Lunes, 22 de agosto de 2011

Julio Cort?zar:

"En mi coraz?n Am?rica Latina existe como una unidad"

?Entrevista de viviana marcela iriart




?DEBEMOS LUCHAR CONTRA EL CHOVINISMO?
Su voz grave y gangosa atiende el tel?fono, sin intermediarios, simplemente ?l levantando el tubo. Cort?zar. Su voz suena seria, como la imagen que tengo de ?l, una imagen de que siempre tiene 40 a?os: imposible imaginarle m?s (y sus biograf?as dicen que naci? en 1916). Explica que quiere ver la revista antes de concedernos una entrevista, y ni ?l ni nosotros sabemos qu? pas?, pero las revistas que dejamos en el hotel jam?s llegaron a sus manos. Igualmente sugiere vernos en Parque Central, en la inauguraci?n de la Primera Conferencia Internacional sobre el Exilio y la Solidaridad Latinoamericana en los a?os 70, en la que ?l particip?. Y all? estaba, llamando la atenci?n a?n sin quererlo: era el m?s alto de todos los presentes. Y all? estaba, con la barba y bigotes cobrizos que lleva desde hace tanto, con la seriedad con que aparece en diarios y revistas, con una simpat?a que no le imaginaba. All? estaba, era Cort?zar. Un ser humano como usted y como yo, s?, con dos ojos, una boca, dos manos, virtudes, defectos, deseos, nostalgias. La entrevista fue en un rinc?n del Hotel Anauco Hilton, junto con el Asesor de Semana, Jorge Madrazo, el fot?grafo Eduardo Gamond?s y cuatro o cinco admiradores del escritor, inmersos disimuladamente ?o no- en la conversaci?n. ?l habl? despacio, c?lidamente y sus ojos claros recorr?an los nuestros mientras sus palabras se abr?an en el centro de nuestras mentes, quedando all? mucho tiempo despu?s de haber sido pronunciadas. Y ?l se qued? en nosotros cuando la noche lleg? y nos encontr? en sitios distintos. Como una presencia invisible, deseada, siempre presente a partir del primer encuentro.

ACERCA DE LA LITERATURA Y LA POLITICA
?Bueno, claro que me molesta ser requerido m?s para dar opiniones pol?ticas que literarias, porque soy un animal literario. As? como los franceses suelen referirse al hombre como un animal pensante o un animal filos?fico, yo soy un animal literario. Nac? para la literatura y si fui asumiendo lentamente este compromiso de tipo ideol?gico que ustedes me conocen, eso fue al t?rmino de un proceso muy lento, muy complicado y a veces muy penoso. Porque como mi vocaci?n profunda es la literatura, hay momentos en los que las circunstancias de tipo pol?tico ?el tener que venir a esta Conferencia, escribir art?culos de contenido pol?tico, atacar a la Junta chilena o argentina, ocuparme de casos de desaparecidos, muertos, torturados, contestar alguna de la enorme correspondencia que me llega, porque la gente piensa que yo siempre puedo decir algo y ayudar- bueno, hay momentos en lo que, lo confieso porque es verdad, tengo un gran des?nimo. Porque me digo: ?bueno, ?alguna vez voy a poder escribir una novela?? Mi ideal ser?a tener un a?o o dos de tranquilidad, para escribir una novela que me da vueltas en la cabeza hace mucho tiempo.?Por eso es que cada vez m?s me convierto en un cuentista, porque los cuentos los escribes en el avi?n, en tu casa, en la calle...?

HASTA FRANCIA LLEGO EL EXILIO
?Yo hace 28 a?os que vivo fuera de la Argentina, pero nunca me consider? un exiliado hasta el golpe de Videla. Nunca me consider? un exiliado, porque para m? el exilio es una cosa compulsiva, y yo viv?a en Francia porque me daba la gana. Porque es un pa?s que me gusta, donde me siento bien y donde iba escribiendo mi obra sin dificultades ni problemas. Y de repente, a partir del golpe militar, supe que me hab?a convertido en un verdadero exiliado. Es decir, que ahora tengo ese sentimiento que tienen todos los exiliados, done los aspectos negativos son muy fuertes, pesan mucho. Eso me llev? por primera vez a reflexionar sobre el problema del exilio.?Es entonces que me di cuenta de que si yo o cualquier otro exiliado entra en el estereotipo, en la noci?n esencialmente negativa, aplastante del exilio, le est? otorgando una carta de triunfo a la dictadura que lo exil?.?Entonces me plante? el problema en t?rminos muy claros: es una locura, es il?gico, no se puede aplicar cient?ficamente, pero yo en vez de estar en una marcha adelante doy marcha atr?s, invierto la velocidad y entiendo el exilio en t?rminos positivos. Yo lo dije en Par?s e hizo sonre?r a mucha gente, dije que es como si Videla, ahora que me exil?, me hubiera dado una beca para escribir fuera de la Argentina. Y mi mejor manera de contestar a ese exilio es dar el m?ximo de lo que yo puedo dar como escritor, y es lo que estoy tratando de hacer. Pero al exiliado que llega totalmente quebrado, ya sea porque ?l mismo ha sufrido, incluso f?sicamente, antes de poder salir o porque hay un mont?n de muertos, desaparecidos, torturados en torno a ?l, no se le puede pedir que empiece su vida de exiliado con una sonrisa, diciendo: ?esto est? muy bien?. No, porque est? espantosamente mal. Cuando a todo hombre y mujer que ha salvado la inteligencia, le llegue el momento de pensar en la nueva vida que est? empezando, es en ese momento en que yo lo incito a que en vez de caer en los estereotipos y decir ?yo soy una v?ctima, yo soy un exiliado, yo he sido injustamente echado de mi pa?s?, y que eso se traduzca poco a poco en amargura, en una nostalgia aplastante, yo lo incito a que ?salido del primer choque traum?tico- vuelva a sentirse un hombre o una mujer pleno?.

SUR, PAREDON Y DESPUES...
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??S?, porque ?para qu? sirve la nostalgia de juntarnos cinco argentinos, hacer un asado, tomar mate, poner un disco de Susana Rinaldi, Mercedes Sosa o Gardel (seg?n los gustos) y complacernos en la nostalgia de un pasado al que quisi?ramos resucitar? Yo lo hago tambi?n, pero eso no me impide al d?a siguiente despertar en Par?s, y estar en contacto con un mont?n de gente que no son argentinos y llevar adelante mi trabajo. De manera que es un asunto que hay que matizarlo, no es muy sencillo, y claro, no todas las personas est?n igualmente equipadas en el plano mental o intelectual. Y el obrero, que desde el punto de vista cultural est? m?s limitado -porque por su condici?n de obrero no ha podido estudiar- ese hombre es realmente el que est? m?s en peligro como exiliado.Si un obrero tiene que vivir en Suecia, nada m?s el problema del idioma es para ?l una especie de amenaza de muerte. Y ah? la nostalgia, Gardel, sus recuerdos y sus fotos se vuelven su ?nica defensa. Y yo creo que todos nosotros podemos hacer mucho a trav?s de publicaciones, de actos, de reuniones, para hacerles sentir que no est?n solos?.

EL EXILIO CULTURAL
?Lo que para m? es y ha sido traum?tico, es un fen?meno en el que no todo el mundo piensa, y que en el caso de un artista exiliado es fundamental. Lo que yo llamar?a el exilio de tipo cultural: es terrible cuando te das cuenta de que en tu pa?s hay una barrera de censura que hace, por ejemplo, que yo no pueda publicar m?s libros en Argentina. Entonces se descubre -y esto es lo espantoso para m?- que yo estoy exiliado, pero que del otro lado, en mi pa?s, hay 26 millones de exiliados en relaci?n a nosotros.?Yo estoy separado de mis lectores, pero mis lectores est?n separados de m?: mi ?ltimo libro de cuentos no pudo salir en Argentina porque hubo dos cuentos que le molestaron a la Junta.?Y?no hago de esto una cuesti?n personal: est?n separados de 150 magn?ficos escritores uruguayos, chilenos y argentinos que no se pueden editar en nuestro pa?s. En Chile, desde el 11 de septiembre de 1973, una generaci?n de j?venes fue tomada por la Junta y metidos en una escuela fascista dirigida por militares. Han pasado seis a?os y ellos vivieron la edad cr?tica (entre los 12 y los 18 a?os) bajo ese r?gimen, miles y miles de ni?os y ni?as chilenas que en estos momentos creen en la Junta, creen en la Seguridad Nacional, creen que todos nosotros somos traidores. Creen que Chile es un pa?s injustamente atacado y combatido. No es culpa de ellos, pobrecitos, porque en seis a?os los han convertido en lo mismo en que Hitler convirti? a las juventudes hitleristas, o Mussolini a los ?balillas?. Bueno, eso es para m? una de las cosas m?s espantosas, y nosotros no podemos hacer nada, intelectualmente. Porque esto yo se los digo a ustedes, pero nadie lo va a escuchar en Argentina, nadie lo va a leer, ustedes lo van a publicar y salvo que alguien lo lleve en un bolsillo, nadie va a poder leerlo all?.

EL ESCRITOR Y SU COMPROMISO CON LA REVOLUCION
?Yo tengo una gran latitud de enfoque en el plano de trabajo de los escritores. Yo creo que puede haber escritores puros, que no introduzcan ning?n mensaje pol?tico en lo que hacen. Creo que eso es posible, y que su obra puede ser revolucionaria si es una obra creadora, que renueva, una obra bella. Lo ?nico que exijo en esos casos es que la persona que hace literatura pura, muestre con su conducta personal que no es un escapista. Que si ?l no pone pol?tica en lo que hace, es solamente porque -por ejemplo- su vocaci?n es escribir un soneto en donde la pol?tica no entre. Pero ?l tiene que demostrar con su conducta, con su responsabilidad personal, que tiene derecho a escribir esos sonetos. Mira, yo me divierto mucho en escribir literatura pura... El a?o que viene sacar? un libro, que estoy terminando, donde hay uno o dos cuentos con contenido pol?tico, los dem?s son cuentos fant?sticos. Y creo que tengo derecho a escribirlos, porque mis lectores saben qui?n soy.?Entonces, ?por qu? me voy a sentir obligado a poner la pol?tica en cada cosa que escriba? Mi literatura, entonces, ser?a muy mala, soy muy consciente de esto. No todo hombre ha nacido para la acci?n, no todo hombre tiene a veces ?c?mo decirte? las aptitudes f?sicas para jugarse en un plano de acci?n.?No todo hombre ha nacido para ser soldado de una revoluci?n. Puede ser un hombre de una vida interior, de una timidez de car?cter, que lo lleva a escribir exclusivamente una obra que canta a la revoluci?n. Pero yo no creo que se le pueda exigir una militancia pr?ctica a todo el mundo?.

VIETNAM Y EL MANEJO DE LA INFORMACION POR EL IMPERIALISMO
?Yo creo que es positivo que se denuncien las violaciones de derechos humanos ocurridas en los pa?ses socialistas, en la medida en que se tenga total seguridad de lo que se denuncia. Porque, cuando se habla de violaci?n de derechos humanos en esos pa?ses yo, por principio, examino con mucho cuidado el expediente, porque s? de sobra hasta qu? punto la informaci?n del imperialismo reforma, cambia y modifica las cosas. Yo no olvido que, por ejemplo, siguiendo la ?ltima etapa de la revoluci?n nicarag?ense en el Herald Tribune, en Par?s, se pod?a encontrar un an?lisis de c?mo los yankis preparaban al lector norteamericano para que estuviera en contra del triunfo. Hablaban de Somoza como el tirano, el dictador, pero cuando hablaban de las columnas que avanzaban dec?an: ?las columnas marxistas. Cada ocho o nueve p?rrafos te soltaban esa palabrita, para que la buena se?ora que vive en Minesotta o en Detroit diga: ??Dios m?o, los comunistas!? Entonces, cuando se habla del caso de Vietnam, yo estoy esperando encontrarme con Garc?a M?rquez, que estuvo all? haciendo una gran encuesta, para que ?l me cuente a m? las cosas. Yo no me f?o de los telegramas de prensa.?Pero, cuando en Rusia y en los pa?ses de la ?rbita socialista hay flagrantes violaciones de derechos humanos, yo personalmente no me callo.?

AMERICA LATINA COMO UNIDAD: ?REALIDAD O UTOPIA?
?Lo voy a decir de una manera sentimental, casi a lo Rub?n Dar?o:?en mi coraz?n, Am?rica Latina existe como una unidad.?Soy argentino desde luego (y me siento contento de serlo), pero fundamentalmente me siento latinoamericano. Yo estoy en mi casa en cualquier pa?s de Am?rica Latina, siento las diferencias locales, pero son las diferencias dentro de la unidad. Eso, en el plano personal. En el plano geopol?tico, est? la nefasta pol?tica de dividir para reinar, que han aplicado los norteamericanos desde hace tanto tiempo. Fomentando los nacionalismos, las rivalidades entre los pa?ses para dominarlos mejor, destruyendo el sue?o de Bol?var de los ?Estados Unidos de Am?rica del Sur? y creando diferentes pa?ses orgullosos, seguros de s? mismos, dispuestos a hacerse la guerra por cuestiones que no resisten un an?lisis profundo; eso es una realidad. Y yo pienso que uno de los deberes capitales de los pol?ticos de izquierda, de los escritores revolucionarios,?es intentar por todos los medios de luchar contra ese chauvinismo, que hace que un ni?o argentino en la escuela aprenda que ?l es mucho mejor y m?s que un ni?o chileno o paraguayo.?Por cierto que en mi visita anterior habl? con venezolanos de la calle y su idea sobre los colombianos, su desprecio, su odio, me aterraron. Lo mismo, por supuesto, ocurre en el caso inverso. Es la prueba de que dividir para reinar funciona, que a los yankis les conviene seguir foment?ndolo y que las dictaduras locales est?n encantadas de hacerlo?.

ENTONCES HABLO SOBRE LA VIDA Y LA MUERTE
?Un d?a en mi vida es siempre una cosa muy hermosa, porque yo me siento muy feliz de estar vivo.?No tengo ninguna intenci?n de morirme, tengo la impresi?n de que soy inmortal. S? que no lo soy, pero la idea de la muerte no me molesta y tampoco le tengo miedo. Le niego existencia, entonces, eso me ayuda a vivir de una manera... ?c?mo decirlo? Bajo el sol, solar. Yo estoy muy contento de estar vivo, y adem?s hay una cosa en la que poca gente piensa. Creo que es un prodigio maravilloso que todos nosotros seamos seres humanos, que estemos en lo m?s alto de la escala zool?gica, por un azar puramente gen?tico. Porque t? no eres responsable de ser quien eres. Venimos de una largu?sima cadena gen?tica y cuando yo veo a una gallina o una mosca que tambi?n han nacido de las mismas cadenas gen?ticas, me maravillo por ser un hombre y no una gallina. Yo soy un hombre, con todo lo bueno y lo malo que eso tiene. Y estoy contento de haber tenido una conciencia, de haber visto lo m?s que una conciencia puede ver del planeta. Y no te hablo m?s?.
Cuando pronunci? estas palabras hac?a m?s de media hora que estaba con nosotros, cont?ndonos an?cdotas y sonriendo, a veces, como un ni?o. S?, ?l es un ser humano como usted y como yo, para hablar necesita mover la boca en la misma forma en que lo hacemos usted y yo. Pero ?l es Julio Cort?zar.

? viviana marcela iriart
??Fotos Eduardo Gamond?s
Revista Semana
Noviembre de 1979
Caracas, Venezuela.?

Tags: Julio Cortázar, América Latina existe co

Publicado por carmenlobo @ 10:24  | Cortazar, Julio
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