Mi?rcoles, 15 de diciembre de 2010

Prisioneros en un mundo feliz

Por Guillermo Jaim Etcheverry

A?os atr?s escrib? un texto relacionado con el sentido hacia el que evolucionaba la sociedad. Aunque debe hacer de ello mucho tiempo, ya que ni siquiera se encuentra en Internet, ese escrito mantiene su actualidad. Esperando que no sean muchos quienes lo recuerden, y aun consciente del autoplagio, vuelvo sobre sus aspectos esenciales.

Relataba el cotejo entre dos de las visiones que sobre el futuro tuvieron amplio eco en el siglo XX: la de Aldous Huxley, autor de Un mundo feliz, publicada en 1932, y la de Eric Blair, conocido como George Orwell, quien en 1949 public? la novela 1984.

Este autor describe una sombr?a sociedad totalitaria en la que el Estado concentra cada vez mayor poder, simbolizado en el omnipresente "hermano grande" que todo lo vigila. Esta ha sido una de las met?foras m?s poderosas del siglo para simbolizar el control ejercido por el poder sobre las personas. Huxley, por su parte, no imagina una figura autoritaria que prive a estas de su autonom?a, de su historia o de su capacidad de maduraci?n. En su profec?a, la gente no s?lo no se resiste a los artilugios con los que el opresor aniquila su capacidad de pensar, sino que se entrega a ?l voluntaria y alegremente.

Orwell nos alerta acerca de quienes nos privar?n de la informaci?n, de los libros; en fin, del acceso a la verdad. La preocupaci?n de Huxley es la opuesta: anticipa que el alud de informaci?n nos reducir? a una total pasividad. En su visi?n, ser? in?til prohibir los libros, ya que a nadie le interesar? leerlos, ni ocultar la verdad, porque esta flotar? inadvertida en un oc?ano de irrelevancia.

Huxley sostiene que debido a la tecnolog?a avanzada, la gente vivir? entre placeres y lujos, aunque espiritualmente devastada por un enemigo oculto detr?s de un rostro sonriente. Al convertir a las personas en audiencia, distray?ndolas con lo trivial, paraliz?ndolas con el entretenimiento perpetuo, las alienar? de la cultura. Sin guardianes ni rejas, el di?logo p?blico no superar? el nivel infantil y la pol?tica en nada se diferenciar? del espect?culo.

"Mientras Orwell teme que la cultura se convierta en prisionera, Huxley ve el peligro de que se transforme en trivial, preocupada por lo irrelevante", se?ala Neil Postman, a quien se debe originalmente esta comparaci?n. Analizando la situaci?n actual, resulta evidente que la profec?a de Orwell no se ha cumplido, pues los reg?menes totalitarios entraron en el ocaso. Reaccionamos cuando las puertas de la celda comienzan a entornarse y se escuchan los lamentos de las primeras v?ctimas. Es, en cambio, la visi?n de Huxley la que se concreta en el "mundo feliz" en el que se ha transformado el que habitamos. Nadie reclama la libertad perdida en medio de las carcajadas de la diversi?n que, parad?jicamente, interpretamos como signo de absoluta libertad. Postman se?ala que "el problema no es que la gente se r?a en lugar de pensar, sino que no sabe de qu? se r?e ni por qu? ha dejado de pensar". Se interroga si es posible esperar alguna reacci?n cuando, sin resistirnos, y m?s a?n, agotados por la diversi?n, nos entregamos al opresor, que nos va ocupando con la cultura de lo irrelevante y grosero, sin que siquiera reconozcamos que estamos siendo asfixiados.

Hoy no nos controla el otrora amenazante "hermano grande", sino el alegre entretenimiento que nos ahoga. Hasta nuestra vida individual se ha convertido en espect?culo para los dem?s. Entre carcajadas, y no ya entre gritos de horror, hombres y mujeres sitiados somos sometidos al despojo despiadado de nuestro interior, privados de la posibilidad de hacernos personas. Perdemos la libertad en una prisi?n sin rejas, diferente de la que controla el "hermano grande" y revestida del prestigio de una tecnolog?a que deslumbra a la modernidad. Para derribar los muros de esa prisi?n, que no siempre advertimos, tal vez debamos hacer un esfuerzo por enriquecernos, ahora por dentro, edificando un rico mundo interior en el que poder guarecernos.

Domingo 5 de diciembre de 2010 |?Publicado en "La?nacion"?edici?n impresa?

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En Twitter:?@jaim_etcheverry

El autor es educador y ensayista


Tags: Prisioneros en un mundo f, Aldous Huxley, George Orwell

Publicado por carmenlobo @ 14:13  | Psico - Filo
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