Lunes, 23 de abril de 2012

Yo canto al cuerpo eléctrico

 1

 Yo canto al cuerpo eléctrico, / Me abrazan los ejércitos de quienes amo y yo los abrazo, / No han de soltarme hasta que yo vaya con ellos, hasta que les responda, / Hasta que yo los purifique y los colme con la carga de mi alma. // ¿No es sabido que quienes corrompen su cuerpo están ocultándose? / ¿Y quienes profanan a los vivos son tan viles como quienes profanan a los muertos? / ¿Y que el cuerpo no vale menos que el alma? / ¿Y si el cuerpo no fuese alma, qué es el alma? //

2

 El alma del cuerpo de un hombre o del cuerpo de una mujer no admite explicación, / El cuerpo del hombre es perfecto, y es perfecto el cuerpo de la mujer. // La expresión de la cara no admite explicación, / Pero la expresión de un hombre cabal no sólo está en la cara, / Está en los miembros y en las coyunturas también, está, curiosamente, en las coyunturas de las caderas y de las muñecas, / Está en su andar, en el porte de su cuello, en la flexión del talle y de las rodillas; la ropa no la oculta; / Su fuerte y dulce identidad se abre paso a través del algodón y la lustrina, / Verlo pasar expresa tanto como el mejor poema, y acaso más, / Os detenéis para mirar su espalda y su nuca y sus hombros. // La negligencia y la redondez de los niños, los senos y las cabezas de las mujeres, los pliegues de sus vestidos, su andar al cruzarse en la calle con nosotros, el conorno de sus caderas, / El nadador desnudo en la pileta atravesando el transparente resplandor verde y tendido de espaldas y silenciosamente flotando sobre las agitadas aguas, / El rítmico balanceo de los remeros en los botes de remo, el jinete en su silla / Muchachas, madres, amas de llaves en todas sus tareas, / El grupo de trabajadores sentados al mediodía ante la comida y sus mujeres que les sirven, / La mujer que sosiega al niño, la hija del granjero en el huerto o en el establo, / el peón que está carpiendo el maizal, el conductor del trineo que guía entre la turba a sus seis caballos, / El forcejear de los que luchan, dos aprendices ya crecidos, animosos, afables, americanos, en el baldío al atardecer después del trabajo, / Los sacos y las gorras tiradas, el abrazo del amor y de la resistencia, / El abrazo de arriba y el de abajo, el pelo revuelto que les encegue los ojos; / La marcha de los bomberos uniformados, el juego de los músculos varoniles a través de los pantalones ceñidos y de los cintos, / El cansado regreso desde el incendio, la pausa cuando la campana vuelve a sonar y su llamado los detiene, / Las diversas actitudes, espontáneas, perfectas, la cabeza inclinada, los cuellos encorvados y el contar; / A ellos los quiero, me suelto, paso sin traba y estoy en el regazo de la madre con el pequeño, / Nado con los que nadan, lucho con los que luchan, marcho con los bomberos y me detengo, escucho, cuento.

3

Conocí a un hombre, un sencillo granjero padre de cinco hijos, / Y éstos los padres de otros, y éstos los padres de otros hijos. // Este hombre era de una fuerza maravillosa, sereno, hermoso, / La forma de su cabeza, el amarillo claro y la blancura y la blancura de su pelo y su barba, la insondable profundidad de sus ojos negros,la plenitud y la riqueza de us modales; / Para ver esas cosas yo solía ir a visitarlo, era sabio también, / Tenía seis pies de estatura y ya había cumplido ochenta años; sus hijos fornidos, puros, barbados, de piel curtida, hermosos; / Ellos y sus hijas lo querían, todos quienes lo vieron lo querían, / No lo querían por costumbre, lo querían con amor personal, / No bebía más que agua, la roja sangre se traslucía en su piel mprena, / Le gustaba cazar y pescar, dirigía él mismo su bote, era dueño de un fuerte bote que un armador le había regalado, tenía escopetas que hombres que lo querían le habían regalado; / Cuando salía con sus cinco hijos y con sus muchos nietos a cazar o a pescar, lo hubiera señalado como el más hermoso y el más fuerte de todos, / Habrías deseado quedarte con él mucho tiempo, habrías deseado estar en el bote para poder tocarlo.

4

Me he dado cuenta de que basta estar con los que uno quiere, / Me basta demorarme al atardecer con aquellos que quiero, / Me basta sentir cerca la hermosa carne, la carne que es curiosa, que respira y que ama. / ¿Pasar entre la gente y tocar alguno, o rozar con el brazo el cuello de un hombre o de una mujer, no es esto mucho? / No pido otra alegría, nado en ella como en el mar. // Hay algo en estar cerca del hombre y de mujeres y de mirarlos, y en su contacto y en su olor, que es grato al alma, / Todas las cosas son gratas al alma, pero esta es la más grata.

5

Esta es la forma femenina / Exhala de pies a cabeza una divina aureola, / Atrae con irresistible atracción, / Me atrae su aliento como si yo no fuera otra cosa que un indefenso vaho, todo desparece salvo ese aliento y yo, / Los libros, el arte, la religión, el tiempo, la visible y sólida tierra, y lo que del cielo esperábamos y lo que del infierno temíamos, todo se ha consumido, / Mis frenéticos filamentos, indómitos, brotan de él, a reacción también es indómita, / El pelo, el pecho, las caderas, la curva de las piernas, las negligentes manos que sueltan, las mías que se sueltan, / La marea aguijoneada por el reflujo, el reflujo por la marea, carne de amor henchida y deliciosamente doliendo, / Límpidos, ilimitados chorros de amor, calientes y enormes, trémula jalea de amor, zumo espumoso y delirante, / Noche nupcial de amor que se abre camino con delicadeza y demora en el alba yacente, / Penetrando en el día dócil que cede, / Perdida en el abrazo de la profunda y dulce carne del día. // Este es el núcleo - primero el niño nace de la mujer, el hombre nace de la mujer, / Este es el baño del sexo, ésta la fusión de lo grande y de lo pequeño, y otra vez la salida. // No sintáis vergüenza, mujeres, vuestro privilegio incluye a los otros y es el manantial de los otros, / Sois las puertas del cuerpo y también las puerats del alma. // La mujer encierra todas las cualidades y las afina, / Está en su lugar y avanza con equilibrio perfecto, / En todas las cosas debidamente veladas, es a la vez pasiva y activa, / Su destino es concebir hijas e hijos, y asimismo hijos e hijas. // Veo mi alma que se refleja en la Naturaleza, / Veo a través de una neblina a la Única, de inexpresable plenitud, cordura y belleza, / Veo la cabeza inclinada y los brazos cruzados sobre elpecho, veo a la Mujer.

6

El varón también es el alma, él también está en su lugar. / El también es todas las cualidades, es acción y poder, / La plenitud del hombre visible está en él, / El desdén le sienta, el deseo y el desafío le sientan, / Las pasiones más impetuosas y más vastas, el ápice del gozo, el mayor pesar le conviene, para él se ha hecho el orgullo. / El infinito orgullo del hombre sosiega el alma y la enaltece, / El conocimiento le sienta, siempre le agrada, todas las cosas las somete a su propia prueba, / Sea lo que fuere el examen, sean lo que fueren el mar y la nave, sólo arrojará la sonda en sí mismo. / (¿Dónde, sino en sí mismo, podrá arrojar la sonda?) // Sagrado es el cuerpo del hombre y sagrado es el cuerpo de la mujer, / No importa de quién sea, es sagrado -¿es el del peón más despreciable de la cuadrilla? / ¿Es el de uno de los inmigrantes más torpes que acaban de desembarcar en el muelle? / Todos, aquí o allá, tienen su lugar, no menos que el más rico, no menos que tú, / Todos, hombre o mujer, tienen su lugar en la procesión. // (Todo es una procesión, / El Universo es una procesión de paso medido y perfecto.) // ¿Tan grande es tu saber que puedes llamar ignorante al más bajo? / ¿Te crees acaso con derecho a mirar un bello espectáculo, negado a él o a ella?/ ¿Piensas que la materia se ha congregado desde su vaga nube y que la tierra ocupa la superficie y que el agua corre y brotan las planteas, / Para tí sólo, y no para él o para ella?

 7

Un cuerpo de hombre en el mercado, / (Porque antes de la guerra yo solía concurrir al mercado y mirar la venta), / Ayudo al rematador; el holgazán no sabe su oficio. // Caballeros, atención a esta maravilla, // Por más que pujen los compradores, no ofrecerán bastante, / Sin un animal ni una planta la tierra tardó quintillones de años en engendralo, / Para él giraron pacientes e incesantes los ciclos. // Dentro de esta cabeza, el inexcrutable cerebro, / En él y abajo, la creación de los héroes. // Ved estos miembros, colorados, negros o blancos, sus tendones y nervios son intricados, / Los desnudarán para que estén bien a la vista. // Sentidos exquisitos, ojos que la vida ilumina, coraje, voluntad, / Láminas de los músculos del pecho, espinazo y cuello flexible, carne tensa, fuertes brazos y piernas, / Y dentro, aún más prodigios. // Andentro la sangre que corre, / ¡La misma antigua sangre! ¡La misma sangre roja que corre! / Ahí se dilata y fluye un corazón, ahí están todas las pasiones, deseos, anhelos, aspiraciones. / (¿Crees que no están ahí porque no se expresan en salones o en las aulas?) // Este no es sólo un hombre, es el padre de otros, que serán padres a su vez, / En él está el origen de populosos estados y de ricas repúblicas, / En él, innumerables vidas inmortales, innumerables encarnaciones y dichas. // ¿Cómo saber quiénes nacerán de su prole a través de los siglos? (¿De quién supones que has nacido tú mismo si pudieras exhumar los siglos que fueron?)

8

Un cuerpo de mujer en el mercado, / Ella tampoco es sólo ella misma, es la fecunda madre de madres, / Es la que lleva a aquellos que crecerán y serán compañeros de las madres. // ¿Amaste alguna vez el cuerpo de una mujer? / ¿Amaste alguna vez el cuerpo de un hombre? ¿No ves que son los mismos para todos en todas las naciones y en todas las épocas de la tierra? // Si algo hay sagrado, el cuerpo humano lo es, / Y el esplendor y la dulzura de un hombre son el sello de su hombría sinmancha, / Y en el hombre o en la mujer, un cuerpo limpio, fuerte, de fibra firme, es más bello que la cara más bella. // ¿Has visto al insensato que profanó su propio cuerpo vivo? / No se ocultan, no pueden ocultarse.

9

?Oh, cuerpo mío!, no me atrevo a abandonar a tus semejantes en otros hombres y otras mujeres, ni a los semejantes de las partes que te componen; / Creo que tus semejantes perdurarán o morirán con los semejantes del alma (y que son el alma), / Creo que tus semejantes perdurarán o morirán con mis poemas, y que son mis poemas, / Poemas del hombre, de la mujer, del niño, del muchacho, de la esposa, del esposo, de la madre, del padre, del joven y de la joven, / Cabeza, cuello, pelo, orejas, lóbulo y tímpano de la oreja, / Ojos, pestañas, iris del ojo, cejas y la vigilia o sueño de los párpados, / Boca, lengua, labios, dientes, paladar, mandíbulas y articulaciones de las mandíbulas, / Nariz, aletas de la nariz y tabique, / Mejillas, sienes, frente, mentón, garganta, nuca, forma del cuello, / fuertes hombros, barba viril, omóplatos, espalda, y el ámbito del pecho, / Brazo, axila, junta del codo, antebrazo, músculos del brazo, huesos del brazo, / Muñeca y coyunturas de la muñeca, mano, palma, nudillos, pulgar, índice, articulaciones de los dedos, uñas, / Amplio pecho, rizado vello del pecho, esternón, costados, / Costillas, vientre, espinazo, vértebras, / Caderas, articulaciones de las caderas, fuerzas de las caderas, redondez cóncava y convexa, testículos, raíz del hombre, / Muslos, que son la firme base del tronco, Músculos de la pierna, rodilla, rótula, piernas, / Tobillos, empeine, planta del pie, dedos del pie, talón, / Todas las actitudes, todas las bellezas, todos los bienes de mi cuerpo o el tuyo,o del cuerpo de cualquier otro, varón o mujer, / Las celdillas de los pulmones, el estómago, las entrañas dulcesy limpias, / El cerebro y sus pliegues dentro del cráneo, / Simpatías, válvulas del corazón, válvulas del paladar, sexo, maternidad, / Lo femenino y todo lo que pertenece a la mujer, y al hombre que nace de la mujer, / El seno, los pechos, los pezones, la leche del pezón, las lágrimas, la risa, el llanto, las miradas de amor, la amorosa inquietud, las erecciones, / La voz, la articulación, el lenguaje, el susurro, el grito,/ El alimento, la bebida, el pulso, la digestión, el sudor, el sueño, caminar, nadar, / Porte de las caderas, saltar, recostarse, abrazarse, brazos que se curvan y aprietan, / El continuo movimiento de las comisuras de los labios y de los ojos, / La piel, la mejilla tostada, las pecas, el pelo, / La sensación curiosa de la mano al rozar la desnuda carne del cuerpo, / Los ríos incesantes del aliento, de la inspiración y la exhalación, / La belleza del talle y de las caderas, y más abajo, hasta las rodillas, / Las mínimas partículas rojas que llevo y que tú llevas, los huesos y la médula de los huesos, /La sensación delicisiosa de la salud; / Afirmo que estas cosas no sólo son los poemas del cuerpo, sino también del alma, / Afirmo que son el alma

Traducción de J.L. Borges

Walt Whitman. Hojas de hierba. Editorial Lumen. Barcelona. 1991

Foto: Edward Weston, Nude, 1936

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Publicado por carmenlobo @ 16:24  | Literatura
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