domingo, 22 de abril de 2007

Alta participación en la primera ronda de las presidenciales francesas


El 31,21% del electorado francés ha votado antes del mediodía, un 10,81% más que en 2002 - Sarkozy y Royal parten como favoritos



Con el recuerdo del fiasco de 2002, cuando el ultraderechista Jean-Marie Le Pen consiguió pasar a la segunda vuelta, algo más de 44,5 millones de ciudadanos franceses están llamados hoy a votar por uno de los 12 candidatos que aspiran a la Presidencia. Dentro de dos semanas, los dos más votados se disputarán la jefatura del Estado. El conservador Nicolas Sarkozy, la socialista Ségolène Royal, el centrista François Bayrou y Le Pen encabezan los sondeos en una Francia pendiente de los indecisos. Los colegios, que han abierto a las 8.00, cerrarán a las ocho de la tarde.


El buen tiempo acompaña a la jornada electoral en Francia, hecho que se relaciona a menudo con la abstención. Sin embargo, la participación está siendo mucho más alta que en las últimas presidenciales: según datos aportados por el Ministerio del Interior, un 31,21% de los franceses con derecho a voto ya había depositado su papeleta en las urnas antes del mediodía, frente al 21,4% que habían votado a las 12.00 en la primera ronda de las últimas elecciones de 2002. También supera a las presidenciales de 1995, (23% de los votos a las 12.00), las de 1988 (27,1%) y a las de 1981 (25,9%).

Una vez cierren los colegios elecctorales, se empezarán a conocer los primeros resultados, llegados de los electores de los territorios franceses de Ultramar, quienes comenzaron a votar ayer. Se trata de los departamentos franceses de la Guayana, Martinica o Guadalupe, así como los nacionales que residen en el continente americano.

En el territorio continental francés los colegios han abierto con normalidad a las 8.00 y se cierran a las 20.00, aunque funcionarán una hora más en ciudades como Dijon, Rennes o Tours y dos en grandes urbes como París, Marsella, Lyon, Toulouse, Burdeos y Estrasburgo. En total hay 85.000 oficinas de voto y hasta que no cierren las últimas los medios de comunicación no podrán publicar sondeos o estimaciones.

Sarkozy y Royal, a la cabeza

Los sondeos reflejan la incertidumbre que planea sobre estos comicios ya que un 25% de los electores no decidirán el sentido de su voto hasta que no lleguen al colegio electoral y escojan su papeleta. Esa cifra de indecisos es más elevada que en anteriores elecciones donde fluctuaba entre el 15% y el 18%. A partir de hoy y hasta el 17 de junio, los franceses acudirán a las urnas en cuatro ocasiones para decidir también la composición del Ejecutivo y el Legislativo que deberá poner en marcha o rechazar las reformas que el país necesita.

Sarkozy, Royal y Bayrou son los favoritos de las encuestas aunque otro estudio, hecho público el viernes por la tarde y elaborado por CSA-Cisco, aporta la novedad de que Le Pen superaría por primera vez en dos meses a Bayrou y se situaría en el tercer puesto. Desde hace meses todas las encuestas dan en primer lugar a Sarkozy, que ha hecho gala de un discurso enérgico en el que se presenta como el hombre que quiere restablecer la autoridad del Estado, con especial énfasis en valores como la seguridad y el liberalismo económico.

La socialista Royal es la segunda en los sondeos, aunque es quien más puede temer quedarse fuera de la ronda definitiva, por lo que en el último tramo ha pedido directamente el voto de la izquierda y ha apelado a la necesidad de aplicar valores sociales y humanos a la política. Con su concepto del "orden justo" y su deseo de que los franceses tengan una bandera en casa y sepan La Marsellesa, Royal ha hecho algún guiño a un electorado moderado, pero en su programa hay un buen número de propuestas de corte social y sus discursos apuestan por hacer suyo el voto tradicional socialista y el de quienes están más a la izquierda que ella.

La novedad de la campaña

Gran sorpresa de esta campaña, François Bayrou ha tenido la habilidad de inventarse un espacio en el centro, aunque beneficiado por la derechización de Sarkozy y la apuesta por el voto de izquierda de Royal. Criticado por su presunta falta de concreción en las propuestas, Bayrou ha tenido éxito en presentarse como una figura equidistante de los dos grandes partidos y reivindicar su condición de anti-sistema, favorecido por una imagen de hombre tranquilo que no suscita rechazo y que quiere unir a los franceses con un Gobierno con personalidades de diversas tendencias políticas.

Mientras tanto, Le Pen sueña con repetir la sorpresa de 2002, cuando accedió a la segunda vuelta en perjuicio del socialista Lionel Jospin, y ha mantenido su discurso tradicional contra la inmigración, aunque ha matizado sus críticas a Europa. Perjudicado por la derechización de Sarkozy, que le puede quitar votos, Le Pen se presenta también como candidato anti-sistema frente a sus tres rivales, que han ocupado carteras ministeriales.


Publicado por carmenlobo @ 17:23  | Internacional
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