Jueves, 15 de marzo de 2007
Los h?roes
EL PA?S 11-03-2007
Manuel Vicent


En una manifestaci?n multitudinaria de la derecha, compuesta en su mayor?a por gente de ideas conservadoras muy leg?timas, bastar? con que en ella se introduzca un grupo franquista con la bandera preconstitucional, con gritos e insultos incendiarios llamando a la acci?n directa para que todo el acto huela a fascismo, que es el ajo de este guiso popular. Sucede lo mismo en una concentraci?n de izquierdas si en ella participan algunos radicales alucinados, que sue?an todav?a con asaltar el palacio de Invierno, aunque sea armados con el cubierto del pescado. La convivencia de personas, ideas y pasiones se establece siempre por el nivel m?s rudimentario. Es m?s f?cil dar mazazos a un bombo que tocar el piano, sobre todo si se intenta interpretar a Chop?n con guantes de boxeo.


Si un esteta se enamorara de una hortera acabar?a veraneando en Marina D?Or y si ella fuera una se?ora exquisita y se juntara con un oyente amamantado a diario por el odio que siembra la radio episcopal, sin duda, echar?a espumarajos por la boca con solo nombrarle al anticristo Zapatero; si a una pancarta llevada por Adenauer, De Gaulle y Churchill se incorporara Idi Amin, el rasero lo impondr?a este carnicero de Uganda y si en una mesa redonda de escritores participaran Samuel Beckett, Arthur Miller y Albert Camus, y de pronto, un gacetillero de salsa rosa se hiciera cargo de una de las ponencias, ?ste marcar?a finalmente el prestigio de la reuni?n y no ser?a extra?o que los cuatro terminaran hablando del adulterio de la mujer de un torero. En todo guiso donde se pone ajo, siempre manda el ajo. A algunos les gusta la comida muy recia, pero en pol?tica el fascismo es una ideolog?a que lo impregna todo, como el ajo, cuyo sabor se apodera del plato hasta convertirlo en un alimento s?lo apto para est?magos de antiguos arrieros, o en este caso, para fan?ticos de extrema derecha.


Han sido las minor?as de la izquierda democr?tica y de la derecha civilizada las que han sacado a este pa?s de sus grandes atascos. El sentido com?n en Espa?a ha constituido siempre una empresa heroica y m?s ahora que el pensamiento testicular se ha apoderado de la vida p?blica. Muchos militantes del Partido Popular comienzan a sentirse avergonzados de los energ?menos de la propia casa; las gentes de izquierda son diariamente vilipendiadas desde la caverna, pero a ciudadanos de esta clase se deben los momentos estelares de nuestra historia. De uno y otro lado, los moderados son los verdaderos h?roes de Espa?a.





Publicado por carmenlobo @ 10:50  | Vincent, Manuel
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