Lunes, 26 de octubre de 2009


E LUCEVAN LE STELLE.... (Y brillaban las estrellas...)

 

Tosca, fue estrenada el 14 de enero de 1900 en el teatro Costanzi de Roma, y por lo tanto la pregunta sobre a qué siglo pertenece la quinta ópera de Puccini podría suscitar interminables discusiones tanto en sentido cronológico como estético; ópera que expresa a la vez una profunda renovación de la lírica italiana y una línea tersa y continúa entre los siglos XIX y XX.

 

Tosca está basada en una pieza teatral de Victorien Sardou, estrenada en París en 1887. Sardou la escribió pensando especialmente en Sarah Berhnardt, la actriz más electrizante de la época. La idea de transformar esa pieza de teatro en una ópera surge con toda naturalidad, en primer lugar porque la heroína, Floria Tosca, es una cantante lírica de la época napoleónica. La pieza y la ópera transcurren en junio de 1800, en la fecha de la batalla de Marengo, cuando los republicanos italianos celebraron como una victoria el revés asestado a los ejércitos de Austria y Nápoles por las fuerzas de Napoleón.

 

En Tosca hay un fondo histórico político, y además amor, erotismo, tortura, traición, fe religiosa y agnosticismo. Tosca es una cantante con comprensibles ataques de divismo, y su amado Cavaradossi es un pintor noble y de ideas liberales que ayuda a escapar de prisión al republicano Angelotti; el triángulo es completado por Scarpia, siniestro jefe de policía que tortura a Cavaradossi y delira por Tosca.

 

La música de Tosca se resiste a ser clasificada dentro del género verista—truculento. Tosca contiene una de las mayores arias de toda la historia de la ópera, E lucevan le stelle (Y brillaban las estrellas), que entona Cavaradossi en la celda antes de que pasen a buscarlo para la ejecución. Es notable cómo Puccini produce el efecto de una improvisación, de algo que surge fuera de toda medida, de toda deliberación, un parlato que de golpe se transforma en una melodía desolada y memorable, doblada rotundamente por las cuerdas en tres octavas.

 

Se ha dicho que el texto de esa aria es inverosímil y se sabe que Puccini discutió con los libretistas Giacosa e Illica, quienes pretendían un discurso más filosófico para la hora final de Cavaradossi. Pero el maestro optó por la rememoración erótica; antes de la exclamación: ¡Llegó mi hora, y desesperado muero!, Cavaradossi evoca los momentos íntimos con Tosca.

 

Es precisamente de esta aria memorable y famosísima, de la que quiero ocuparme en esta ocasión. Esta aria es una ilustración no sólo de la fuerza que de los conceptos meramente eróticos tenía Puccini, sino también del vínculo compulsivo que su inconsciente establecía entre los instintos de amor y de muerte. Esto le hizo desconocer la improbabilidad psicológica de este motivo en la situación precisa en que se halla su héroe Mario Cavaradossi. Sin embargo, precisamente porque esta situación llegaba al corazón de sus fantasías inconscientes, y por ende, quedó impregnada de una poderosísima emoción, pudo crear Puccini algo que es sin duda la música más conmovedora de toda esta ópera. No es la representación de la tristeza, sino la tristeza misma. Puccini parece expresar la quinta-esencia de su desaliento por verse siempre obligado a igualar el amor con la muerte. Tal vez el verismo (nombre que asume el realismo en la ópera posromántica italiana) llegaba impensadamente a su estadio superior o a su forma más original.

 

Aqui la letra de la celebérrima aria de Puccini, tanto en italiano como su traducción en español.

  

CAVARADOSSI

(rimane alquanto pensieroso, quindi

si mette a scrivere... ma dopo tracciate

alcune linee è invaso dalle rimembranze,

e si arresta dallo scrivere)

(pensando)

E lucevan le stelle...

ed olezzava la terra...

stridea l'uscio dell'orto...

e un passo sfiorava la rena...

Entrava ella, fragrante,

mi cadea fra le braccia...

Oh! dolci baci, o languide carezze,

mentr'io fremente

le belle forme disciogliea dai veli!

Svanì per sempre

il sogno mio d'amore...

L'ora è fuggita...

E muoio disperato!

E non ho amato mai tanto la vita!...

(scoppia in singhiozzi, coprendosi il volto

colle mani. Dalla scala viene Spoletta,

accompagnato dal Sergente e seguito da

Tosca: il Sergente porta una lanterna -

Spoletta accenna a Tosca ove trovasi

Cavaradossi, poi chiama a sé il Carceriere:con questi e col Sergente ridiscende, nonsenza aver prima dato ad una sentinella,che sta in fondo, l'ordine di sorvegliare il prigioniero)

 

CAVARADOSSI

(Permanece pensativo, después,

se pone a escribir pero, después

de algunas líneas, le invaden los

recuerdos, y cesa de escribir)

(pensando)

Y brillaban las estrellas

y olía la tierra...

chirriaba la puerta del huerto

y unos pasos hacían florecer la arena...

¡¡¡Entraba ella fragante

y caía entre mis brazos...!!!

¡Oh dulces besos, lánguidas caricias!

Mientras yo estremecido

las bellas formas iba desvelando...

Para siempre desvanecido

mi sueño de amor...

Ese tiempo ha acabado...

¡y voy a morir desesperado!

¡Y jamás he amado tanto la vida!

 

(Rompe en sollozos y se coge la

cabeza entre las manos. De la

escalera viene Spoletta acompañado

por el sargento y seguido de Tosca.

El sargento lleva una linterna.

Spoletta indica a Tosca dónde se

encuentra Cavaradossi; luego con

el carcelero y el sargento baja,

no sin antes indicar a un centinela

que vigile al prisionero.)

 


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Publicado por carmenlobo @ 20:38  | Musica
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