Lunes, 30 de agosto de 2010

?Algo comienza para terminar: la aventura no admite a?adidos; s?lo cobra sentido con su muerte. Hacia esta muerte, que acaso sea tambi?n la m?a, me veo arrastrado irremisiblemente. Cada instante aparece para traer los siguientes. Me aferro a cada instante con toda el alma; s? que es ?nico, irremplazable y, sin embargo, no mover?a un dedo para impedir su aniquilaci?n. El ?ltimo minuto que paso en brazos de una mujer conocida la antev?spera ?minuto que amo apasionadamente, mujer que estoy a punto de amar- terminar?, lo s?. Me inclino sobre cada segundo, trato de agotarlo; no dejo nada sin captar, sin fijar para siempre en m?, nada, ni la ternura fugitiva de esos hermosos ojos, y sin embargo, el minuto transcurre y no lo retengo; me gusta que pase.
Y entonces de pronto algo se rompe. La aventura ha terminado, el tiempo recobra su blandura cotidiana. Ahora el fin y el comienzo son una sola cosa. Aceptar?a revivirlo todo, en las mismas circunstancias. Pero una aventura no se empieza de nuevo ni se prolonga.?


Tags: "La náusea, Jean Paul Sartre

Publicado por carmenlobo @ 22:02  | Literatura
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