Viernes, 10 de octubre de 2008



Cine italiano

La invención del cinematógrafo corona, finalmente, un antiguo sueño del hombre: reproducir la realidad. La máquina, que permite observar la vida proyectada en una pantalla, revela inmediatamente su extraordinario poder de fascinación sobre los primeros espectadores, que experimentan una sensación nueva: observar hechizados las imágenes en movimiento, en las cuales se alternan eventos y personajes de la época. La primera película realizada en Italia, titulada ‘Humberto y Margarita de Saboya de paseo en el parque’, de Vittorio Calcina, es del año 1896.

 

Los comienzos del cine italiano

En 1930 se difunden las primeras películas sonoras en Italia. La Sociedad Anónima Stefano Pittaluga es la principal compañía cinematográfica del país, impidiéndole a las gigantes hollywoodenses ingresar en el mercado.
La primer película sonora que se pudo ver en Italia fue “El cantante de jazz” en el Supercinema de Roma, cedida por Warner.

Pittaluga se encarga, en los primeros años de la década del 30´, de reestructurar los estudios de Cines de Roma y comienza a producir películas.
Produce su primer película, “La canzone dell´amore”, en 1930, inspirada en un cuento de Pirandello y le otorga la dirección a Gennaro Righelli.

En 1932 Pittaluga muere y su lugar lo ocupa Emilio Cecchi un crítico literario y cinematográfico que aplicaría la metodología de las grandes compañías de Hollywood en la producción italiana.
Contrata a Pirandello, Alvaro, De Stefani, De Benedetti y Bonelli (guionistas y realizadores); Malpiero, Caggiano, Labroca y Rota (redactan los guiones); y Bontempelli, Levi serían los encargados de componer las músicas.

Por esos años aparece “1860”, considerada una de las mejores películas y precursora del neorrealismo italiano que vendría. Supervisada por Blasetti, es la historia de un pequeño mafioso siciliano, Carmeliddu, en una Italia del siglo XIX con idiomas, culturas e intereses económicos diferentes.

En 1934 el fascismo decide que no acepta la línea adoptada por Cecchi y crea la Dirección General de Cinematografía con Luigi Freddi a su cargo. Éste desarrolla el denominado “proyecto imperial” buscando promover el cine nacional en el extranjero.
"Casta Diva" (1935) de Carmine Gallone, "Cavalleria" de Goffredo Alessandrini (1936), "El escuadrón blanco" (1936) de Augusto Genina, "Condottieri" (1937) dirigida por Luigi Trenker, "Escipión el Africano" (1937) de Carmine Gallote, y por último las tres grandes películas que dieron fama mundial al cine italiano "Sentinelle di bronzo", "Il grande appello" y "De una misma sangre"; fueron las producciones que destacaron de esa época del cine italiano.

Mussolini inaugura en 1937 Cinecittá en Roma, un complejo excelente con estructuras similares a las americanas y junto con la aprobación de la Ley Alfieri (18 de enero de 1939) generan el aumento vertiginoso de las producciones y al auge definitivo del cine italiano de preguerra. Una etapa del cine local altamente fructífera, 80 películas por año, y el surgimiento de grandes estrellas femeninas que quedaron en la historia como Isa Miranda, Elsa Merlini, Doris Duranti, Assia Noris, Luisa Ferida, Clara Calamai y Alida Valli.

Entre los actores se destacaron Vittorio De Sica, Gino Cervi, Fosco Giachetti y Amedeo Nazzari. La llamada etapa de los “teléfonos blancos” (1937 a 1941) dejó representó la época de euforia que vivía Italia. Una etapa de desborde, opulencia, vivida por encima de las posibilidades, y es Mario Camerini con “Il signor Max” (1937) el único que avizora que algo está pasando en el resto de Europa.

El continente sería arrasado poco después por la 2ª Guerra Mundial.

El neorrealismo en el Cine italiano

Surge en torno a la 2ª guerra y su principal característica fue la representación de la vida cotidiana.
La escasez vivida en la época hizo que muchas veces se utilizaran personajes de la calle en lugar de actores, y la falta de platós obligó a rodar en las calles.
Las películas más afamadas de ese período fueron:

• El limpiabotas (1946), de Vittorio de Sica
• Paisà (1946), de Roberto Rossellini
• La tierra tiembla (1948), de Luchino Visconti
• Arroz amargo (1949), de Giuseppe De Santis
• Bellísima (1951), de Luchino Visconti

En 1964 Sergio Leone (conocido también como Bob Robertson por su pseudónimo inglés) inventó el denominado Spaghetti Western con la filmación de “Por un puñado de dólares (Per un pugno di dollari)"

Respecto a sus películas de western Leone decía lo siguiente: “Ford era un optimista. Yo soy un pesimista. Los personajes de Ford, cuando abren una ventana, siempre miran más allá, hacia un horizonte lleno de esperanza; en cambio, los míos, cuando abren la ventana, siempre tienen miedo de recibir una bala entre los ojos”

Sus películas no tenían ningún vínculo con el clásico western hollywodense, donde los mitos de la justicia, la fantasía y la libertad eran los actores principales. Aquí se aprecian torturas sádicas y sangre a lotes, lo que lo convertía indudablemente en una corriente original.

Otro de los puntos altos de las películas de Leone fueron las innovadoras bandas sonoras que introdujo de Ennio Morricone, donde se mezclaba jazz y música sacra. Otras películas de Leone fueron:

• La muerte tenía un precio (1965)
• El bueno, el feo y el malo (1966)
• Hasta que llegó su hora (1968)
• Agáchate, maldito (1971)

El género continuó su extensión y en el destacaron Sergio Corbucci, Duccio Tessari, Franco Giraldo y Giulio Questi.

El cine italiano es uno de los más completos del mundo en cuanto a estilos y géneros. Aquí hemos dedicado a repasar sus comienzos y sus momentos de brillo a lo largo de la historia, pero no sería un trabajo completo si no citáramos cuales fueron las películas que dieron fama a sus autores y captaron la atención del público cineasta mundial:

• La strada (1954), Federico Fellini
• Los inútiles (1953), Federico Fellini
• La dolce vita (1960), Federico Fellini
• La noche (1961), Michelangelo Antonioni
• El Evangelio según San Mateo (1964), Pier Paolo Pasolini
• Por un puñado de dólares (1964), Sergio Leone, primer spaghetti western
• Muerte en Venecia (1971), Luchino Visconti
• En el nombre del Padre (1971), Marco Bellocchio
• El último emperador (1988), Bernardo Bertolucci
• La vida es bella (1997), Roberto Benigni

 


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Publicado por carmenlobo @ 22:44  | Cinema LOVE
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