Martes, 11 de diciembre de 2007

Cien a?os de Soledad
Gabriel Garcia Marquez
Analisis de la obra


Cien a?os de Soledad conjuga una especie de saga familiar, que dura un siglo exactamente, con la descripci?n del origen, desarrollo, apogeo y destrucci?n de Macondo. Constituye un mundo realista y fant?stico, metaf?rico, aleg?rico y sensual, b?blico y par?dico, que sin duda establece el raro hallazgo de un libro a la vez culto y popular, con su estilo de ficci?n embrujadora y al p?blico m?s culto, cargado de s?mbolos y referencias culturales de todo tipo.

Esta novela comienza cuando Jos? Arcadio Buend?a y su mujer, Ursula Iguar?n, se ven obligados a marcharse de la rancher?a en Riohacha donde habitaban. Acompa?ados por varios amigos emprenden un viaje que culmina en la fundaci?n de Macondo, epicentro de varias generaciones marcadas por la fatalidad y la soledad cong?nita de la familia Buend?a. Gracias a ella conocemos la historia de Macondo, del caribe y de Am?rica. La devastaci?n de la tierra con la fiebre de los bananos, una guerra civil, la creaci?n de los sindicatos y las dem?s vicisitudes que atraviesan los distintos pa?ses hasta llegar a la actualidad.

La primera lectura coincide con una escritura que suponemos cierta: un escritor, Gabriel Garc?a M?rquez, relata la historia de las genealog?as de Macondo. La segunda se inicia en el momento de terminar la primera: la cr?nica de Macondo que ya estaba escrita en los papeles de un gitano, Melqu?ades, cuya aparici?n como personaje, cien a?os despu?s, resulta id?ntica a su revelaci?n como narrador, de la misma manera: cien a?os despu?s.

Tipo de Narrador

Quien cumple la funci?n de contar la historia que se nos presenta en la obra narrativa es el narrador. En Cien a?os de Soledad, el narrador es omnisciente. Es aquel que conoce toda la historia y relata lo que ocurre en el exterior de los personajes, es decir como hablan, se mueven, etc; puede contar aquello que ocurre en su interior, como son sus sentimientos, por ejemplo. Puede predecir el futuro y contar hechos del pasado.

Manejo del Tiempo

La novela comienza con una frase que adelanta al lector, pues le narra una situaci?n que habr? de ocurrir p?ginas m?s adelante. El tiempo es utilizado como recurso con el cual primero se cuenta los resultados que acarre? un hecho para luego contarlo y llegar nuevamente a aqu?l. Por ello no es lineal ya que no responde a una estructura en la cual un acontecimiento sucede a otro y as? sucesivamente. Es m?s bien circular ya que se repite constantemente y no avanza en l?nea recta. Esto se debe por ejemplo a que los nombres, las caracter?sticas de los personajes, los mismos deseos, los mismo errores, se repiten una y otra vez, de generaci?n en generaci?n.

A su vez, al finalizar con su lectura se puede llegar a plantear la cuesti?n de si es o no lineal, al percatarnos de que en realidad la historia no era m?s que un hecho ficcional narrado en un pergamino. Las caracter?sticas mencionadas se encuentran en los siguientes ejemplos:

Saltos de presente al pasado o bien al futuro

"Muchos a?os despu?s, frente al pelot?n de fusilamiento, el coronel Aureliano Buend?a hab?a de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llev? a conocer el hielo.."
"Muchos a?os despu?s, cuando macondo fue un campamento de casas de madera y techos de zinc, todav?a perduraban en las calles m?s antiguas los almendros..."
"Un a?o despu?s del retorno (...) Amaranta ?rsula segu?a creyendo que era posble rescatar a aquella comunidad elegida por el infortunio"

Su estructura circular

Esto se advierte en diversas ocasiones, por ejemplo, cuando Aureliano Triste expone su plan para instalar un ferrocarril " que era descendiente directo de los esquemas con que Jos? Arcadio Buend?a ilustr? el proyecto de la guerra solar Ursula confirm? "que el tiempo estaba dando vueltas en redondo". Otro ejemplo es el siguiente:

"(..) radicaba en que Melqu?ades no hab?a ordenado los hechos en el tiempo convencional de los hombres, sino que concentr? un siglo de episodios cotidianos, de modo que todos coexistieran en un instante."

Cabr?a destacar que Ursula es el personaje que tiene la m?s clara conciencia de vivir en una dimensi?n intemporal: cuando Jos? Arcadio Segundo concibe el loco proyecto de establecer un sistema de navegaci?n, el comentario de ?rsula es aquello ya se lo sab?a de memoria.

La Soledad

Seg?n la Enciclopedia Salvat hay cuatro acepciones acerca de la palabra soledad, pero dos son las que conciernen a la novela: "Carencia voluntaria o involuntaria de compa??a y lugar desierto, o tierra no habitada."

El primer significado se centra principalmente en la familia Buend?a y de forma secundaria en el resto de los personajes, ya que a muchos de ellos, por no decir todos, las circunstancias los condujeron a la soledad. Ya sea por forma voluntaria, como por ejemplo, cuando Amaranta rechaza a Pietro Crespi (en quien ya se vislumbra una soledad involuntaria).

El segundo sentido que se le da a esta palabra puede aplicarse al pueblo o aldea donde habitan: Macondo. Sin embargo, este est? poblado pero puede interpretarse el hecho de que se encuentra en un lugar desierto, no que ?l mismo lo sea. Este alejamiento no les permite tener comunicaci?n con el resto del mundo y por lo tanto deriva a una soledad colectiva que afecta a toda la colectividad.

La Met?fora de Macondo y su relaci?n con la Soledad


Macondo es un pueblo alejado de todo lo que concierne a la civilizaci?n, fundado por un grupo de personas errantes que buscaban un hogar. En ?l lo maravilloso convive con lo cotidiano, es un pueblo donde lo imposible se vuelve real: seres m?s que centenarios, lluvias que duran m?s de cuatro a?os, apariciones y di?logos con muertos, entre otros. Sin embargo, lo maravilloso y lo po?tico se ven afectados cuando comienzan las guerras civiles, la fiebre del banano, la llegada de gente de distintos lugares a ra?z de la empresa bananera, el odio pol?tico, pobreza, matanzas, sequ?as, el ferrocarril. Hechos que s?lo acarrearon desgracias y muertes.

Ciertamente esta met?fora acerca de la construcci?n de un pueblo tiene sus ra?ces profundas en la realidad americana. Es por ello que lo imaginario y lo real se enlazan con la historia de Colombia y con los males que afectan a Latinoam?rica

Como en el transcurso de toda historia, Macondo posee distintas etapas, dentro de las cuales tanto la soledad como el dram?tica vida que sufren sus personajes se van intensificando.

1. Su evoluci?n y la historia de los Buend?a

"El primero de la estirpe est? amarrado a un ?rbol y el ?ltimo se lo est?n comiendo las hormigas."

Es indudable que el Macondo original, aquel que fue fundado por Jos? Arcadio Buend?a (el primero de todos, valga la aclaraci?n), no es el mismo en el que habit? Aureliano Babilonia, por ejemplo. El de los primeros tiempos es id?lico, representa la idea de la Creaci?n. El pueblo nace de la pasi?n entre Ursula Iguar?n y J. Arcadio Buend?a, una pasi?n prohibida en cierto sentido y marcada por el destino ya que eran primos. En este pueblo aparentemente paradis?aco y aislado del mundo, todos compart?an la felicidad y nadie hab?a muerto.

Los elementos externos cambian de forma paulatina sus vidas: la aparici?n de un gitano llamado Melqu?ades es el comienzo de la perdici?n; llegar? la explotaci?n y la desesperaci?n de la guerra, la empresa bananera (representando a la United Fruit Company de Estados Unidos), el ferrocarril, entre otras cosas. Un ejemplo claro es el de ?rsula, quien tras cinco meses fuera de su hogar tratando de ubicar al fugado Jos? Arcadio, trajo consigo un conjunto de personas que revolucionaron la vida del pueblo. "Macondo estaba transformado"

A su vez el verdadero cambio de Macondo ocurre con la llegada de dicha empresa bananera a ra?z de la implantaci?n del ferrocarril. El pueblo se hab?a transformado en un campamento de casas de madera poblado por forasteros. Hicieron un pueblo aparte al otro lado de la v?a del tren.

Al final de la novela la situaci?n cambia dr?sticamente. La historia del pueblo se convierte en la historia de la humanidad cuyo desenlace es fatal: Macondo desaparece tal como apareci?: de la m?s absoluta "nada". Cuando finalizaron las lluvias empez? a soplar un viento ?rido que acab? teniendo una potencia cicl?nica que esparci? sobre Macondo el polvo que arras? para siempre el poblado.

Es importante remarcar nuevamente que Garc?a M?rquez ya desde el t?tulo de la novela establece un per?odo: cien a?os, un tiempo considerable, en el cual toda una generaci?n de padres, hijos e hijos de los hijos, dan sentido al mismo, en donde todo nace y todo muere.

2. Pueblo cerrado al tiempo: olvido, agon?a y desesperaci?n

"... ignorante de que nada se pod?a venderse en un pueblo que se hund?a sin remedio en el tremedal del olvido."


Esta frase ubicada al comienzo de la novela podr?a resumir este punto de vista, puesto que predice el futuro que tendr? Macondo. Un futuro que el lector puede predecir de acuerdo al grado de atenci?n que le preste a los detalles.

Es un pueblo cerrado al tiempo, negado a trascender m?s all? del de la novela misma, m?s all? de esos pergaminos de anta?o. Macondo nace, vive y muere, m?s bien, desaparece junto con sus personajes-habitantes al finalizar la novela.

La desaparici?n se anuncia desde el primer momento. La negaci?n de trascendencia se provoca al romperse uno de los ?rdenes naturales: el biol?gico, es decir, la existencia de tantas generaciones incestuosas y por ello temerosas del nacimiento de un hijo con cola de cerdo. Desde el primer de su matrimonio, ?rsula y Jos? Arcadio Buend?a viven espantados ante la posibilidad de engendrar un hijo con cola de cerdo: "ya exist?a un precedente tremendo. Una t?a de Ursula, casada con un T?o de Jos? Arcadio Buend?a, tuvo un hijo que paso toda la vida con unos pantalones englobados y flojos, y que muri? desangrado (...) porque naci? y creci? con una cola cartilaginosa en forma de tirabuz?n y con una escobilla de pelos en la punta".

Cuando culmina la novela, es decir tras la traducci?n de los pergaminos de Melqu?ades, se cumple un ciclo: en la ?ltima generaci?n nace de uno de los hijos con cola de cerdo. El pen?ltimo Aureliano engendra en su t?a Amaranta ?rsula, al Aureliano monstruoso que los ven?a esperando desde hac?a 100 a?os. Se consuma de esta forma el desenlace que lo ha de derrumbar evitando su continuidad. El destino de la desaparici?n ocurre como producto de la relaci?n incestuosa de los Buend?a; el esperpento muere comido por las hormigas, poniendo fin a dicha casta pues eran una estirpe condenada, hundiendo con ellos tambi?n al pueblo.

Macondo est? cerrado geogr?fica y socialmente en forma relativa, obedeciendo a una din?mica de nacimiento, desarrollo y decadencia como pueblo. Es verdad que s?lo en alg?n momento es un pueblo marginado, empero siempre permanece al margen de la trascendencia temporal.

Este pueblo es la familia Buend?a y al desaparecer la misma, ?l tambi?n lo hace. Macondo vive una larga agon?a: una suerte de agon?a individual y colectiva de sus personajes ?hombres, mujeres y pueblo?, que se resuelve en distintos niveles de presencia y ausencia mortal. Tiene un desenlace a nivel terrenal producto del nacimiento de dicho ni?o con cola de cerdo, esperpento procreado por la corrupci?n de la sangre de los Buend?a.

La desaparici?n termina con la soledad y el penar de la familia Buend?a as? como de todos los habitantes del pueblo. En realidad, cada uno de ellos, por separado, vive una parte de la historia total de un nombre:

"En la larga historia de la familia, la tenaz repetici?n de los nombres le hab?an permitido sacar conclusiones [a ?rsula] que le parec?an terminantes. Mientras los Aurelianos eran retra?dos, pero de mentalidad l?cida, los Jos? Arcadio eran impulsivos y emprendedores, pero estaban marcados por un signo tr?gico".

En la suma de los Aurelianos y los Arcadios aprehendemos al personaje total que encierra cada uno de los nombres. Sin embargo, cada uno de los Aurelianos y Arcadios tiene su propio momento en la novela que sumar?n a los otros momentos de los que, junto a ?l, conforman el todo del personaje. Esta peculiaridad provoca que el enigma cobre fuerza. ?Cu?l de los Aurelianos es Aureliano? Todos en conjunto y ninguno en lo individual.

Por ?ltimo, durante su agon?a, a los habitantes s?lo les queda la resignaci?n ante el inevitable agotamiento temporal por la imposibilidad de continuar en un tiempo que han agotado, dilapidado los Buend?a y que se derrumba al cumplirse el presagio del nacimiento.

"En aquel Macondo olvidado hasta por los p?jaros, donde el polvo y el calor se hab?an hecho tan tenaces que costaba trabajo respirar..."

3. Las mujeres de Macondo: inicio, fin, poder y soledad

Las mujeres son inicio y fin de los hombres en Cien a?os de Soledad. Amor y desamor son extremos que alivian y provocan sentimientos. Las mujeres son sexo, regazo, refugio, ilusi?n, aparici?n, presencia y destino. Tambi?n son poder. Sobre todo, esto: ejercicio, sustento y manifestaci?n de poder y soledad..

Con ellas tambi?n se inicia y termina la vida en el pueblo; en ellas, tambi?n, ocurre la desaparici?n del mismo. Como los hombres, las mujeres Buend?a se consumen y desaparecen. Al un?sono de ellas y ellos, desaparece Macondo dej?ndonos la sensaci?n de irrealidad de su existencia. Ellas crean a los Buend?a. Sin ellas, no existir?a el andamiaje del pueblo.

El derroche viril alcanza l?mites fant?sticos: el coronel Aureliano Buend?a embaraza (pre?a ser?a m?s correcto en su caso) a cuanta mujer se le presenta a lo largo de los 32 levantamientos armados que promovi?; Rebeca apacigua, entre aullidos placenteros, al magn?fico animal de Jos? Arcadio; Aureliano Segundo se casa con Fernanda del Carpio, pero sigue con Petra Cotes, con el conocimiento y consentimiento de su esposa, entre otros ejemplos.

?rsula es la gran madre; Amaranta, la madre sustituta; Pilar, la madre alcahueta; Remedios Moscote, la madre sacrificada; Petra Cotes, la madre desbordada; Fernanda, la madre impositiva, exquisita. Cada una de ellas representa una versi?n del poder maternal.

Poseen un amor que no ve recompensado sus esfuerzos de madre en el ?xito de sus hijos, puesto que ninguna halla satisfacci?n en ellos; no les proporcionan las satisfacciones que una madre podr?a esperar y se ven adentradas en los oscuros pasillos de la soledad. Unos, porque son hijos productores de perennes angustias y dolores de cabeza, como el coronel Aureliano Buend?a; otros, porque llevan sus dudas y rencores hasta el absurdo como Amaranta; o porque mueren muy j?venes como la primer Remedios. En Macondo no hay hijas o hijos exitosos, ninguno logra realizar sus prop?sitos: el coronel no gana ninguno de los levantamientos que emprende; Amaranta no se casa; Aureliano Segundo termina pobre, el ?ltimo Jos? Arcadio no logra ser Papa, para nombrar los m?s destacados.

Las madres son el pilar donde se sostienen los padres Buend?a y de donde resiste Macondo. Los Buend?a padres, son tambi?n una presencia ausente. Los ejemplos notables de ello los constituyen, el primer Jos? Arcadio y el coronel Aureliano Buend?a. En cuanto al primero, su presencia es tan ausente que pasa a?os amarrado a un ?rbol sin que nadie repare en ?l y, a?n muerto, contin?a ah?, s?lo visto por ?rsula. Y es ?rsula, precisamente, qui?n nos proporciona el claroscuro con el cual el lector vislumbra a ese primer Jos? Arcadio.

No hay que olvidar que es en la mujer donde se engendrar? el ?ltimo de la casta de los Buend?a que terminar? con la soledad del pueblo y de cada uno de ellos. Ser? la encarnaci?n del estigma que persegu?a a esta familia desde la fundaci?n del pueblo. Por ?l Macondo desaparecer?.

4. El rencor, la muerte y la soledad

Si en alg?n momento existi? amor termina siendo rencor y soledad. El rencor como camino hacia la soledad. Es como si los sentimientos positivos se fueran desdibujando con los a?os hasta hacerlos indistinguibles entre las telara?as y el polvo, quedando tan s?lo de ellos una sensaci?n de vac?o, ecos de un recuerdo que, al vaciarse, deja un hueco que se siente sin saber qu? lo origin?.

En Macondo, ?qui?n no es presa de la soledad? De todos los rencores, el del coronel Aureliano Buend?a es el m?s v?vido y lacerante (ser? detallado m?s adelante); le sigue, en hondura, el de Amaranta; rencor solamente suavizado en sus ?ltimos momentos. Frustra el casamiento de Rebeca con Pietro Crespi, para despu?s orillarlo al suicidio con su negativa de aceptarlo como esposo. Similar destino es que le espera a Gerineldo en el rencor de Amaranta: languidecer hasta morir. No est? excluida de este rencor Rebeca, que sobrevive encerrada en su casa y en su rencor, comiendo cal de las paredes y tierra del jard?n. Finalmente, Petra Cotes sufre una transformaci?n rencorosa al pasar de la abundancia a la miseria. Macondo tiene como uno de sus signos el rencor. Rencor que florece en la soledad de todos sus habitantes.

?rsula, por su parte, literalmente se consume sin dolor ni pena a pesar de su ceguera, mientras que Amaranta, transforma su muerte en un viaje de encuentro con los muertos del pueblo, a quienes les lleva cartas y saludos de sus familiares. ?rsula muri? un jueves santo, a los ciento veinte a?os, y fue enterrada en una caja de zapatos. Tiempo despu?s murieron los gemelos. La pr?xima huida Santa Sof?a de la Piedad dejar?a a Fernanda llena de ira, sin saber que ella pronto morir?a.

De esta forma iba desapareciendo de Macondo la familia Buend?a, esa que alguna vez comenz? a poblarlo ahora lo abandonaba consumida en un pantano de soledades, rencores y muerte.

La Soledad: Aureliano Buend?a

"... promovi? treinta y dos levantamientos armados y los perdi? todos. Tuvo diecisiete hijos varones de diecisietes mujeres distintas, que fueron exterminados uno tras otro en una sola noche. Escap? a catorce atentados, a setenta y tres emboscadas y a un pelot?n de fusilamiento".

El Coronel Aureliano Buend?a, como luego ser? conocido, es el perfecto ejemplo de soledad descripto en la novela. Ya desde antes de nacer lloraba en el vientre de su madre, lo que seg?n el criterio de su progenitora era una caracter?stica de su futura incapacidad para el amor. En su adolescencia fue tranquilo y solitario, se refugiaba en el laboratorio de su padre para tratar de soportar las caracter?sticas que le confiri? su nombre. Viv?a horas interminables all? dentro aprendiendo por pura investigaci?n el arte de la plater?a.

Un rasgo caracter?stico del Coronel es una especie de intuici?n o predicci?n que tiene sobre los hechos que acontecer?n, por ejemplo cuando a la edad de tres a?os predijo que una olla se caer?a de la mesa. Y cuando tambi?n, posteriormente, advirti? en una carta que su padre morir?a al poco tiempo. La palabra de Aureliano se convert?a en realidad.

Tras varios a?os de ensimismamiento en dicho laboratorio se cas? con una peque?a, Remedios Moscote, que no contaba con m?s de nueve a?os y cuyos ojos eran de color verde. A pesar de su ni?ez y de que ten?a una hermana que le doblaba la edad, Aureliano se enamora perdidamente de ella. Gracias a la intervenci?n de Pilar Ternera, don Apolinar Moscote, su padre, le concede la mano en matrimonio a Aureliano.

De alguna manera, al elegir una ni?a de tan escasa edad, Aureliano trata de alg?n modo de tener a alguien a quien proteger, como si por medio de aquella acci?n dejara a un lado la terrible soledad que lo aquejaba. Si bien pudo tambi?n hacerlo con alguna mujer de mayor edad, puedo haber escogido a Remedios por el hecho de que siendo tan ni?a ser?a capaz de acompa?arlo y no envejecer?a r?pido o morir?a antes que ?l.

Esto ?ltimo no se cumple dado que la peque?a muere envenenada por su propia sangre con dos gemelos en el vientre, hecho que desgarra el coraz?n de Aureliano y lo sume m?s en la melancol?a y la depresi?n. La muerte antecede a la soledad, hecho demostrable a lo largo de toda la novela. Aqu? lo vemos representado con esta muerte que implicar?a la desgracia de Aureliano. La muerte de Remedios no le produjo la conmoci?n que tem?a. Fue m?s bien un sordo sentimiento de rabia que paulatinamente se disolvi? en una frustraci?n solitaria y pasiva. Por este motivo entabl? una mejor relaci?n con su yerno, quien pronto lo introducir? en el arte de la guerra, aunque primero era necesario que eligiera entre conservadores o liberales.

Tras elegir el liberalismo por sus sentimientos humanitarios se convirti? en Coronel y particip? en numerosos levantamientos y promovi? treinta y dos guerras fallidas contra el r?gimen conservador. Para ello fue necesario abandonar Macondo por tiempos indeterminados. Luego comprender? que ese no era el m?todo m?s adecuado para evadir la soledad. Al llegar de una de sus batallas decidi? que ning?n ser humano, ni siquiera su madre, se le acercara a menos de tres metros de distancia. Se encontrar?a en medio de un c?rculo circunscrito con tiza. As? fue como extraviado en la soledad de su inmenso poder empez? a perder el rumbo.

En la entrevista realizada por Peter H. Stone, Garc?a M?rquez, expresar? que cuanto m?s poder se tiene, tanto m?s dif?cil es saber quien le est? mintiendo y quien no. Cuando alguien alcanza el poder absoluto, ya no tiene contacto con la realidad, y ?sta es la peor soledad que existe.

Las realidades cotidianas lo enfadaban, tuvo ri?as con varios de sus amigos y se sinti? disperso y m?s solitario que nunca. El hecho de llegar a ser una persona tan poderosa, un dictador, lo rode? de intereses y personas cuyo objetivo era asilarlo de la realidad. Todo est? conjugado de manera tal para aislarlo. Por ello decidi? buscar refugio en Macondo, para tratar de romper la dura c?scara de la soledad.

Pasada un tiempo su estad?a en el pueblo, tom? la determinante decisi?n de suicidarse, ya que consideraba que sus ideales liberales hab?an sido corrompidos y que la guerra ya hab?a pr?cticamente acabado para ?l. Para cometer este hecho pidi? al m?dico de la familia que le indicara en qu? lugar de su pecho quedaba su coraz?n; esper? el momento oportuno y tal donde aquel se lo hab?a indicado coloc? el arma y se dispar?. Gracias a la inteligencia del m?dico, quien hab?a sabido prever este acontecimiento, la bala atraves? una parte del cuerpo donde no hay ?rganos que da?ar. Se hab?a salvado. Al comprender su buena intenci?n y por lo tanto no conspirativa, fue proclamado m?rtir.

El tiempo pas? y el coronel era el ?nico habitante de la casa que no segu?a viendo a su padre amarrado al ?rbol de casta?as. Su madre lo saludaba como si todav?a siguiera all?. Con el reinicio de los combates entre conservadores y liberales, Aureliano opt? por refugiarse en el exilio de sus pescaditos de oro (como sol?a fabricar en su adolescencia). Y as? lo har?a hasta el momento de su muerte que justo coincidi? con las ?ltimas vacaciones de Meme.

As? fue como fue el primer nacimiento en Macondo, el coronel Aureliano Buend?a, estaba atrapado bajo el estigma de su nombre y destinado a una muerte segura: "Desde el principio de su adolescencia , cuando comenz? a ser conciente de sus presagios, pens? que la muerte hab?a de anunci?rsele con una se?al definida, inequ?voca, irrevocable...". Este personaje condenado desde su nacimiento, puesto que su concepci?n no tendr?a que haber ocurrido, por la relaci?n de parentesco entre ?rsula y Jos? Arcadio Buend?a.

Su soledad estaba basada en la de una persona aislada y retra?da del mundo, pues ya desde su nacimiento esas caracter?sticas estaban perfiladas. Su predilecci?n por las actividades solitarias del laboratorio, la elecci?n de una espesa de escasa edad, su decisi?n por entrar en la guerra, y su posterior vuelta a ese oficio de hacer pescaditos (que hab?a abandonado de joven), lo caracterizan como una persona poco desenvuelta, que de la ?nica manera que pod?a relacionarse con los dem?s era violentamente. Se alejaba ?l mismo, al principio no fue discriminado, pero luego otras todas las batallas se fue alejando de sus seres queridos hasta el punto de no quererlos m?s cerca.

Garc?a M?rquez presenta una imagen de un Aureliano que evidentemente no es el mismo que tuvo el emprendimiento de casarse, de ir a la guerra, sino m?s bien como un hombre mayor ca?do a menos y consumido por en su propia soledad, pensativo y a?orante de sus buenos tiempos de dictador en ?poca de guerra. "Ese recuerdo como todos los de los ?ltimos a?os, lo llev? sin que viniera a cuento a pensar en la guerra"

Muri? en soledad, tal como hab?a estado llorando en el vientre de su madre y como vivi? toda su vida. "La familia no se enter? hasta el d?a siguiente, a las once de la ma?ana..."

Conclusi?n

" y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien a?os de soledad no ten?an una segunda oportunidad sobre la tierra".



Al releer esta monograf?a es necesario resaltar otra vez la frase con la que Garc?a M?rquez termina la novela, porque re?ne todas la caracter?sticas presentadas en este trabajo. Le otorga un significado final muy especial, recalcando el sentido de la obra ya mencionado en todo el desarrollo del libro. Por eso esta historia representa lo que sufre nuestra sociedad hoy, pese que fue escrita hace ya bastante tiempo. Y, si bien el autor describe hechos m?gicos o fant?sticos que no suceden en la vida realidad, hoy en d?a pasamos en alto o tomamos como "normal" hechos que no deben ser parte de nuestras vidas, como el numerosos de desocupados, los robos, los asesinatos, las crisis sociales, entre otros hechos.

De esta manera Garc?a M?rquez llama a reflexionar, a pensar realmente qu? queremos ser, y c?mo debemos aprovechar la oportunidad que tenemos en la Tierra, porque esta oportunidad es ?nica e irrepetible. Y depende solamente de nosotros el futuro, si queremos vivir felices o en soledad.

Es una novela digna de an?lisis ya que se le pueden dar varias significaciones a palabras que utiliza Garc?a M?rquez. Un tema al respecto para resaltar es la prohibici?n de los gallos en el pueblo. La palabra gallo en s? misma puede tener var?as simbolog?as y una de ella es la de significar un secreto, algo que no debe ser divulgado. Y como se ha demostrado a lo largo del trabajo hay muchos temas que los personajes pretenden ocultar.

Tambi?n pretende dejar en claro el tema de las relaciones incestuosas que de alguna forma u otra traen aparejadas desgracias. Este pudo no haber sido el eje principal, pero es resaltado de forma notable en la novela, ya que por culpa de este tipo de relaciones es que la estirpe Buend?a llega a su fin, sumado a la traducci?n de los pergaminos, claro est?.

Es una novela en la que se plantean varias condiciones sociales, como por ejemplo, temas religiosos, los problemas pol?ticos, las crisis sociales etc. Por medio de cada uno de los personajes se muestra una realidad diferente. Hay que recalcar que el poder es uno de sus temas principales y que en cada generaci?n hay un personaje que manda a los dem?s y se encarga de dirigir. La hipocres?a, la mentira y el enga?o son otros temas fundamentales, podr?a decirse que en base a esos antivalores se construyen los ladrillos de la soledad en cada uno de los Buend?a.

Y por ?ltimo el eje principal sobre el cual se apoyan todos los dem?s: la soledad, que como ya se ha demostrado esta trae desgracias y es innata en todos los personajes, por m?s que se esfuercen por evadirla.


Tags: Gabriel Garcia Marquez, Cien años de Soledad, Analisis de la obra

Publicado por carmenlobo @ 11:03  | Literatura
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