Martes, 25 de septiembre de 2007
UN BUEN HOGAR
Zenaida Bacard? de Argamasilla
Argentina



Un buen hogar siempre estar? donde el camino est? lleno de paciencia, donde la almohada est? llena de secretos, donde el perd?n est? lleno de rosas. Estar? donde el puente se halle tendido para pasar, donde las caras est?n dispuestas para sonre?r, las mentes activas para pensar y las voluntades deseosas para servir.

Un buen hogar siempre estar? donde los besos tengan vuelo y los pasos, mucha seguridad. Donde los tropiezos tengan cordura y los detalles, significaci?n. Donde la ternura sea muy tibia y el trato diario muy respetuoso. Donde el deber sea gustoso, la armon?a contagiosa y la paz dulce.

Un buen hogar siempre estar? donde el crecimiento sea por el mismo tronco y el fruto por la misma ra?z. Donde la navegaci?n sea por la misma orilla y hacia el mismo puerto. Donde la autoridad se haga sentir, y, sin miedos ni amenazas, llene la funci?n de encauzar, dirigir y proteger. Donde los abuelos sean reverenciados, los padres obedecidos y los hijos vigilados.

Un buen hogar siempre estar? donde el fracaso y el ?xito sean de todos. Donde disentir sea intercambiar y no guerrear. Donde la formaci?n junte los eslabones y la oraci?n forme la cadena. Donde las pajas se pongan con el alma y los hijos se calienten con amor. Donde el vivir est? lleno de sol y el sufrir est? lleno de fe.

Un buen hogar siempre estar? en el ambiente donde naciste, en el huerto donde creciste, en el molde donde te configuraste y el taller donde te puliste. Y muchas veces ser? el punto de referencia y la credencial para conocerte, porque el hogar esculpe el car?cter, imprime rasgos, deja se?ales y marca huellas.

Las vetas y el crecimiento dejados por un buen hogar son indestructibles. Los principios parecen como grabados en hierro. La fe como cincelada en roca, y el amor llevado como bandera. Es montar el barco m?s seguro para navegar el mundo.
Con buenos hogares se podr?a salvar el mundo, porque ellos tocan a fondo la conducta de los hombres, la felicidad de los pueblos y la ra?z de la vida. Aunque hay excepciones, pero ese hogar primero, nunca se pierde; ?te lo llevas en el alma! Nunca se oscurece; queda en las luces que te alumbran el camino. Nunca se lo lleva el viento; queda prendido en tu ra?z.
El hogar, es una prioridad, pues como la buena tierra, ?da lo que le siembran!

Publicado por carmenlobo @ 10:26  | Psico - Filo
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