Lunes, 02 de julio de 2007
Obispos
ELVIRA LINDO
27/06/2007


No estar?a de m?s que los obispos americanos invitaran a los obispos espa?oles a uno de esos tours de formaci?n.
En dicho tour de formaci?n los prelados americanos mostrar?an a sus hom?logos espa?oles c?mo la Iglesia puede, vali?ndose de las nuevas t?cnicas de captaci?n, aumentar el n?mero de fieles y tenerlos seriamente comprometidos para que no sean cristianos de boquilla, sino que asuman con sus actos y sus aportaciones econ?micas la misi?n de hacer crecer la presencia de Dios en la tierra.
Los profesionales de la fe americanos podr?an disertar sobre c?mo competir con otras fes igualmente populares y c?mo aceptar que los creyentes, por casamiento o por pura veleidad, a veces se convierten al juda?smo, al budismo o a la cienciolog?a. Para enfrentarse a la furiosa libre competencia las religiones han de ofrecer actualizados los consiguientes packs de vida eterna, consuelo al desdichado y templos donde los pastores sean flexibles en sus performances y adopten diferentes discursos seg?n el p?blico al que se dirijan.
En los barrios populares se habla de drogas, embarazos no deseados y del peligro de las malas compa??as. Todo esto aderezado con hostias o con rosquillas, qu? importa.
En las zonas pudientes se fomentan las donaciones, que alivian la mala conciencia y se ofrece aparcamiento gratuito (importante). Los obispos americanos explicar?an a los nuestros que no hay raz?n para sentir inquietud si un pa?s se define como laico o si la palabra de Dios no est? presente en las escuelas p?blicas o hay materias de educaci?n democr?tica. A nosotros, asegurar?an, clientela no nos falta y eso que tuvimos el desagradable problemilla de los abusos. Tal vez sea ah? cuando esos obispos espa?oles, que a?n no han aceptado que la fe es asunto de uso privado, reconozcan que su miedo a verse apartados de la escuela o su terror a perder la subvenci?n estatal est?n provocados por la sospecha de que ese pa?s en el que gozaron de la exclusiva del adoctrinamiento es menos beato de lo que ellos cre?an y eso les tiene desesperadamente aferrados a sus ya inexplicables privilegios. Gracias, claro, a una izquierda que nunca se atreve a ponerles en su sitio y a una derecha que hace poco los sac? en manifestaci?n. O en procesi?n, como se diga.



Publicado por carmenlobo @ 10:34  | ART
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