Mi?rcoles, 28 de febrero de 2007

Arturo P?rez-Reverte



Tengo delante un mural callejero en plan ?pico, al estilo de los del IRA: un aguerrido combatiente por la libertad y la independencia, remangado y viril, pu?o en alto y Kalashnikov en la otra mano, con las palabras Euskal herr?a dugu irabazteko ?tenemos que ganar Euskalerr?a? pintadas al lado. Y qu? bonito y alentador ser?a todo eso, me digo al echarle un vistazo, como ejemplo para j?venes y dem?s, si la patria a la que se refiere el mural hubiera sido invadida por los ingleses en el siglo XII, y luego hubiese sufrido guerras de exterminio y represiones cruentas, con miles de deportados a las colonias ?v?anse las gu?as telef?nicas de Estados Unidos y Australia?, y en 1916 hubiera vivido una insurrecci?n general con combates callejeros y muchos fusilados, y luego independencia con amputaci?n territorial, domingos sangrientos con soldados asesinando a manifestantes, y junto a las ratas pistoleras de coche bomba o tiro en la nuca y salir corriendo, que las hubo y no pocas, hubiese habido tambi?n, que nunca faltaron, cojones suficientes para asaltar a tiro limpio cuarteles y comisar?as, jug?ndosela de verdad, mientras en las calles los ni?os se enfrentaban con piedras al Ej?rcito brit?nico. Etc?tera.

Pero resulta que no. Que de Irlanda, nada. Que el mural al que me refiero est? en una calle de Alsasua, Navarra, y que la patria a la que se refiere, integrada con el resto de los pueblos de Espa?a, part?cipe y protagonista de su destino com?n desde los siglos XIII y XIV, goza hoy de un nivel de autonom?a y autogobierno desconocido en ning?n lugar de Europa, incluida la parte de Irlanda que a?n es brit?nica. O sea, que no es lo mismo; por mucho que se busquen paralelismos con lo que ni es ni nunca fue, y por mucho que ciertos cantama?anas que no tienen ni pajolera idea de las historias irlandesa y vasca sigan el juego idiota de la patria oprimida. Aqu?, ahora, los oprimidos son otros. Por ejemplo, los dos pobres ecuatorianos de la T-4, oprimidos por toneladas de escombros.

Y ahora, la pregunta del mill?n de mortadelos: si faltan cojones y fundamento hist?rico, si los heroicos gudaris del mural de Alsasua no son, aqu? y ahora ?basta ver sus fotos y leer su correspondencia cuando los trincan?, sino doscientos ti?alpas incultos y descerebrados, sin otra ideolog?a que la violencia irracional al servicio de quimeras difusas e imposibles, ?c?mo es posible que esos fulanos, sin otra inquietud intelectual que averiguar cu?les son los polos positivo y negativo de las pilas que har?n estallar la bomba o el lado de la pistola por donde sale la bala, hayan conseguido que toda Espa?a est? pendiente de ellos, que la pol?tica nacional sea tan crispada y sucia que hasta los emigrantes terminen dividi?ndose, y que, como en los viejos tiempos, periodistas de Telemadrid sean atacados por ultrafachas y lectores con El Pa?s bajo el brazo se vean perseguidos al grito de rojos e hijos de la gran puta?

En mi opini?n ?que comparto conmigo mismo?, tanto disparate prueba que ETA no es el problema. Que en realidad es s?lo un pretexto para que nuestra ruindad cainita, nuestra miserable naturaleza, se manifieste de nuevo. Ni siquiera la perversa imbecilidad de los partidos pol?ticos, incluida la permanente mala fe de los nacionalistas, justifica la situaci?n. ETA y sus consecuencias son s?lo un indicio m?s de nuestra incapacidad para obrar con rectitud. S?ntomas de la sucia Espa?a de toda la vida, enferma de s? misma; la del rencor y la envidia cobarde; la del por qu? ?l y yo no; la que desprecia cuanto ignora y odia cuanto envidia; la que retorna pidiendo cerillas y haces de le?a, exigiendo cunetas y paredones donde ajustar cuentas; la que s?lo se calma cuando le meten dinero en el bolsillo o ve pasar el cad?ver del vecino de quien codicia la casa, el coche, la mujer, la hacienda. Al observar el comedero de cerdos en que, con la complicidad ciudadana, nuestra infame clase pol?tica ha convertido treinta a?os de democracia bien establecida, se comprenden muchos momentos terribles de nuestra historia. ETA es s?lo una variante analfabeta, una degeneraci?n psic?pata m?s. Sin ETA, con Franco o sin ?l, con Felipe V o el archiduque Carlos, sin los Reyes Cat?licos o con la madre que los pari?, seguir?amos siendo gentuza que si no extermina al adversario es porque no puede; porque ahora est? mal visto y queda feo en el telediario. Pero si retrocedi?ramos en el tiempo y nos dieran un M?user, un despacho de Gobernaci?n, una toga de juez en juicio sumar?simo, llenar?amos de nuevo los cementerios.

El problema no es ETA. Ni siquiera nuestros miserables pol?ticos lo son. El problema somos nosotros: la vieja, triste y ruin Espa?a.



Publicado por carmenlobo @ 11:42  | P?rez-Reverte, Arturo
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios