Lunes, 07 de marzo de 2011

?nimo

Tomo notas, indistintamente, con un bol?grafo o con un l?piz colocados junto al ordenador, sobre un cuaderno escolar, de rayas. Al l?piz hay que sacarle punta de vez en cuando, lo que constituye una actividad artesanal que sirve tambi?n para la reflexi?n. Pero la diferencia m?s notable entre ?l y el bol?grafo es su modo de perecer. El bol?grafo no cambia de apariencia ni siquiera cuando se encuentra en las ?ltimas. Y deja un cad?ver tan curioso que nadie dir?a que est? muerto si no fuera porque no pinta nada ya, aunque resucite a veces de improviso y trace un par de l?neas, incluso un p?rrafo, antes de volver a expirar.

La gente se resiste a desprenderse de los bol?grafos vac?os porque contin?an como nuevos. S?lo se consumen por dentro, en fin, y siempre se acaban a traici?n, como el butano. El l?piz, en cambio, agoniza por dentro y por fuera a la vez, y deja un cad?ver m?nimo, un detrito del que uno se deshace sin ning?n sentimiento de culpa. Punto y aparte.
La naturaleza presenta casos semejantes al del bol?grafo. Ah? est? el caracol, que envejece sin una sola arruga exterior, sin un fruncido. Y no hay que sacarle punta cada poco: ?l mismo, mientras vive, asoma los cuernos al sol, caracol quiscol, y una vez muerto, si te encuentras la concha en un tiesto o en el agujero de un ?rbol, la guardas en el bolsillo y al llegar a casa la colocas junto a los bol?grafos difuntos. Tenemos una pasi?n curiosa por la c?scara, de ah? la afici?n a las cajas, sobre todo a las cajas fuertes. Hay personas que coleccionan pastilleros vac?os, que viene a ser lo mismo que guardar bol?grafos sin tinta, con los que s?lo se pueden escribir poemas inexistentes, que muchas veces son los mejores.
Pese a todo, tal vez sea m?s digna la actitud existencial del l?piz que la del bol?grafo, la de la babosa que la del caracol, aunque no dejen c?scara para los arque?logos. Conviene sacarse punta cada ma?ana, pese al espanto de ver c?mo se agota uno. Lo complicado de sacarse punta es saber cu?nto te tienes que afilar para escribir lo suficientemente claro sin romperte antes de que hayas acabado la novela o la vida. Pero eso constituye un ejercicio de conciencia, y quiz? de consciencia, bastante saludable. ?nimo.

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Tags: Juan José Millás, Ánimo

Publicado por carmenlobo @ 22:28  | Millas, Juan Jose
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