &amp;iacute;ntimas de los penados. All&amp;iacute; se sostuvo que el t&amp;uacute;nel no exist&amp;iacute;a. Esta c&amp;oacute;moda opini&amp;oacute;n fue ovaci&amp;oacute;n da por los Refutadores de Leyendas de todo el mundo. Durante d&amp;eacute;cadas el asunto fue olvidado.&lt;br /&gt;En 1974, la c&amp;aacute;rcel de San Mart&amp;iacute;n fue clausurada y en 1977, se demolieron los siniestros edificios. Al parecer, no se hallaron rastros de t&amp;uacute;nel alguno.&lt;br /&gt;Pero en 1980, en su libro &quot;T&amp;uacute;neles del mundo&quot;, el viajero franc&amp;eacute;s Jean Luc Toinette razon&amp;oacute; que los rastros de una obra tan elemental desaparec&amp;iacute;an f&amp;aacute;cilmente y que la ausencia de vestigios no garantizaba la inexistencia del famoso t&amp;uacute;nel.&lt;br /&gt;Dej&amp;oacute; para el final el testimonio del &amp;uacute;ltimo director de la prisi&amp;oacute;n, odont&amp;oacute;logo Ant&amp;oacute;n Garat:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-family: arial;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&quot;El t&amp;uacute;nel existi&amp;oacute; y fue la obra m&amp;aacute;s noble de la que yo haya tenido noticia. Los presos preparaban una v&amp;iacute;a de escape que ellos mismos no iban a ver terminUlI Estaban trabajando para la fuga de hombres que ni siquiera hab&amp;iacute;an cometido, a&amp;uacute;n el delito que los iba a condenar.&quot;&lt;br /&gt;&quot;El t&amp;uacute;nel era la esperanza. Era necesario para unos hombres embruln dos por el sufrimiento. Por eso nunca me esforc&amp;eacute; demasiado en encontrarlo La excavaci&amp;oacute;n ocupaba sus energ&amp;iacute;as y los manten&amp;iacute;a alejados de motines y reclamos.&quot;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #333399;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Me atrevo a postular que la existencia real del t&amp;uacute;nel es asunto secundario. La ilusi&amp;oacute;n de la fuga no fue jam&amp;aacute;s una promesa concreta. Las ilusiones grandes nunca lo son. Quiz&amp;aacute; la verdadera funci&amp;oacute;n de la Hermandad haya sido esa: mantener vivo un sue&amp;ntilde;o imposible. Tal vez las autoridades no hayan estado lejos de la cofrad&amp;iacute;a. El informe termina aqu&amp;iacute;, apresuradamente, cuando se oye el ya cercano trote de las alegor&amp;iacute;as.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;</summary>    </entry>    <entry>        <title>Norman Percevel Rockwell</title>        <link rel="alternate" type="text/html" href="http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01341-norman-percevel-rockwell.html"/>        <published>2010-02-04T01:00:06+01:00</published>        <updated>2010-02-04T01:00:06+01:00</updated>        <id>http://carmenlobo.blogcindario.com/2010/02/01341-norman-percevel-rockwell.html</id>        <author>            <name>carmenlobo</name>        </author>        <summary type="html">&lt;p style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;img height=&quot;450&quot; src=&quot;http://static.open.salon.com/files/norman-rockwell--first-love1257387223.jpg&quot; width=&quot;360&quot; /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0.4em; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.5em;&quot;&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Norman Percevel Rockwell&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;(&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;3 de febrero&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;1894&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Nueva York&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;&amp;ndash;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;8 de noviembre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;1978&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Stockbridge&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;) fue un&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;ilustrador&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;fot&amp;oacute;grafo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;y&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;pintor&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;norteamericano c&amp;eacute;lebre por sus im&amp;aacute;genes llenas de iron&amp;iacute;a y humor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0.4em; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.5em;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Su infancia fue feliz, viajando y pasando los veranos en&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Nueva Jersey&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;junto con su familia. Desde peque&amp;ntilde;o dio muestras de un gran talento para el dibujo, comenzando con unos acorazados que gustaron mucho a los ni&amp;ntilde;os de su localidad. Alrededor de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;1908&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;descubre que su verdadera vocaci&amp;oacute;n es, definitivamente, la ilustraci&amp;oacute;n, y por ello asiste todos los d&amp;iacute;as desde ese a&amp;ntilde;o a las clases de arte de la Chase School en&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Manhattan&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0.4em; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.5em;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;A los quince a&amp;ntilde;os, abandona definitivamente los estudios para ir a la National Academy School, donde hac&amp;iacute;a copias de vaciados en yeso, costumbre propia de muchos artistas del siglo XIX, a modo de aprendizaje.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0.4em; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.5em;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;En&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;1910&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;, Rockwell se traslad&amp;oacute; a la Art Students League, donde aprendi&amp;oacute; anatom&amp;iacute;a e ilustraci&amp;oacute;n, perfeccionando sus conocimientos previos, con maestros como George Bridgman o Thomas Fogarty.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0.4em; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.5em;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Sin embargo su carrera se ver&amp;aacute; para siempre inmortalizada por su empleo como ilustrador oficial del&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Saturday Evening Post&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;, una revista de actualidad y sociedad; su primera portada data de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;1916&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;; Norman Rockwell trabaj&amp;oacute; para esta revista hasta&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;1963&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;. Sus portadas, anuncios, ilustraciones y dem&amp;aacute;s publicidad han sido repetidas e imitadas hasta la saciedad, s&amp;iacute;mbolo del t&amp;iacute;pico ilustrador virtuoso norteamericano: hizo publicidad para&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;McDonald's&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;o&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Coca-cola&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;, cereales, chicles, neum&amp;aacute;ticos, etc.&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color: #000000; font-size: 10px;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;br /&gt;Rockwell reconoc&amp;iacute;a al tambi&amp;eacute;n gran ilustrador&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;Joseph Christian Leyendecker&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;como influencia e inspiraci&amp;oacute;n y as&amp;iacute; lo menciona en su autobiograf&amp;iacute;a&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;My Adventures as an Illustrator&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&amp;nbsp;(Mis aventuras como ilustrador). Rockwell fue tambi&amp;eacute;n amigo personal de Leyendecker.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img height=&quot;471&quot; src=&quot;http://i63.photobucket.com/albums/h124/hotmommaart/normanrockwell8.jpg&quot; width=&quot;432&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0.4em; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.5em;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;Las primeras obras de Norman Rockwell tienen un profundo sentido anecd&amp;oacute;tico; proliferan, durante principios de siglo y los primeros a&amp;ntilde;os veinte y treinta, las obras que representan a ni&amp;ntilde;os en diferentes actitudes, siempre enfatizando los detalles propios del car&amp;aacute;cter de los ni&amp;ntilde;os: corriendo, burl&amp;aacute;ndose de otros, tomando el desayuno, yendo a la escuela o jugando al b&amp;eacute;isbol.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0.4em; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.5em;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;En torno a los a&amp;ntilde;os treinta y cuarenta, plasm&amp;oacute; con exactitud el clima t&amp;iacute;picamente hollywoodiense del momento, pr&amp;aacute;cticamente ajeno al clima apocal&amp;iacute;ptico de la&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;Segunda Guerra Mundial&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;, a la que, sin embargo, dedic&amp;oacute; un cuadro de car&amp;aacute;cter publicitario pro-soldados americanos, &quot;D&amp;eacute;mosle suficiente y a tiempo&quot; (&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;1942&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;, haciendo as&amp;iacute; un llamamiento p&amp;uacute;blico para apoyar a los soldados. El resto de su obra en estos veinte a&amp;ntilde;os oscila en el plasmado de la sociedad norteamericana de entonces y sus convenciones sociales, y otros momentos concretos a los que la llegada del cine sin duda ayudaron a forjar, como &quot;Un golpeador de primera&quot; (&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;1941&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;, &quot;Los flirteadores&quot; o &quot;Chica leyendo el Post&quot;, ambos de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;1941&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;tambi&amp;eacute;n.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0.4em; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.5em;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;Durante estos a&amp;ntilde;os, Rockwell tambi&amp;eacute;n profundiz&amp;oacute; en un tipo de representaciones que cada vez ganaron mayor significaci&amp;oacute;n en su obra global, como los dedicados a la cr&amp;iacute;tica social o a ensalzar ciertos valores o virtudes del pueblo norteamericano y de la raza humana en general. Algunos de sus trabajos respiraban cierto aire patri&amp;oacute;tico, valor por entonces tenido muy en cuenta debido a la entrada de Estados Unidos en la guerra, como sucede con &quot;La lealtad del Boy Scout&quot;, de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;1942&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0.4em; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.5em;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;De esta convulsa &amp;eacute;poca destaca su serie de &quot;Libertad&quot;, formada por varios cuadros: &quot;Libertad de la necesidad&quot;, de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;1943&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;, que representa a una familia reunida en torno a una mesa el d&amp;iacute;a de Acci&amp;oacute;n de Gracias, &quot;Libertad de expresi&amp;oacute;n&quot;, del mismo a&amp;ntilde;o, &quot;Libertad del miedo&quot; y por &amp;uacute;ltimo, &quot;Libertad de culto&quot;, considerada por muchos su obra maestra, plena en emoci&amp;oacute;n, detalles y solemnidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0.4em; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.5em;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;Ya en la d&amp;eacute;cada de los&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;50&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&amp;nbsp;y&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;60&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;, Rockwell volvi&amp;oacute; a sus temas amables y tiernos, representando im&amp;aacute;genes navide&amp;ntilde;as, familias reunidas, viajes familiares en autom&amp;oacute;vil, interiores de tiendas o barber&amp;iacute;as, helader&amp;iacute;as con ni&amp;ntilde;os, e incluso hizo algunas obras repletas de iron&amp;iacute;a, como &quot;El entendido&quot;, de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;1962&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;, donde represent&amp;oacute; a un hombre de espaldas observando con pose afectada un cuadro perteneciente al&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;Expresionismo abstracto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;, propio de pintores como&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;Pollock&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;, por los que Rockwell se sent&amp;iacute;a atra&amp;iacute;do. El hecho de que Rockwell supiera representar la realidad con una maestr&amp;iacute;a incre&amp;iacute;blemente precisa, hac&amp;iacute;a contraste con sus obras de car&amp;aacute;cter expresionista, las cuales realizaba tanto a modo de burla como de estudio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style=&quot;margin-top: 0.4em; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.5em; margin-left: 0px; line-height: 1.5em;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;Fueron llegados ya mediados de los 60 y principios de los 70, cuando Rockwell recuper&amp;oacute; su punto mordaz y cr&amp;iacute;tico con la sociedad: los cambios pol&amp;iacute;ticos que entonces sufri&amp;oacute; norteam&amp;eacute;rica, entre ellos los de la integraci&amp;oacute;n de los negros, la lacra del racismo y la investidura del presidente&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;Kennedy&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;, fueron tomados e interpretados por Rockwell, quien siempre abog&amp;oacute; por la multiculturalidad, la integraci&amp;oacute;n y sobre todo, la defensa del d&amp;eacute;bil y el apoyo a los negros perseguidos o insultados: de este per&amp;iacute;odo destacan obras impactantes como &quot;El problema con el que convivimos todos&quot;, de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;1964&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;, donde representa con delicada intensidad a una ni&amp;ntilde;a negra que tiene que ir escoltada a la escuela, v&amp;iacute;ctima de los insultos y agresiones de otros ciudadanos; o el magn&amp;iacute;fico lienzo &quot;La regla de oro&quot;, de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;1961&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #000080;&quot;&gt;, donde queda patente su pasi&amp;oacute;n por la defensa de los derechos humanos, su religiosidad y su respeto a todas las razas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img height=&quot;400&quot; src=&quot;http://manolobig.com/wordpress/wp-content/uploads/2009/09/rockwell_rosietheriveter1943.jpg&quot; width=&quot;446&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img height=&quot;353&quot; src=&quot;http://afrocityblog.files.wordpress.com/2009/05/norman-rockwell.jpg&quot; width=&quot;458&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;&lt;img height=&quot;479&quot; src=&quot;http://www.clg-montaigne-goussainville.ac-versailles.fr/images/Runaway.jpg&quot; width=&quot;383&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img height=&quot;504&quot; src=&quot;http://2.bp.blogspot.com/_L8v8EiTs2Rw/SYcKs_dJpXI/AAAAAAAAAHY/ipsN5Fa_7yI/s1600/spanking-norman-rockwell%5B1%5D.jpg&quot; width=&quot;392&quot; /&gt;&lt;/p&gt;</summary>    </entry></feed>