Martes, 28 de agosto de 2007
"Si abordas una situaci?n como asunto de vida o muerte, morir?s muchas veces." Mahatma Gandhi

Groucho Marx
This Week (EEUU), 17 de noviembre de 1946.

No hace mucho tiempo, un periodista de Nueva York descubri? a una enana que hab?a hecho de una cabina telef?nica su morada. Sus comodidades consist?an en una estufa marca Sterno, una silla plegable de playa, unas latas de frijoles y un ejemplar del Reader's Digest. "Lo considero un regalo ca?do del cielo -coment? la mujer-. Imag?nese, no s?lo tento un lugar donde vivir sino algo todav?a m?s dif?cil de conseguir: un tel?fono propio".
Si la compa??a telef?nica no se opone a perder un par de millones de monedas de cinco centavos al a?o, esto quiz? marque el comienzo de un nuevo estilo de vida.


Reflexionando, caigo en la cuenta de que en nuestro pa?s probablemente haya m?s cabinas telef?nicas que enanos, pero tambi?n creo que con un poco de pr?ctica los m?s altos tambi?n pueden adecuarse a ese h?bitat. Por supuesto, habr?a que dormir de pie, pero eso no es tan dif?cil, hasta los caballos lo hacen.
Existen infinidad de viviendas alternativas adem?s de las cabinas de tel?fonos. Un amigo m?o ha encontrado su refugio en el reservorio municipal de gas. Cuenta con dos inconvenientes: toda la familia tiene que llevar m?scaras de ox?geno y su mujer no lo deja fumar en casa. Pero al menos posee un techo que lo protege y que, por cierto, est? a unos ochenta metros de altura.


Otro conocido m?o tiene su apartamento de soltero en una mezcladora de cemento. Ni siquiera necesita despertador: cuando su apartamento comienza a girar por la ma?ana, mi amigo se despierta sin falta. No obstante sostiene que es dif?cil vestirse cuando la mezcladora ha cogido carrerilla.


?Han considerado las ventajas de vivir en un establo? La mitad de la gente que conozco creci? en un establo y hoy en d?a gana much?simo dinero.


En California la gente tiene ideas m?s elaboradas acerca de la vivienda. Por ejemplo, de un tiempo a esta parte est?n comprando tranv?as y convirti?ndolos en bungal?s. Los ?ltimos modelos ya vienen provistos de cocina americana, y un efectivo sistema de campanilla para llamar al mayordomo... si uno tiene un mayordomo, claro. Aunque yo, personalmente, prefiero una asistenta francesa. Sin embargo, creo que es mejor olvidar el tranv?a inm?vil y establecerse en uno que todav?a contin?e en activo. Y usted me dir? que no conseguir? un asiento. Es lo que me figuraba: usted es una de esas personas que prefieren sentarse y holgazanear el resto de su vida. Mejor olvid?moslo. El secreto es llegar a la estaci?n por la ma?ana temprano, y por cinco centavos -o siete si vive en Cleveland-, ya tendr? un sitio propio donde pasar el d?a. Comprendo que lo zamarrear?n un poco, pero a cambio ver? muchas caras nuevas y perm?tame a?adir que muchas de ellas ser?n m?s bonitas que la suya.


Vivir en un tranv?a tiene grandes ventajas. El paisaje cambia constantemente. Y si usted es demasiado taca?o para comprar el peri?dico, puede esperar a que otro pasajero tire el suyo. Si el tranv?a recorre los barrios caros, hasta quiz? pueda hacerse con una revista o dos. Y qui?n sabe, si usted es mujer, quiz?s en un par de a?os hasta se case con el conductor.


Otra vivienda posible es una jaula en el zool?gico. No se lo recomiento a una pareja, ya que, francamente, una jaula no ofrece demasiada intimidad; pero para un muchacho soltero tiene la mar de posibilidades.


Su mejor opci?n tal vez sea la jaula de los monos. Quiz? pueda quedarse all? para siempre, no creo que nadie notara la diferencia. Para no llamar la atenci?n, le sugiero que se quite la ropa antes de entrar; pero su usted acaba de dejar el Ej?rcito es bastante probable que ni siquiera haya podido compr?rsela.


Si dispone de una pluma que escriba bajo el agua, deber?a considerar alojarse en una piscina; imag?nese, podr?a tomar un ba?o y contestar la correspondencia simult?neamente. En cualquier jard?n trasero de Hollywood puede encontrar una. De f?brica ya vienen provistas de trampol?n, flotadores m?ltiples para corregir guiones con sus amigos, y de tres se?oritas en ba?ador que se parecen a Jane Rusell.




Publicado por carmenlobo @ 10:38  | Literatura
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