Domingo, 31 de octubre de 2010

Nunca Menos *

Por?Horacio Verbitsky

No pasaron dos horas desde la muerte de N?stor Kirchner antes de que comenzara el debate acerca de la gobernabilidad. Cada cual particip? a su manera y con lo que pudo, desde an?lisis y propuestas racionales hasta expresiones emotivas. Abrieron punta las columnas y editoriales de los grandes medios. En forma expl?cita, invitaron a pensar todo de nuevo, pero en realidad propusieron una vez m?s la vieja l?gica que imper? en el pa?s hasta que el azar puso en la Casa Rosada al l?der excepcional que acaba de morir.

Uno de los principales columnistas del matutino Clar?n escribi? que la decisi?n de que la candidata presidencial en 2007 fuera CFK constituy? el ?primer error estrat?gico grave? de Kirchner. No hay un razonamiento que respalde esa afirmaci?n, que debe aceptarse como un acto de fe. Ante una pregunta sobre alg?n hecho que hubiera detonado la confrontaci?n sin tregua con el CEO del grupo econ?mico que creci? en torno de ese diario, Kirchner respondi? hace un par de meses: ?Vino a verme a Olivos para decirme que Cristina no pod?a ser presidente?. No puede reprocharse falta de coherencia a quien mantiene su posici?n m?s all? de la muerte. Lo mismo vale para el matutino La Naci?n, y su reiteraci?n del mismo ultim?tum que us? para saludar la llegada de Kirchner al gobierno. El 15 de mayo de 2003, cuando se supo que Carlos Menem no se presentar?a a la segunda vuelta, titul? en su tapa que la Argentina hab?a decidido darse gobierno por un a?o. Firmaba el art?culo el director period?stico Claudio Escribano. Desde diez d?as antes, escribi?, Kirchner sab?a que ?el principal asunto a resolver en el pa?s es el de su gobernabilidad?. Tambi?n en ese caso, Kirchner dio la explicaci?n para una conducta tan extra?a, sin precedentes en el periodismo argentino. Durante la campa?a electoral hab?a desayunado con Escribano quien le transmiti? un pliego de condiciones:

1. ?La Argentina debe alinearse con los Estados Unidos?.

2. ?No queremos que haya m?s revisiones sobre la lucha contra la subversi?n. Creemos necesaria una reivindicaci?n del desempe?o de las Fuerzas Armadas?.

3. ?No puede ser que no haya recibido a los empresarios?.

4. ?Nos preocupa la posici?n argentina con respecto a Cuba?.

5. ?Es muy grave el problema de la inseguridad. Debe llevarse tranquilidad a las fuerzas del orden con medidas excepcionales de seguridad?.

Kirchner respondi? que su mayor preocupaci?n era ?que me acompa?en los argentinos. Ocurre que usted y yo tenemos visiones distintas del pa?s?. Hace ya largos siete a?os que La Naci?n procura en vano aportar al cumplimiento de su interesada profec?a. La imprevista muerte de Kirchner le pareci? el momento oportuno para reiterar la exigencia. ?Sin Kirchner, Cristina puede asumir el poder?, titul? Rosendo Fraga su columna puesta on line a las 11:17 del mi?rcoles 27. Con una prosa menos grandilocuente que la de Escribano, Fraga escribi? que la presidente ?tiene la oportunidad de modificar, rectificar, corregir, cambiar? las ?pol?ticas impuestas por su marido?. Como la primera de las ?decisiones que se reclaman?, mencion? ?tomar distancia de Hugo Moyano?. Si, en cambio, ?insiste en la l?nea fijada por su marido, no le ser? f?cil gobernar?. Reconoci? que Kirchner ?deja a su esposa con un gobierno s?lido en lo econ?mico, pero enfrentado con el sector productivo m?s importante del pa?s que es el campo; en conflicto tambi?n con el sector industrial?. Por eso, no est? en riesgo ?la continuidad institucional, pero puede estarlo la gobernabilidad?, si Cristina no deja de ser ?la presidenta de una facci?n para pasar a serlo de todos los argentinos?, es decir de todos los argentinos que cuentan para La Naci?n. En la misma l?nea, en el mismo diario y apenas dos horas despu?s, Carlos Pagni orden? ?pensar todo de nuevo?, con un acuerdo entre oficialismo y oposici?n ?para rodear a un gobierno d?bil?, aunque advierte que no es f?cil que la presidente se reconozca d?bil. Agrega que ?hay un l?der omnipotente que ha muerto y una viuda al frente del Estado: Per?n e Isabel, Kirchner y Cristina. ?Qui?n ser? el Ricardo Balb?n de este drama??. Ni siquiera se priva de amagar que la sucesi?n presidencial ?sigue previ?ndose para diciembre del a?o pr?ximo?. Entre los conductores apetecidos para lo que sigue, arriesga los nombres de Daniel Scioli y de Jos? Luis Gioja y tambi?n advierte contra Moyano. En los d?as siguientes continuaron los pronunciamientos en esa misma l?nea, en ?se y en otros diarios asociados a los mismos negocios y proyectos pol?ticos. M?s all? de este chantaje, el debate sobre la gobernabilidad es leg?timo. Kirchner comenz? a darlo el primer d?a de su gobierno y lo continu? despu?s de su muerte, con la imponente eclosi?n de sentimientos y actitudes que estaban en las capas profundas de la sociedad y que la espuma de los d?as y la trivialidad de las pol?micas medi?ticas imped?an ver. Una generaci?n que naci? durante la dictadura militar o en los primeros a?os posteriores, ocup? las calles de todo el pa?s, con l?grimas en los ojos, para despedir al hombre que le ayud? a creer que la pol?tica era una herramienta apta para cambiar una sociedad demasiado injusta y que ellos ten?an un sitio en ese intento. La comparaci?n con Isabel y Balb?n es una mera expresi?n de deseos. Cristina no es una fr?gil mujer que busque ni acepte la conmiseraci?n de nadie ni hay entre los l?deres opositores gestos de grandeza proporcionales al vac?o que deja la partida de Kirchner (al margen de lo poco que le sirvi? Balb?n a la estabilidad institucional). La presidencia no es el regalo que recibi? por consolar la senectud de un anciano fastidiado sino la consecuencia de un proyecto compartido con su compa?ero pol?tico y sentimental de toda la vida. Juntos construyeron un pa?s pacificado, cuyas instituciones funcionan a pleno, respetado por todos los pa?ses de la regi?n, cuyos l?deres acompa?aron a Cristina. Nunca antes Brasil y Chile hab?an declarado duelo nacional por algo ocurrido en la Argentina. La econom?a que crece como pocas en el mundo y como pocas veces antes en la Argentina. Esto ha permitido disminuir los niveles de pobreza e indigencia que de todos modos siguen siendo escandalosos y que constituyen la primera de las asignaturas pendientes. La pareja presidencial, como tantas veces los llamaron para erosionarlos, marc? un punto de inflexi?n en la larga decadencia argentina, que sin ellos conduc?a en l?nea recta a la cat?strofe. Esta es la gobernabilidad democr?tica que, a derecha e izquierda, no soportan quienes anhelan volver al pa?s para pocos ricos, pocos inteligentes, pocos militantes, la que hizo de Kirchner el primer presidente en demasiado tiempo que se retir? del gobierno y de la vida ahora, con altos grados de aprobaci?n social. Si Alfons?n simboliza el Nunca M?s, Kirchner deja como legado el Nunca Menos. El otro camino es el del ajuste y la represi?n, que termina a los palos y los tiros, con cuarenta muertos como el ciclo Menem-Cavallo-De la R?a o con dos, como el del ex senador Eduardo Duhalde, con la industria en ruinas, la desocupaci?n rampante, los salarios en el subsuelo y superganancias para quienes no se resignan a que otra Argentina sea posible.

(* ?Nunca M?s, Nunca Menos? es el t?tulo de una declaraci?n de la rama argentina de la Sociedad Internacional para el Desarrollo, que dirige el economista Enrique Aschieri.)

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Tags: Nunca Menos, Horacio Verbitsky, Pàgina12, Nunca Más, Nunca Menos, Néstor Kirchner

Publicado por carmenlobo @ 20:35  | Latinoamerica
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