S?bado, 26 de junio de 2010

LOS REVELADORES DE SECRETOS
Alejandro Dolina
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La abolici?n de secretos es tal vez la actividad m?s difundida de este mundo.?
El periodismo, el trabajo cientifico, los horarios del ferrocarril, las balanzas, la policia, y los letreros de las fondas persiguen, si bien se mira, un fin com?n?: poner en conocimiento de las gentes datos que permanecian ignorados.?
La cuesti?n no parece muy prometedora que digamos para el pensador aficionado.?Pero en el barrio de Flores ocurr?an cosas raras. Los Hombres Sensibles presintieron algo siniestro y se esforzaron en sospechar le presencia de una conspiraci?n organizada para arrojar luz en todas partes, especialmente all? donde la sombra es preferible. Los muchachos del Angel Gris hablaban con temor de una entidad de batidores llamada Club de los Bueyes Corneta o Reveladores de Secretos. Nunca se aportaron pruebas cabales de su existencia real, pero lo cierto es que hubo un tiempo en que nada pod?a ocultarse en aquella zona.?
Todos los d?as, legiones de viejas charlatanas recorr?an las calles cumpliendo tareas de averiguaci?n y difusi?n.?
En las paredes, manos desconocidas pintaban revelaciones escandalosas. Lo mismo ocurr?a en los vidrios h?medos de los boliches.?
Una tarde, el ingeniero Pignataro descubri? en una prenda interior de su esposa ?la se?ora Irma C. de Pignataro? la inscripci?n ?Ya no te quiere?. Apremiada por su esposo, la mujer manifest? desconocer el origen del fen?meno, pero ?entre lagrimas- mostr? un calzoncillo del ingeniero en el que se le?a la misma frase. No se quer?an y ya no era un secreto.?
En el pico de una torcaza muerta, Chimango, el pibe m?s cruel de Flores, ley? con espanto ?Fuiste vos?.?
En el cielo volaban aviones indiscretos que arrojaban papelitos o escrib?an secretos con humo.?
Al atardecer, circulaban unos camioncitos con altoparlantes:?
-??????????Pocha Cisneros afila con un guitarrista de Luganooo??
Alguien abr?a los buzones y todas las cartas eran violadas.?Al principio con dis?mulo, pegando los sobres nuevamente. M?s tarde, perdido todo recato, romp?an el papel y se afanaban las estampilla extranjeras. El algunos casos llegaban hasta a hacer anotaciones zafadas en el margen. En las peluquer?as circulaba una gu?a o cat?logo donde se consignaban miles de secretos clasificados por rubro y por persona.?All?, los interesados pod?an enterarse de innumerables chimentos: hab?a secretos amorosos, secretos familiares, secretos cientificos, secretos profesionales, secretitos infantiles y enormes secretos de traiciones y delitos. En la plaza se repart?an fotocopias de todos los diarios ?ntimos de las muchachas enamoradas. Los atorrantes del barrio los le?an a los gritos y las chicas se encerraban para siempre a morir de verg?enza. Lleg? un momento en que todas las cosas eran p?blicas en Flores. Manuel Mandeb ve?a en esto un ataque a la libertad.?
- Los actos privados de un se?or constituyen la primera de sus libertades.?Cuando alguien cae preso, lo primero que se le quita es la privacidad. Todo debe hacerlo ante la presencia de multitudes.?-?
Como quiere que sea, Mandeb y sus amigos no pudieron evitar que se conocieran algunos de sus secretos.?
Jorge Allen ?por ejemplo- ten?a un lugar oculto para ir a llorar. Al poeta le resultaba enojoso llorar en su casa, donde su madre insist?a en interrumpirlo con consuelos. Tampoco le gustaba hacerlo en la calle o en las pizzer?as.?A decir verdad, siempre es dificil encontrar un sitio para llorar en paz. Los domingos por la tarde, Allen se met?a en un bald?o de la calle Mor?n y sollozaba durante un par de horas. Hasta que un d?a alguien instal? en el frente un cartel rojo y blanco que informaba?: ??Aqu? llora Jorge??.?
A veces la averiguaci?n de un secreto es otro secreto.?Jaime Gorriti sol?a espiar por la ventana a Estela, una pechugona del pasaje de la estaci?n. El hecho se supo y tambi?n se dijo que Estela se dejaba espiar con el mayor benepl?cito.?
Las gentes vulgares alcanzaron a enterarse de un lamentable episodio que vivi? el ruso Salzman, cierta noche que se desgraci? frente a dos se?oras.?
El m?sico Ives Castagnino hab?a compuesto un vals que ?nicamente tocaba cuando estaba solo. Era una melod?a inspirada en los sentimientos m?s ?ntimos y delicados.?Muy pronto las barras de muchachones cantaron el vals en los partidos de f?tbol, con una letra infame.?
Manuel Mandeb acostumbraba mandar versos a sus novia.?
Casi siempre suced?a que las novias le aparec?an con mayor frecuencia que la inspiraci?n, de modo que el hombre utilizaba repetidamente las mismas poes?as. Alguien mand? publicar cartas amorosas remitidas por el pensador a doce diferentes se?oritas. En diez de ellas figuraba su d?cima?Mi primer verso.?
Mucha gente recibi? esta gesta indiscreta con el mayor entusiasmo. Los est?magos resfr?ados se adelantaban a las indicaciones haciendo confidencias a cualquier desconocido. La se?oritas se desabrochaban ante la menor insinuaci?n. En las fiestas se praticaba el ins?pido juego de la verdad, que consiste en confesar que uno tiene los pies sucios, creyendo que de ese modo se profundizan las amistades.?
Algunos personajes, que resultaban atractivos merced a su fama de misteriosos, quedaron retratados como simples chitrulos, al comprobarse que detr?s de los candados no hab?a nada.?
Ciertos sectores integrados por individuos muy reservados se volvieron a?n m?s cautelosos y suspicaces.?No pronunciaban palabra y se negaban a responder a cualquier pregunta.?
Algunos recurrieron a los Guardadores de Secretos, sujetos discretos e in?tiles que se hac?a contar confidencias para luego no revelarlas.?
No faltaron curiosos que se dedicaron a las ciencias ocultas y a la alquim?a. En los galponcitos, en las terrazas y hasta en los lavaderos se instalaban modestos crisoles y atanores para buscar ?en ratos libres- la piedra filosofal.?Pero la Gran Obra no es cosa de aficionados.?
Los Hombres Sensibles trataron de indagar en algunas cuestiones que los obsesionaban.?
Quisieron conocer el Secreto de la Belleza que al parecer pose?a una gitana de la calle Sanabria.?
O el Secreto de los Movimientos Precisos, cuyo due?o era el billarista de Boedo, Eloy Perdomo V?zquez.?
Viajaron hasta los barrios invernales para buscar el rastro de la Primera Novia.?
Y fueron todos los d?as a la feria para encarar a las viejas chismosas y hacerles preguntas fil?soficas.?
-??????????Qu? dice, do?a Rosa?? Le han contado para qu? sirve el Universo??
-??????????Y digo yo? el doctor Carranza tendr? un alma inmortal??
-??????????Aqu?, entre nosotros, do?a Irene? hay Dios o no lo hay???
Nunca tuvieron respuestas. No debe creerse, sin embargo, que la conspiraci?n se limitaba a los secretos personales. Exist?a una fuerte, aunque ingenua, preocupaci?n cientifica.?
Con la mayor desfachadez, los profesores explicaban a sus alumnos el origen del trueno y del refucilo.?
Procesos complejos, como el funcionamento del tel?fono, estaban al alcance de personas groseras.?
Se publicaban diccionarios en idiomas extranjeros y hasta en lunfardo, para horror de los p?lidos noct?mbulos que se solazaban usando palabras de inextricable significado.?
Los Hombres Sensibles creyeron adivinar entonces la partecipaci?n de los Refutadores de Leyendas, cuya vocaci?n de maestros ciruela nunca fue desmentida.?Adem?s, no hay cosa m?s seductora para un racionalista que un mundo sin secretos y sin misterios.?
Pero aqu? debe pensarse que la revelaci?n de secretos no engendra nuevos conocimientos sino tan s?lo habilita nuevos conocedores.?Es el traspaso de nociones ya existentes de unas personas que las ocultaban a otras que las desconoc?an. Hablar de los secretos del Universo es una mat?fora exitosa cuya consecuencia es confundir lo que alguien conoce y oculta, con lo que todos desconocen.?
Sin embargo, el cosmos es una cosa extra?a y tal vez alguien ya conoce todo.?
Por otra parte, durante milenios se ha supuesto la existencia de Hombres Sabios que poseen conocimientos terribles y no los comunican a las personas corrientes.?
Los muchachos de Flores prepararon trampas para desenmascarar a los Bueyes Corneta.?Durante largos meses fingieron poseer un gigantesco secreto.?Hablaban en voz alta de ?aquello que les dije?, se reun?an a la madrugada y cada vez que se miraban hac?an toda clase de gui?os y visajes.?
Una ma?ana, en todos los sifones de Flores apareci? una etiqueta que informaba?: ??Mandeb y sus amigos dicen poseer algo que no poseen.???
La acci?n imaginada o real de los Bueyes Corneta desemboc? finalmente en una calle cortada.?
Cuando empezaron a escasear los secretos, la gente se aburri?.?
Las revelaciones eran cada vez m?s insignificantes y versaban, generalmente, sobre asuntos que nadie se esforzaba en ocultar.?
En el verano, se instalaron micr?fonos en los ba?os de damas de los bailes, pero la maniobra no despert? mayor inter?s.?
Tambi?n se acu?aron falsos secretos, pero s?lo se logr? te?ir de falsedad a todos los secretos publicados anteriormente.?
S?lo les quedaba una jugada?: confesar su identidad. Era el ?ltimo secreto del barrio.?
Nunca se supo si en realidad lo hicieron.?
Los aviones, los camioncitos y los carteles batidores difundieron revelaciones contradictorias y casi no qued? vecino en Flores que no fuera acusado de pertenecer al Club de los Bueyes Corneta.?
Seg?n Mandeb, todas las acusaciones eran ciertas. Para ?l todos hab?an partecipado en la conspiraci?n, aun sin saberlo?: los Refutadores de Leyendas, las viejas chismosas, los ?stomagos resfriados, las se?oritas desabrochadas y hasta los mismos Hombres Sensibles. Este entrevero de responsables puede ayudar a comprender la incoherencia que se advierte en todos estos sucesos.?
Poco a poco, las personas volvieron avergonzadas a su antigua y amable discreci?n.?
Los Reveladores de Secretos pasaron de moda.?
Los Hombres Sensibles de Flores fueron aprovision?ndose de secretos flamantes?: Castagnino compuso otro vals, Jaime Gorriti sigui? espiando a Estela, Allen consigui? otro lugar para llorar y el ingeniero Pignataro cambi? su ropa interior.?
Pero una noche oscura, un p?jaro fatal, que llevaba un pucho en la cola, escribi? sobre el cielo retinto una revelaci?n de yapa.?
S?lo pudieron verla los que saben advertir las se?ales.?Por cierto, soplaba viento y muy pronto no qued? nada.?
Seg?n Manuel Mandeb, el mensaje dec?a:?
?El Universo tiene un solo y espantoso secreto, que es la ausencia de secretos.?

? Alejandro Dolina?
Cr?nica del Angel Gris ? Buenos Aires 1988

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I RIVELATORI DI SEGRETI
di Alejandro Dolina
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Una materia di palpitante attualit? per la penna del grande Dolina. In tempi di telecamere nelle strade, occhi indiscreti, impronte digitali, grandi fratelli, microfoni nascosti,?intercettazioni telefoniche, muri con le orecchie, giornali con i fori e quant'altro, nutriamo una sola e definitiva certezza: ci sar? sempre qualcuno che far? la spia.

L?abolizione dei segreti ? probabilmente l?attivit? pi? diffusa a questo mondo.?
Il giornalismo, l?indagine scientifica, gli orari ferroviari, le bilance, la polizia, i cartelli appesi in trattoria, perseguono, a ben vedere, uno scopo comune: metterci a conoscenza di informazioni di cui ignoravamo l?esistenza.?
La questione non si presenta poi molto promettente agli occhi di un filosofo dilettante. Per? nel barrio di Flores accadevano diversi fatti strani. Gli Uomini Sensibili intuirono qualcosa di cos? sinistro che cominciarono a sospettare la presenza di una cospirazione organizzata per fare luce dappertutto, specialmente laddove ? preferibile l?oscurit?. I ragazzi dell?Angel Gris parlavano con timore di un?entit? di delatori chiamata Club del Bue Megafono* o dei Rivelatori di Segreti. Prove conclusive della sua reale esistenza non ce ne furono mai, anche se ? certo che in quella zona non si poteva tenere nascosto un bel nulla.?
Non passava giorno senza che legioni di vecchie spione girassero per le strade con il compito di raccogliere e diffondere le notizie. Sui muri, mani sconosciute scrivevano rivelazioni scandalose. Lo stesso succedeva sui vetri umidi dei caff?.?
Una sera, il geometra Pignataro scopr? nella biancheria intima di sua moglie ?la signora Irma C. in Pignataro? la scritta ?Non ti ama pi??. Messa alle strette da suo marito, la donna disse di ignorare l?origine del fenomeno, per? ?tra le lacrime- tir? fuori un paio di mutande del geometra in cui si leggeva la medesima frase. Non si amavano pi? e non era pi? un segreto per nessuno.?
Sul becco di un piccione morto, Chimango, il bambino pi? crudele di Flores, lesse con terrore ?Sei stato tu?. Per il cielo volavano degli aerei indiscreti che lanciavano volantini o tracciavano i segreti con il fumo.?
Sul fare della sera, circolavano alcuni camioncini con l?altoparlante:?
-??Pocha Cisneros se la fa??con un chitarrista di Luganooo??
C?erano dei furbastri che forzavano le buchette e aprivano la corrispondenza altrui. All?inizio usavano perlomeno il riguardo di incollare di nuovo le buste. Poi, una volta abbandonata ogni precauzione, stracciavano direttamente la carta e si fregavano i francobolli stranieri. In certi casi osavano perfino annotare delle spiritosaggini in margine alle lettere.?
Dal parrucchiere circolava una guida tipo elenco del telefono dove venivano pubblicati migliaia di segreti in ordine alfabetico e suddivisi per categoria. Qui, gli interessati potevano venire a conoscenza di innumerevoli pettegolezzi: c?erano segreti d?amore, segreti di famiglia, segreti scientifici, segreti professionali, segretucci infantili e segretacci di tradimenti e delitti. In piazza si distribuivano le fotocopie dei diari intimi delle ragazze innamorate. Gli sfaccendati del barrio li leggevano gridando e sghignazzando, mentre le poverine si chiudevano per sempre in casa a morire di vergogna. Arriv? un momento in cui tutto era pubblico a Flores. Manuel Mandeb vedeva in questo un attentato alla libert?.?
- Gli atti privati del cittadino sono la prima delle sue libert?. I carcerati vengono innanzi tutto privati della loro privacy. Devono fare tutto alla presenza delle moltitudini.?-?
Comunque la si vedesse, nemmeno Mandeb e i suoi amici poterono evitare che qualche loro segreto fosse scoperto.?
Jorge Allen ?per esempio- aveva un posto nascosto dove andava a piangere. Il poeta si innervosiva a piangere in casa sua, dove sua madre insisteva a interromperlo con le consolazioni. E nemmeno gli piaceva farlo per strada o in pizzeria. A dire il vero, ? sempre difficile trovare un luogo per piangere in pace. Nelle serate domenicali, Allen si inoltrava in un terreno incolto nella via Mor?n e singhiozzava un paio di orette. Finch? un giorno qualcuno vi eresse un cartello bianco e rosso che informava: ??Qui piange Jorge??.?
A volte l?indagine di un segreto ? un ulteriore segreto. Jaime Gorriti aveva l?abitudine di spiare dalla finestra Estela, una tettona che abitava vicino alla stazione. Il fatto si seppe, ma si seppe anche che Estela si faceva guardare con grande piacere.?
Come pure fu uno spasso per il volgare popolino accorgersi che era stato il russo Salzman, quella deplorevole notte, a?scorreggiare in presenza di due signore.?
Il musicista Ives Castagnino aveva composto un valzer che suonava solamente quando era da solo. Era una melod?a ispirata dai sentimenti pi? profondi e delicati. Ben presto una banda di giovinastri cominci? a cantare il suo valzer alle partite di calcio, ma con una testo sboccato.?
Manuel Mandeb era solito scrivere poesie alle sue fidanzate.?
Quasi sempre succedeva che le fidanzate gli capitavano con maggior frequenza dell?ispirazione, di modo che era costretto a utilizzare ripetutamente le stesse poesie. Qualcuno si prese il disturbo di pubblicare le lettere d?amore inviate dall?intellettuale a dodici diverse signorine. In dieci di queste figurava il sonetto?Il mio primo verso.?
Molta gente accolse queste indiscrezioni con grande entusiasmo. Le gole profonde** poi esageravano con le indicazioni e si confidavano addirittura con gli sconosciuti. Le signorine si sbottonavano alla minima insinuazione. Nelle feste veniva praticato l?insulso gioco della verit?, che consiste nel confessare di avere i piedi sporchi, pensando che in questo modo si approfondiscano le amicizie.?
Certi personaggi, che risultavano attraenti grazie all?alone di mistero di cui si circondavano, si dimostrarono essere semplicemente degli scemi, quando si scopr? che dietro ai lucchetti non c?era assolutamente nulla.?
Nello stesso tempo, gli strati maggiormente riservati della societ? si fecero ancor pi? furbi e sospettosi. Non pronunciavano parola e si rifiutavano di rispondere a qualsiasi domanda.?
Altri ricorsero ai Conservatori di Segreti, soggetti discreti e inutili che dapprima se li facevano confidare per poi non raccontarli a nessuno.?
Non mancarono quei curiosi che si dedicavano alle scienze occulte e all?alchimia. In cantina, in balcone o anche in lavanderia impiantavano falansteri e atanor di fortuna e ?nel tempo libero- cercavano la pietra filosofale. Peccato che la Grande Opera non sia un hobby.?
Gli Uomini Sensibili cercavano invece di indagare sulle questioni da cui erano ossessionati.?
Volevano conoscere il Segreto della Bellezza che, a quel che sembrava, era custodito da una gitana di via Sanabria..?
O il Segreto dei Movimenti di Precisione, il cui padrone era il campione di bigliardo di Boedo Eloy Perdomo V?zquez.?
Viaggiavano fino ai quartieri pi? lontani per ritrovare le tracce del Primo Amore..?
E andavano tutti i giorni al mercato per affrontare le vecchie pettegole e bombardarle di domande filosofiche.?
-??????????Cosa mi dice, signora Rosa? E? poi venuta a sapere a cosa serve l?Universo??
-??????????Ma come? il dottor Carranza non ha un?anima immortale??
-??????????Detto qui tra noi, signora Irene? Dio c?? o non c????
Non ricevevano mai risposta. D?altronde non si deve credere che la congiura si limitasse ai secreti personali. Esisteva anche una forte, seppur ingenua, preoccupazione scientifica.?
Con grande faccia tosta, i professori spiegavano ai loro allievi l?origine del tuono e del fulmine.?
I processi di una certa complessit?, come il funzionamento del telefono, erano ormai alla portata delle persone pi? grossolane.?
Si sfornavano dizionari di lingue straniere e anche di lunfardo, con enorme dispiacere di quei pallidi nottambuli che si divertivano a usare parole di significato inestricabile.?
Gli Uomini Sensibili sospettarono allora che ci fosse lo zampino dei Rifiutatori di Leggende, la cui vocazione a impersonare il Dottor Balanzone non fu mai contraddetta dai fatti. C?? da dire anche che non c?? cosa pi? seducente per un razionalista che un mondo senza misteri.?
Dobbiamo per? osservare che la rivelazione di un segreto non apporta pi? conoscenza: abilita solamente un conoscitore in pi?. Si tratta di un semplice trasferimento di nozioni gi? esistenti da una persona che le occultava a un?altra che le ignorava. Parlare di segreti dell?Universo ? una metafora che indubbiamente funziona, ma la cui conseguenza ? quella di confondere ci? che qualcuno conosce e tiene nascosto, con quello che tutti ignoriamo.?
Il cosmo permane un enigma, ma forse c?? qualcuno che gi? sa tutto.?
Del resto, per millenni si ? ipotizzata l?esistenza di Uomini Saggi che s? possiedono la terribile Conoscenza, non la comunicano ai normali cittadini.?
I ragazzi di Flores prepararono una trappola finalizzata a smascherare il Bue Megafono. Per lunghi mesi finsero di custodire un gigantesco segreto. Parlavano a voce alta di ?quello che vi ho detto ieri?, si riunivano all?alba e ogni volta che si guardavano si facevano le smorfie e le strizzatine d?occhio.?
Una mattina, su tutti i sifoni da seltz di Flores apparve un?etichetta che diceva?: ??Mandeb e i suoi amici dicono di possedere qualcosa che non possiedono.???
L?azione del Bue Megafono -immaginaria o reale che fosse- alla fine imbocc? un vicolo cieco.?
Quando i segreti cominciarono a scarseggiare, la gente fin? per annoiarsi.?
Le rivelazioni erano ogni volta pi? insignificanti e riguardavano, generalmente, argomenti che nessuno si sforzava di nascondere.?
In estate, alle milonghe, vennero installati dei microfoni nei bagni delle signore, per? la manovra non suscit? alcun interesse.?
Vennero diffusi anche dei segreti contraffatti, con l?unico risultato di macchiare di falsit? tutti i segreti precedentemente rivelati.?
Rimaneva loro solo una mossa: confessare la propria identit?. Era l?ultimo segreto del barrio.?
Non si seppe mai se poi lo fecero.?
Gli aerei, i camioncini e i cartelli di denuncia propagarono rivelazioni contradittorie e non ci fu un solo vicino in tutto Flores che non fosse accusato di appartenere al Club del Bue Megafono.?
Secondo Mandeb, tutte queste accuse avevano un fondo di verit?. Per lui, tutti avevano partecipato alla cospirazione, seppur senza saperlo: i Rifiutatori di Leggende, le vecchie chiacchierone, le gole profonde, le signorine sbottonate e perfino gli stessi Uomini Sensibili. Questo guazzabuglio di responsabili pu? aiutarci a valutare l?incoerenza di fondo che si percepisce negli avvenimenti narrati.?
Un po? alla volta, le persone tornarono con un po? di vergogna all?antica e gentile discrezione.?
I Rivelatori di Segreti passarono di moda.?
Gli Uomini Sensibili di Flores si approvvigionarono di segreti nuovi fiammanti; Castagnino compose un altro valzer, Jaime Gorriti continu? a spiare Estela, Allen si trov? un altro luogo per piangere e il geometra Pignataro si compr? delle mutande nuove.?
In una notte oscura per?, un uccello fatale, con un mozzicone di sigaretta nella coda, scrisse sul cielo nerissimo una rivelazione gratificante.?
Lo videro solo chi sa cogliere i segnali. Di sicuro c?era vento, e ben presto non rimase niente.?
Per Manuel Mandeb, il messaggio diceva:?
?L?Universo ha un solo, spaventoso segreto che ? l?assenza di segreti.?

? Alejandro Dolina?
Cr?nica del Angel Gris ? Buenos Aires 1988?
traduzione di Marco Castellani
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* L?espressione ?Buey Corneta? ?qui tradotta con Bue Megafono- in Argentina significa ?spione, delatore?. L?origine del modo di dire viene probabilmente dal gergo degli allevatori. Il ?buey corneta? ? un manzo sofferente di una malformazione congenita ai testicoli che lo rende inadatto alla riproduzione. La Natura, con infinita sapienza, fa corrispondere a questa infermit? un?altrettanto grave malformazione a un corno, che cresce tutto ritorto ? come una cornetta - fino a piantarsi di punta nell?occhio del povero animale. Il quale, con un occhio solo e tenuto a distanza dalle femmine, sviluppa un carattere amaro, invidioso, cattivo: da spione, appunto.

** L?espressione originale ? qui ?estomagos resfr?ados? ? letteralmente ?stomaci con il raffreddore? - che ? un altro sinonimo di ?spione, delatore?. A chi tiene sempre la bocca aperta, gli si raffredda lo stomaco.??



Publicado por carmenlobo @ 16:39  | Dolina, Alejandro
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