Domingo, 18 de febrero de 2007

Juan Carlos Escudier


Cabe imaginar la desilusi?n de su trouppe de adoradores cuando Aznar, sin mover el bigote, reconoci? por primera y ?nica vez en su historia que se hab?a equivocado, que hab?a algo que su entrenada mente de estadista desconoc?a, que el mejor presidente de la democracia espa?ola que vieron y ver?n los siglos no era infalible, aunque siga siendo omnisciente y ?para desesperaci?n de Rajoy- vaya de omnipresente por la vida. Aznar se ha enterado ahora de que en Iraq no hab?a armas de destrucci?n masiva y el cielo se ha venido abajo con estr?pito. ?Por qu? has asesinado a tu propio mito, amado conducator?


Estamos ante un tipo de acero, al menos de cuello para arriba, dur?simo de rostro en una palabra. Su partido, que lo ignoraba, llevaba cuatro a?os haciendo el rid?culo para salvarle la cara, ignorante de la aleaci?n de titanio que protege sus mejillas. Al d?a siguiente de su d?shabill? en Pozuelo, todav?a Zaplana esquiv? una pregunta sobre las armas de Iraq, como si no se hubiera enterado del nuevo dogma del aznarismo: ?Evidentemente todo el mundo pensaba que en Iraq hab?a armas de destrucci?n masiva y no hab?a armas de destrucci?n masiva, eso lo sabe todo el mundo y yo tambi?n lo s? ahora?. Am?n.


La proclamada doctrina necesitar? que los te?logos la hagan digerible para los fieles. ?Qu? quiere decir nuestro prodigioso mandatario con que ?todo el mundo pensaba que hab?a armas?? ?A qui?nes incluye nuestro dilecto bienhechor en ese saco gigantesco? ?Acaso quiere revelarnos con su luminosa perspicacia que los millones de manifestantes que en todo el mundo se opusieron a aquella maldita guerra pensaban como ?l pero lo disimulaban entre pancartas? ?Lo sab?a tambi?n Rodrigo Rato, que se jug? con aquello la sucesi?n? ?Lo sab?an Schroeder, Chirac o El Baradei y callaron como bellacos? ?O lo que quiere decir con su infinita sagacidad es que ?todo el mundo? eran, por este orden, Bush, Blair y ?l mismo?


Desconcierta tanta profundidad de pensamiento. ?Qu? significa exactamente que ?l no envi? a ninguna persona a combatir en la guerra de Iraq y que, en caso de haberlo hecho, ?hubieran sido soldados profesionales?? M?s a?n, si no se enviaron soldados a combatir, ?por qu? nos revela a continuaci?n que tom? la decisi?n que tom? ?porque cre?a que era lo m?s conveniente para los intereses nacionales?? ?No se da cuenta que carecemos de luces para alcanzar a entenderle? ?A qu? decisi?n se refiere? ?A la de hacerse una foto con George W.?


Lo malo de las inteligencias superiores es que s?lo pueden ser entendidas por sus iguales. ?A qu? intereses nacionales conven?a una decisi?n que ignoramos pero que consisti? en enviar soldados a no combatir? ?Pretend?a acaso que benefactores del pa?s como Florentino P?rez ??qu? inolvidables momentos en ese palco de autoridades junto a Di Stefano!- ejerciera sus buenos oficios de constructor en el centro de Bagdad, levemente da?ado por las inteligentes bombas americanas? ?O que su amigo Pizarro el de Endesa llevara la luz a los habitantes de Basora? ?Quer?a ese gigante de la geoestrategia que Repsol consiguiera contratos petrol?feros para inundar de energ?a el mundo civilizado? ?O que Telef?nica sembrara de m?viles la flamante democracia iraqu??


No hay que quitar m?ritos al reconocimiento de Aznar. ?l sabe ahora lo que ignoraba hace cuatro a?os. Su modestia y humildad eriza el vello. Al fin y al cabo, otros prohombres de la pol?tica, la empresa y del periodismo que le jaleaban, que pon?an la mano en el fuego por la existencia del armaged?nico arsenal de Sadam, siguen sin enterarse u ocultan con guanteletes sus manos achicharradas. Leamos al deslumbrante Federico Jim?nez Losantos en una impagable cr?nica de septiembre de 2003: ?Los enemigos de EEUU, empezando por Chirac y Schroeder, y la oposici?n a Blair y Aznar han montado una campa?a de intoxicaci?n genuinamente totalitaria para deslegitimar a sus gobiernos y sabotear la pacificaci?n y democratizaci?n de Iraq. Han utilizado el argumento m?s absurdo, el de las armas de destrucci?n masiva que nunca estuvo en cuesti?n, pero no se trata de servir por una vez a la verdad sino de usar cualquier mentira un mill?n de veces para ganarle a Bush, Blair y Aznar la guerra perdida por Sadam Husein?.


Conform?monos con que el enorme l?der que nos vigila haya descendido gr?cilmente del guindo. No le molestemos con consideraciones absurdas como las decenas de miles de muertos inocentes que ha provocado esa guerra a la que fue con una excusa falsa, no le pidamos que examine la prosperidad de Iraq y sus avances democr?ticos, no distraigamos su reflexivo cerebro con pol?micas est?riles sobre si ahora hay m?s o menos terrorismo en el mundo. En definitiva, no le perturbemos con la realidad. Gracias por existir, presidente.

Publicado por carmenlobo @ 19:24  | ART
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