S?bado, 02 de febrero de 2008
LA B?SQUEDA DEL AMOR

Al comienzo de nuestra vida sentimos la necesidad del otro. Si de chicos permaneci?ramos solos, no sobrevivir?amos mucho tiempo. Al iniciar nuestra etapa de relaciones afectivas, diferentes a las familiares, podr?amos decir que es ?se el despertar de nuestra b?squeda del amor. Para buscar el amor, primero hay que amarse sin medida, sin reservarse nada, porque s?lo quien se ama sin medida, es capaz de donarse por completo.

El amor es como una semilla, la semilla m?s hermosa y fecunda de la vida, aunque algunas veces se riegue con l?grimas; siempre podremos esperar los frutos con fe aunque broten con dolor, con alegr?a aunque vengan ba?ados en l?grimas, con certeza aunque haya que creer en los milagros.

La semilla del amor brota sin importarle el mundo, es libre de los designios ego?stas, la semilla del amor crece por el entendimiento mutuo y no por la fuerza que se impone. La semilla del amor brota por s? misma.

La ilusi?n m?s grande es hallar el amor, el momento m?s feliz es encontrarlo, el instante culminante es afianzarlo, y el m?s sublime es la perseverancia para verlo crecer y saberlo vivir en la cotidianidad del d?a a d?a con la paciencia del m?s sabio jardinero. El ideal del amor es la felicidad, pero si se idealiza perfecto se torna inalcanzable, y si se le concibe tan corriente se torna banal y hasta se prostituye.

Amar es descubrir que dentro llevamos una fuente capaz de rebosar la vida de alegr?as, de entusiasmo y de fe. Es encontrar la clave de la honestidad y la confianza, es abrir de par en par las puertas del coraz?n, formando puentes que unen en el di?logo sincero, capaz de comprender la elocuencia del silencio.

El amor no se despilfarra ni se mezquina, el amor no se impone a la fuerza, no se reclama, ni se exige. El amor se merece poco a poco, se gana lentamente, se reinventa muchas veces y se hace crecer con los detalles.

El amor revela en nosotros el fil?sofo que llevamos dentro, que nos lleva a comprender antes que juzgar, a perdonar antes que condenar, a ceder antes que presionar, a dialogar antes que discutir, a buscar soluciones antes que provocar problemas, a crecer antes que estancarnos.

El amor nos ense?a a respetar. Sin el respeto, el amor comienza a agonizar, luego la indiferencia le remata. El amor es un b?lsamo que cura todas las cicatrices de la vida, es la panacea que alivia todos los dolores y sana todos los males.

El amor es como las olas del mar, encierra la fuerza salvaje de las tempestades, y la capacidad de acomodarse y plegarse ante la m?s suave de las brisas. El amor no es est?tico sino que se dinamiza al comp?s de la comprensi?n y el entendimiento mutuo. El amor es el eslab?n primordial en el tejido de la vida. Sin ?l, somos vac?os y con ?l somos distintos sin dejar de ser los mismos.


Tags: amor

Publicado por carmenlobo @ 10:10  | Psico - Filo
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