S?bado, 13 de octubre de 2007
D?game: ?no le cabe la menor duda?
Carmen Posadas

Mi compatriota Jorge Drexler, al que no conozco pero admiro mucho, tiene una canci?n que dice ?el mundo est? como est? por culpa de las certezas?. Por su parte, Leonor Benedetto, a la que no s?lo admiro, sino que quiero porque es gran amiga, va un paso m?s all? y dice que deber?amos incorporar la sospecha como asignatura opcional en los colegios. ?Ambas ideas les suenan raras? No es extra?o, vivimos rodeados de contundentes opiniones, de irrebatibles certezas, de `verdades? que nadie pone en cuesti?n.

Desde los pol?ticos, que nos abruman con su evang?lica seguridad sobre qu? es lo mejor para la humanidad (l?ase, por ejemplo, Bush), hasta la publicidad que nos vende que si tal crema nos har? rejuvenecer veinte a?os o tal colonia nos convertir? en irresistibles al sexo opuesto, todo son certezas. Certeza es tambi?n que Fulano le pone los cuernos a Mengana porque as? lo afirma un tontaina de esos que se ganan la vida despellejando al pr?jimo en televisi?n. Y que Zutano es un ladr?n porque lo dice el peri?dico. Y que Perengano es pederasta porque lo jura su vecina del quinto que lo sabe de muy buena tinta, y as? podr?amos seguir hasta el infinito.

Porque una de las perversiones del mundo moderno y de la libertad de expresi?n es que a nadie le cabe la menor duda respecto de nada. Curioso realmente, porque ha sido la duda, y no la certeza, la que ha conseguido que la humanidad progrese. Si el hombre primitivo no hubiera puesto en duda lo que su destino parec?a depararle, no habr?a salido siquiera de la caverna. La duda ha hecho progresar la medicina, ha impulsado los grandes inventos y ha escrito tambi?n las m?s bellas p?ginas de la literatura. La certeza, por su parte, es madre de varias cat?strofes.

Obviemos las certezas religiosas, que tanta sangre han hecho derramar y siguen haci?ndolo, tambi?n las pol?ticas, que crearon monstruos de tan distinto signo como Hitler o Stalin, y hablemos de las certezas cotidianas, de esas con las que uno tiene que lidiar todos los d?as.

Por ejemplo: con nadie es tan dif?cil convivir como con una persona segura de sus cuatro ideas tontas. Porque, para colmo, est? orgullos?simo de ellas. Para m?s inri, ?ser fiel a sus ideas? es algo de lo que todos se vanaglorian porque, naturalmente, sus ideas son incuestionables. El mundo siempre ha tenido que luchar con esta doble condici?n del ser humano, la duda y la certeza, pero hasta el momento afortunadamente hab?a ganado la duda, porque la duda es inteligente y la certeza, m?s bien estulta. Sin embargo, ahora los medios de comunicaci?n est?n alterando este precario equilibrio con sus certezas precocinadas.

Creo que fue Goebbels, el ministro nazi de propaganda, quien dijo que una mentira mil veces repetida acaba convirti?ndose en una verdad, y desde luego ?l sab?a muy bien de lo que hablaba. Por eso, no me parece descabellada la idea de Leonor de instaurar en nuestras vidas y en la de nuestros hijos la duda, o incluso la sospecha. La sospecha ante lo que nos quiere vender la publicidad con sus mentiras piadosas.

Tambi?n ante lo que nos cuentan los telechismosos sobre la vida del pr?jimo, e incluso poner en solfa esas verdades que uno da por buenas por el simple hecho de que ?lo ha dicho la tele o el peri?dico? (incluido, naturalmente, este art?culo que usted lee ahora). Pienso que tal vez ser?a buena idea que en las escuelas hubiera un cierto debate sobre lo que nos cuentan a trav?s de los medios. ?Ser? verdad tal noticia? ?Tendr? raz?n tal pol?tico? ?De verdad se vuelve uno m?s guapo por usar tal colonia o m?s joven por ponerse tal crema? ?Me creo lo que afirma Perengano en su programa de televisi?n?

Comprendo que con el debate que hay ahora sobre la ense?anza no est? el horno para nuevas iniciativas, pero creo que sembrar la duda tambi?n es ense?ar a pensar. No s?, se me ocurre. En 1936, Heinrich Himmler, en un documento recogido en los Archivos Kaplan, dec?a que para crear un mundo mejor ?todo l?der de las SS deber? adoptar ni?os radicalmente puros y educarlos en la l?nea del pensamiento nacionalsocialista?. Desde luego, a ?l s? que no le cab?a la menor duda.




Publicado por carmenlobo @ 10:56  | ART
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