Lunes, 02 de junio de 2008

"Mi F?hrer, ?me concede este vals?"

El historiador Fabrice D'Almeida describe en el fascinante 'El pecado de los dioses' la relaci?n parasitaria entre los nazis y las ?lites alemanas

REPORTAJE: 75 a?os de la Feria del Libro de Madrid

GREGORIO BELINCH?N - EL Pais- 02/06/2008

El 11 de enero de 1936, Hermann G?ring, mano derecha de Adolf Hitler, comandante de la Luftwaffe, ministro presidente de Prusia, el hombre que conect? al F?hrer con la nobleza y la alta sociedad alemanas, celebr? su 43? cumplea?os. Invit? a 200.000 personas a su fiesta y ofreci? una cena de gala en la ?pera de Berl?n. Mand? tapizar de sat?n color crema las paredes y las escaleras, y colocar una fuente artificial en cada uno de los cuatro ?ngulos de la sala. La Orquesta Nacional interpret? un repertorio de valses y m?sica cl?sica. Las entradas se vendieron a 50 marcos, 10 veces m?s caras de lo habitual: la recaudaci?n ir?a a los pobres. S?lo falt? Hitler, que excus? su ausencia alegando una enfermedad.

    "En 1920 Hitler necesitaba dinero, y lo busc? entre damas arist?cratas"

"La raza es un concepto de nobles: mejor cuanto m?s puro sea tu linaje"

Y aunque el fasto sobresali? por su lujo, no fue un hecho aislado. "Era la est?tica al servicio de la dominaci?n, con una puesta en escena delirante. Funcionaba como un motor que no se pod?a parar. A cada desfile, que reafirmaba el ideal nazi, le segu?a otra demostraci?n a?n m?s ampulosa... Por ejemplo, la nueva canciller?a deb?a medir 700 metros de altura". A?n asombrado, el historiador franc?s Fabrice D'Almeida recuerda el amor del r?gimen nazi por un boato que conocieron gracias a su temprana relaci?n con la alta sociedad germana. "Los nazis surgen en diciembre de 1919 apadrinados ya por esas clases. No s?lo hay desde la fundaci?n del partido hombres de negocios, ?lites art?sticas o nobles. En 1920 Hitler necesitaba dinero y busc? mujeres arist?cratas a las que sac?rselo". Una relaci?n parasitaria que D'Almeida describe con m?ltiples an?cdotas y detalles en su fascinante libro El pecado de los dioses (Taurus).

Para alegr?a de los historiadores, los nazis amaban la burocracia. "Si el nazismo hubiera sobrevivido hasta hoy, habr?a gigantescos edificios repletos de archivos con listados surrealistas". D'Almeida ha tenido acceso a todo tipo de documentos: invitaciones, listas de regalos, ?rdenes de colocaci?n en cenas oficiales y desayunos con el F?hrer... "Nunca hubiera imaginado que pudiera encontrar los dibujos que los ni?os enviaban por su cumplea?os a Hitler clasificados, ordenados y conservados. Hasta hay guardadas 6.000 cartas de amor de mujeres que aseguraban se iban a suicidar por amor a Hitler. La contrapartida, no comentada en el libro, es que tambi?n fueron igual de exhaustivos en los campos de concentraci?n". La maquinaria creci? hasta el punto de que Hitler cre? una canciller?a personal, la Adjudantur, s?lo para sus relaciones personales. "Yo quer?a definir el mecanismo del pelota, del lameculos, que hace que la gente pierda de vista sus valores morales. S?lo con la ca?da de uno puede ascender otro. Un juego de gran crueldad".

El lector recorre con Hitler los grandes salones de M?nich y Berl?n, donde baila con las arist?cratas... -"Mi F?hrer, ?me concede este vals?"- hasta que se hace arrogante, y pasa a alimentar el mito de inalcanzable. D'Almeida insiste: "Estos bailes forman parte del proyecto de crear una comunidad, y por eso hay que pasar mucho tiempo juntos". Siempre detr?s, Hermann G?ring. "Es un tipo fascinante, defensor de, para m?, la clave del nazismo, la raza, un concepto muy de los nobles: mejor cuanto m?s puro sea tu linaje. G?ring se aficiona a la cr?a de caballos. Revelador. Es un mundo de belleza fr?a. Para los nazis, la cuesti?n est?tica tiene un significado casi m?stico. Hitler cree que cada obra de arte tiene una potencia interna que hace que cuando uno la mira adquiera parte de esa fuerza".

D'Almeida no deja t?tere con cabeza y asegura que la Operaci?n Valkiria, el intento de asesinato de Hitler el 20 de julio de 1944 por parte de militares de alta graduaci?n, es pura supervivencia entre depredadores. "En realidad, s?lo pensaban que Hitler los llevaba a la derrota y que ten?an que eliminarle".

Curiosamente, en la Feria del Libro de Madrid tambi?n se presenta Quer?amos matar a Hitler (Ariel), de Philipp Freiherr von Boeselager, el ?ltimo superviviente (falleci? el mes pasado) de la Operaci?n Valkiria. Junto a ?l, tambi?n est?n Nazis y buenos vecinos (Machado Libros), de Max Paul Friedman, sobre el maltrato de los estadounidenses a los alemanes en Am?rica; una biograf?a de Leni Riefensthal, la cineasta de los nazis, de Circe; Dictadores (Tusquets), la comparaci?n entre Stalin y Hitler realizada por Richard Overy; o Conversaciones con Albert Speer (Destino), las charlas del arquitecto favorito de Hitler con Joachim Fest. "Insisto, es la fascinaci?n por la belleza fr?a", remata D'Almeida.


Tags: El pais; Hitler, Fabrice D'Almeida, Mi Führer, ¿me concede es, 'El pecado de los dioses'

Publicado por carmenlobo @ 21:12  | Cultura
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