jueves, 08 de noviembre de 2007
Toca madera
Joan Manuel Serrat


Nada tienes que temer,
al mal tiempo buena cara,
la Constitución te ampara,
la justicia te defiende,
la policía te guarda,
el sindicato te apoya,
el sistema te respalda
y los pajaritos cantan
y las nubes se levantan.

Cruza los dedos,
toca madera.
No pases por debajo de esa escalera.
Y evita el trece
y al gato negro.
No te levantes con el pie izquierdo.

Y métete en el bolsillo
envuelta en tu carta astral
una pata de conejo
por si se quiebra un espejo
o se derrama la sal.

Y vigila el horóscopo
y el biorritmo.
Ni se te ocurra vestirte de amarillo.
Y si a pesar de todo
la vida te cuelga
el "no hay billetes"
recuerda
que pisar mierda
trae buena suerte.

Toca madera,
toca madera.
Cruza los dedos,
toca madera.

Nada tienes que temer...
Arriba los corazones...
Nada tienes que temer
pero nunca están de más ciertas precauciones.

Cruza los dedos,
toca madera.
No pases por debajo de esa escalera.
Y evita el trece
y al gato negro.
No te levantes con el pie izquierdo.

Que también hacen la siesta
los árbitros y los jueces.
Con tu olivo y tu paloma
camina por la maroma
entre el amor y la muerte.

Y vigila el horóscopo
y el biorritmo.
Ni se te ocurra vestirte de amarillo.
Y si a pesar de todo
la vida te cuelga
el "no hay billetes"
recuerda
que pisar mierda
trae buena suerte.

Toca madera,
toca madera.
Cruza los dedos,
toca madera.

Y ajústate los machos,
respira hondo,
traga saliva,
toma carrera,
y abre la puerta,
sal a la calle,
cruza los dedos,
toca madera.

Toca madera,
toca madera.
Cruza los dedos,
toca madera.

Tocar madera

Los Arios mazdeístas tocaban madera para ponerse bajo la gran seguridad y protección de Atar, genio del fuego. Se creía que dicho poder estaba enteramente encerrado en las venas de la madera. Para los cristianos, la cruz de madera en la que fue crucificado Cristo posee un especial poder mágico. Tocar la madera de la cruz era antaño un símbolo de protección frente a todo tipo de males. (Revista Natural.)

Procede de una milenaria costumbre basada en la creencia de que en las vetas moradas de la madera reside el genio del Fuego y la Vitalidad. (Belca Del Dicho Al Hecho.)

Según la tradición esa madera solo podía ser de roble. Los cultos en torno al roble son muy antiguos. Surgieron independientemente entre los indios norteamericanos alrededor de 2000 A. de C., y más tarde entre los griegos. Ambas culturas, al observar que el roble era alcanzado frecuentemente por el rayo, supusieron que era la morada algún dios. (Astrología Ciudad Futura.)


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Publicado por carmenlobo @ 10:52  | Literatura
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