Viernes, 24 de septiembre de 2010

Clandestinos

JUAN JOS? MILL?S??14/10/2005

?

Un amigo ?ntimo me pidi? que acudiera el s?bado por la noche a su casa para mostrarme algo. Al llegar, abri? la puerta con aire de misterio y me hizo pasar sigilosamente a su cuarto de trabajo. Mientras yo curioseaba entre sus libros, ?l iba de ac? para all?, ofreci?ndome t?, caf?, whisky, como si le diera miedo entrar en materia. Tras dejar transcurrir un tiempo prudencial, le pregunt? si ten?a alg?n problema. Respondi? que no estaba seguro y a continuaci?n, colocando el dedo ?ndice sobre los labios, me arrastr? al pasillo, desde donde nos dirigimos con movimientos furtivos al sal?n, cuya puerta estaba entreabierta. Al asomarme, vi a su hijo, de 18 a?os, instalado en el sof?, leyendo tranquilamente?Madame Bovary.

De vuelta a su estudio, me mir? con expresi?n interrogativa. "?No te parece alarmante?", pregunt?. "?Preferir?as que leyera?Ana Karenina?",?pregunt? a mi vez. "Por Dios", grit?, "es s?bado por la noche y tiene 18 a?os; deber?a estar tomando cervezas con los amigos". No le dije nada, pero lo cierto es que la imagen del joven, devorando aquella obra cl?sica, me hab?a perturbado. Quiz? no fuera un psic?pata, pero tampoco se pod?a negar que le ocurr?a algo. Se empieza con rarezas de este tipo, que al principio hacen gracia, y se acaba leyendo a Samuel Beckett. "La lectura es buena", le tranquilic?, "en eso est? de acuerdo hasta el Ministerio de Cultura". "La lectura", respondi? mi amigo, "es buena cuando tus amigos leen, como pasaba en nuestra ?poca. Ahora es un s?ntoma jodido. Si al menos le diera por?El C?digo Da Vinci,?que no hace da?o a nadie...".

Me pidi? que hablara con su hijo. "Despu?s de todo", a?adi?, "lo conoces desde que era un ni?o y te escuchar? mejor que a m?". A los pocos d?as, me hice el encontradizo con el chaval y entramos en un bar. Hablamos de literatura y me pidi? alg?n consejo para abordar la lectura de los cl?sicos latinos, que se le resist?an. Le recomend? una edici?n biling?e de la?Eneida?y me ofrec? para que la coment?ramos juntos. Pag? ?l y, al despedirnos, me gui?? un ojo, dici?ndome: "De todo esto, ni una palabra a mi padre, que est? muy preocupado conmigo". As? que llevamos dos semanas leyendo clandestinamente a Virgilio. ?Ad?nde vamos a llegar?

?


Tags: Clandestinos:, Juan José MillÁs

Publicado por carmenlobo @ 10:19  | Millas, Juan Jose
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios