Lunes, 19 de febrero de 2007
Arturo P?rez-Reverte


Pues eso. Que en un libro recientemente aparecido, Manda Huevos, alguien ha tenido la escalofriante idea de reunir las frases notorias de esa chusma infame que en Espa?a responde al nombre colectivo de clase pol?tica. El libro, construido a base de an?cdotas y personajes, empieza a leerse con un gesto divertido y una sonrisa en los labios, pero luego la sonrisa se transforma en mueca de angustia. Cielo santo, se dice uno. En manos de qui?nes estamos.

Hay ingenio, por supuesto. En este pa?s la mala leche no siempre va pareja con la estupidez, y algunas citas de Alfonso Guerra son ya espl?ndidamente hist?ricas, como aquellas definiciones de Adolfo Su?rez ?tah?r del Missisipi con chaleco floreado? o de Margaret Thatcher ?en vez de desodorante se echa Tres en Uno?. Sin embargo, no es precisamente el ingenio lo que abunda. Lo que salta a la cara es una desabrida colecci?n de ordinarieces y de ignorancia extrema. Una radiograf?a estremecedora de los incultos demagogos que mangonean este desgraciado lugar llamado Espa?a: mulas de varas, navajeros de taberna, guarros de bellota que no s?lo no se averg?enzan de su pobreza intelectual y su manifiesta incapacidad de articular sujeto, verbo y predicado, sino que encima nos regalan finezas ideol?gicas como la atribuida al ex presidente c?ntabro Juan Hormaechea: ?Me encantan los animales, y si son hembras y con dos patas, mejor?. O lo de un tal Armando Querol, a quien no tengo el gusto: ?A los socialistas les vamos a cortar las orejas y el rabo para que dejen de joder?.

Dir?n mi madre, y el obispo de mi di?cesis, y mi primo el notario de Pamplona, que a buenas horas me pongo estrecho y finolis en esta p?gina. As? que antes de que mi progenitora me tire de las orejas, y el obispo diga vade retro, y el notario escriba indignadas cartas para que me quiten de El Semanal y me echen a la puta calle, me adelantar? apuntando que yo no pido que me vote nadie, ni vivo del morro, ni de un partido; y voy por la vida de francotirador cabroncete, no de padre de la patria. As? que me reservo el derecho a escribir como me salga de los cojones. Derecho del que, sin embargo, carece toda esa tropa que bebe Vega Sicilia a costa del contribuyente. Toda esa pandilla a menudo analfabeta, que hasta cuando paga la cuenta del restaurante con la Visa oro firma con faltas de ortograf?a. Impresentables que s?lo podr?an hacer carrera pol?tica en un pa?s como ?ste; ti?alpas capaces de hacer que cualquier ciudadano normal se ruborice cuando se ponen de pie ante su esca?o asegurando representar a alguien, prueban el micro diciendo: ??me se oye, me se escucha??, y a continuaci?n balbucean torpes discursos sin el menor conocimiento de la sintaxis, sin la menor preparaci?n cultural, con una ignorancia flagrante de la Historia, y la memoria, y la realidad del pa?s en el que trampean y medran. Discursos de los que brilla por su ausencia el m?s elemental vislumbre de talla pol?tica, y que suelen consistir en la sistem?tica descalificaci?n del contrario, bajo el principio del t? eres a?n m?s golfo que yo. Ni siquiera esos tontos del culo saben insultar como Dios manda, o al menos como insultaban los parlamentarios decimon?nicos y del primer tercio de este siglo; que siendo muchos igual de golfos y zoquetes, procuraban aparentar argumentos y estilo para no hacer el rid?culo. Pero ahora el personal se lo traga todo, y da igual, y los diarios no titulan con ideas, ni las exigen, pues nadie las tiene, sino con la ?ltima gilipollez o la ?ltima calumnia. En vez de programas y soluciones, la clase pol?tica se pasa las noches rumiando el insulto o la supuesta agudeza que va a soltar al d?a siguiente. Y as?, de ser un simple argumento o refuerzo t?ctico, el insulto ha pasado a convertirse en argumento central; y ?nico, de todo discurso pol?tico. Porque en este pa?s o como queramos llamar a esta piltrafa de sitio, los programas de gobierno y los argumentos pol?ticos hace tiempo que fueron sustituidos por reyertas tabernarias y peleas de ga?anes, donde se hace dif?cil sentir simpat?a por uno o por otro, pues casi todos se mueven en id?ntico nivel de bajeza y de bazofia.


Y no se trata ya de que aprendan Historia, o Ret?rica, o modales. A buena parte de ellos habr?a que empezar por ense?arles a leer y a escribir. Y a deletrear. Por ejemplo, la Uve con la e y con la r: Ver. Que es la primera s?laba, damas y caballeros, se?or?as, de la palabra verg?enza.



Publicado por carmenlobo @ 10:24  | P?rez-Reverte, Arturo
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