Lunes, 29 de septiembre de 2008
Rigoletto
Giuseppe Verdi

?pera compuesta por Giuseppe Verdi y que inici? la trilog?a que le har?a definitivamente popular aunque ya hab?a cosechado algunos logros anteriores como Nabucco, Ernani o Macbeth. En una Italia convulsa, camino de lo que ser?a, dos d?cadas despu?s, la unificaci?n del pa?s trasalpino, Verdi comenz? a ser considerado un h?roe gracias a coros tan famosos como el "Va,pensiero!"(Nabucco),"Patria oppressa"(Macbeth) o "Un patto,un giuramento" considerados como verdaderos gritos de libertad  del pueblo italiano deseoso de librarse del yugo del Imperio Austro-h?ngaro en el norte  o los Borbones en el sur. As?, de boca en boca, el acr?stico VERDI (Vittorio Emanuele Re D'Italia) era una manera de evocar tambi?n a un compositor  que no cesaba tampoco de dejar esa ilusi?n unificadora que, diez a?os despu?s(1.861) le llev? a ser senador en Tur?n.

             La ?pera se estren? en el Teatro de  la Fenice en 1.851 obteniendo gran ?xito popular desde el estreno. Basada en la obra del franc?s Victor Hugo, "Le roi s'amuse", tuvo grandes problemas con la censura por considerarla como inmoral y obscena. Tras un tira y afloja entre los censores y el compositor, ?ste consigui? mantener lo fundamental y s?lo cambi? el emplazamiento de la obra de Francia al ducado de Mantua y otras cosas menores.

 Acto I

            Tras un preludio de gran intensidad dram?tica se alza el tel?n con la vista puesta en una fiesta que realiza el duque de Mantua en el que se encuentra toda la gente noble  de la zona. Por una de las puertas se observa la llegada del duque y Borsa que conversan amigablemente. En este punto surge una de las melod?as m?s brillantes de la ?pera que es entonada por el duque: la balada "Questa o quella", un canto al amor libertino que firmar?a hasta el mism?simo Don Giovanni. Tras un breve cortejo del duque a la condesa de Ceprano  hace aparici?n el protagonista, Rigoletto, el buf?n jorobado de la corte, todo ello  dentro de un ambiente festivo. Como era de esperar, el buf?n tambi?n es objeto de las burlas de algunos de los cortesanos como Marullo que se r?e de que Rigoletto pueda tener una amante("gran nuova, gran nuova"). Tras el cortejo frustrado, aparece el duque molesto con el propio conde de Ceprano a lo que Rigoletto trata de ridiculizar a ?ste ?ltimo tratando de enumerar los posibles castigos que le podr?a  hacer. Esta actitud del buf?n provoca que los cortesanos se unan  contra ?l mientras que el duque le advierte del peligro  que puede  sufrir de persistir en esa actitud. Llega Monterone con el objetivo de alterar los ?nimos , Rigoletto trata de ridiculizarlo pero lo que consigue  a cambio es una maldici?n para ?l y para el duque. Mientras que el buf?n se siente maldecido ("che sento!, Horrore!") los guardias del duque arrestan a Monterone y el resto de invitados lo increpa.

 Aunque no consta en Rigoletto la divisi?n de este acto en dos cuadros es preciso hacerlo para explicarlo mejor

 Escena 2 (callej?n cercano a la casa de Rigoletto)

Con el recuerdo de esa maldici?n, marcha el buf?n de vuelta a su casa cuando se encuentra con un sicario llamado Sparafucile. Este d?o, que ser? el primero de los tres consecutivos, tiene la relevancia de que tendr? significado especial en el tercer acto. Cuando se despiden, se queda Rigoletto pensando en su parecido con el sicario ("Pari siamo!...Io, la ligua egli ha el pugnale!."..?Iguales somos!,  Yo tengo la lengua, ?l el pu?al). Es un fragmento de gran val?a puesto que vemos, por primera vez, al Rigoletto como ser humano que sufre ...y la demostraci?n es como le sigue mortificando el tema de la maldici?n.

 Una vez llegado a casa le recibe su hija Gilda con lo que podemos disfrutar de uno de los mejores d?os compuesto por el maestro de Bussetto. Con una primera parte de gran vivacidad, una segunda m?s sentimental donde el buf?n explica qui?n es la madre de ella, una pobre mujer que muri? y que alcanza unos momentos de emotividad dif?ciles de no ser sentidos por el oyente ("Deh, non parlarte al misero del suo perduto bene..." Ah, no habl?is al infeliz de su perdido bien), y una ?ltima parte donde tambi?n interviene Giovanna, una ama de llaves, de gran nivel musical. Con la mente a?n puesta en la maldici?n, el buf?n, pide al ama que trate de velar a su hija para que nadie ni nada pueda da?arla. Tras la despedida, ambas mujeres se quedan hablando y Gilda le comenta sobre cierto joven que le sigui? a la iglesia. Cuando comenta que le dar?a igual que fuese pobre o rico, surge el duque que ha o?do la conversaci?n  e inician el ?ltimo d?o lleno de romanticismo cuya cumbre es, sin duda, el fragmento "? il sol dell'anima, la vita ? amore..." El amor es la vida y luz del alma). Se da a conocer como Gualtier Mald? ya que ella desconoce como se llama; en ese momento aparece Giovanna advirtiendo de unos rumores de pasos...antes de partir se despiden("Addio,speranza ed anima sol tu sarai per me" ...Adi?s,adi?s, tu s?lo ser?s mi esperanza y mi vida).

 Ella se queda sola recordando el nombre de su amado en una ar?a, que no dejar? impasible al oyente por su belleza y sentimiento ("Caro nome che il mio cor"...Querido nombre que mi coraz?n..."), mientras se oye la presencia de Ceprano, Marullo, Borsa y dem?s cortesanos que van a raptarla ya que es la amante de Rigoletto (Marullo y compa??a a?n creen que es la amante de Rigoletto, error que se mantienen hasta casi el final del segundo acto). Sin embargo, se quedan de piedra cuando llega Rigoletto. Para evitar que sospeche, le comentan que van a secuestrar a la condesa de Ceprano y se une a ellos aunque ellos le imponen que debe enmascararse a lo que acepta gustoso. Una vez con la m?scara y una venda puesta lo llevan hasta su propia casa y secuestran a su hija mientras que ?l sostiene la escalera...s?lo al final se da cuenta de que ha sido objeto de burla mientras que oye un lejano grito de socorro. Con el recuerdo puesto en la maldici?n no puede m?s que exclamar un angustioso "Ah, la maledizione!"

 

Acto II

 Tras haber vuelto para ver a Gilda y encontrarse la puerta abierta y la casa vac?a, llega el Duque a su palacio lleno de ira hacia los raptores y de sentir hacia la adorada que ?l la imaginaba con l?grimas ("Ella mi fu rapita...Parmi veder le lagrime..." Me la han raptado...Me pareci? ver brotar las l?grimas). En este momento llegan los cortesanos comentando que hab?an raptado la amante de Rigoletto y, mientras escuchaba la narraci?n del rapto, va confirm?ndose en su coraz?n que esa raptada era Gilda y siente una alegr?a en su interior ("Possente amor mi chiama"... Un poderoso amor me llama, una bonita cabaletta  que le gustar? nada m?s escucharla)

 Llega Rigoletto apesadumbrado por el rapto y tratando de buscar cualquier objeto, cualquier cosa que le revele que Gilda est? all? puesto que sabe de que pueda estar all?. Un paje buscando al duque y las respuestas de los cortesanos ya confirman a Rigoletto que su hija est? all?. Los cortesanos le piden que buscar a otra amante por ah?...hasta que Rigoletto estalla ("io vo mia figlia!..."yo quiero a mi hija) y profiere gritos amenazantes ("Cortigiani,vil razza dannata!..." Cortesanos, vil raza maldita). Esta aria es uno de los principales momentos, quiz?s el m?s impactante, del personaje de Rigoletto; tiene  dos partes una primera m?s enrabietada ante los cortesanos mientras que la segunda es m?s de compasi?n hacia un padre que s?lo tiene a su hija.

 El reencuentro entre Gilda y Rigoletto  es m?s amargo que en el primer acto ya que ella ya ha descubierto cu?l es la verdadera cara del duque y ?l se siente molesto ante su protector y empezando a albergar ideas sobre cierta conversaci?n con el sicario. La irrupci?n de Monterone, que va a la prisi?n lamentando que la maldici?n que le solt? al duque haya ca?do en saco roto, le hace que se confirme en cumplir la venganza contra su protector, contra aqu?l que deshonr? a su hija. Un deseo de venganza que se manifiesta a trav?s de un peque?o dueto con Gilda ("S?, vendetta, tremenda vendetta"..., Si venganza, tremenda venganza)

 

Acto III

 Llegan  tanto Gilda como Rigoletto a una casa a las afueras de la ciudad ya que  en ?sta se encuentra hospedado el duque "gracias" a sus anfitriones Sparafucile y Maddalena. Mientras que bebe vino vuelve a tratar el tema de las mujeres como ya lo hizo en el primer acto,  con la balada, pero de forma m?s popular con el celeb?rrimo  "La donna ? mobile..."  La mujer es voluble. Por atr?s, Rigoletto empieza a reunirse con el sicario para acordar la muerte del duque. En la sala principal, mientras tanto, el duque empieza a cortejar a Maddalena ante la mirada at?nita de Gilda que observa, otra vez, c?mo es de verdad el duque (un gran cuarteto que le maravillar?  por su m?sica..."Un d? ,se ben rammentomi"...-m?s bien un d?o que se convierte en cuarteto cuando Gilda y Rigoletto comentan lo sucedido dentro). Rigoletto le pide a Gilda que abandone el lugar y se dirija a Verona mientras que ?l se debe quedar all?. Una vez ha marchado su hija, se encuentra con Sparafucile para arreglar el crimen mientras que, en el interior, sigue el intento de seducci?n del duque a Maddalena. Cuando se retira a descansar el duque, se quedan Maddalena y Sparafucile preparando el pu?al y el saco para meter el cuerpo del duque una vez que fuese asesinado. Durante la conversaci?n  Maddalena le pide que mate al buf?n  y no al duque  a lo que se niega Sparafucile porque Rigoletto es el que el paga y le ser? fiel ("mi paga quest'uomo,fedele m'avr?"...me paga este hombre, le ser? fiel). Sparafucile le dice que si alguien llega  en la media hora que queda para la medianoche ocupar? el lugar del duque mientras que Maddalena se molesta porque no es posible la llegada de alguien con ese tiempo infernal. Gilda, que escucha la conversaci?n de los dos hermanos, decide suicidarse por la vida de aquel que la traicion? y por la pena de la otra mujer que llora con lo que se hace pasar por un mendigo. Al entrar en la casa es asesinada por el sicario mientras que Maddalena la mete en el saco a la espera de que llegue Rigoletto. Los dos tr?os, que se desarrollan de forma paralela, son de gran intensidad que impacta en aquel que empieza a aficionarse en la ?pera.

 Rigoletto llega a medianoche, se encuentra con el sicario y le paga la otra mitad pactada recibiendo el saco con el cuerpo inerte. Cuando se queda s?lo con el cuerpo se dirige al r?o mientras que disfruta del gran momento ya que tiene delante el cuerpo del duque...hasta que escucha la voz del duque no muy lejos de all? y se empieza a preguntar qui?n est? dentro del saco hasta que un rayo le revela la terrible verdad...la cara de su hija Gilda. Ella sigue viva aunque pr?xima a morir lo que va a dar lugar al tercer ?ltimo d?o entre padre e hija en un ambiente m?s funesto ya que la muerte de ella se percibe en cada nota. Lo m?s memorable es el ?ltimo tramo del d?o, quiz?s m?s emotivo, destacando ese "Lass? in ciel,vicina a la madre, in eterno per voi ...preguer?" de Gilda , rezando por ?l en el cielo junto a la madre y el tono dram?tico de Rigoletto que siente su soledad y le pide que no muera. Al final, ella expira mientras que Rigoletto vuelve a exclamar esa frase que le ha marcado en toda la ?pera: "Ah, la maledizione!!!"


Tags: Rigoletto

Publicado por carmenlobo @ 22:16  | Cinema LOVE
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