Jueves, 05 de agosto de 2010

CINCO

CARLOS CAY??05/08/2010
El Pais

Por las ma?anas, para calmar la conciencia, salgo a buscar curro, o hago como que. Entro en los restaurantes y pregunto de malos modos (para caer mal) si necesitan un ayudante de cocina. Siempre dicen que no, aunque sea que s?. Camino cuatro o cinco horas, sin parar, como un sonso, para agotarme, para no pensar, aunque mi puta cabeza no hace otra puta cosa que dar vueltas, ?a qu??, a mi puta vida. Al mediod?a, en un?kebab?que hay junto a Callao,tapi?o?una pelota de grasa oscura y subo al chabolo, no te lo pierdas, a escribir. Soy un puto escritor, s?, ?qu? pasa?

Como ni pertenezco a nadie ni nadie me pertenece, acabo imaginando que soy invisible. Y ah? es donde se me ocurre la historia de un cr?o de la edad de mi sobrino que un d?a, al regresar del cole, comienza de repente a desmaterializarse. Al principio cree que le ha sentado mal la merienda y acelera el paso para llegar a casa cuanto antes y potar en el retrete. Pero en cuatro o cinco pasos m?s la desmaterializaci?n se completa y resulta que se ha vuelto invisible, y no solo invisible sino permeable, porque los cuerpos de los dem?s transe?ntes traspasan el suyo como si estuviera hecho de aire. Por resumir, que no acabamos: el cr?o invisible se desmaya del susto y todo el mundo pasa por encima de ?l hasta que vuelve en s? y busca refugio en un portal intentando entender lo que le ocurre. Al rato, sin comerlo ni beberlo, su cuerpo se vuelve a materializar del mismo modo casual en que se desmaterializ?. Llega a casa hecho polvo, sin tener muy claro si la cosa ha sucedido de verdad o se la ha imaginado, y se pasa el resto de la tarde mir?ndose en el espejo, palp?ndose los brazos y las piernas. Pero no les cuenta nada a sus viejos. No le cuenta nada a nadie.

Al d?a siguiente se vuelve de nuevo invisible, esta vez por la ma?ana, al ir al cole, y sin nada tampoco que lo anuncie. La experiencia, como el d?a anterior, dura en torno a un cuarto de hora. Los episodios se repiten, de manera que el cr?o alterna momentos de visibilidad con momentos de invisibilidad, como el que tiene jaquecas sin saber de d?nde co?o vienen.

Lee aqu? las entregas anteriores de?Me cago en mis padres III


Tags: me cago en mis viejos, el pais

Publicado por carmenlobo @ 10:19  | Literatura
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