Martes, 30 de enero de 2007
TUS ZONAS ERR?NEASW. Dyer


CAP?TULO IV. LA RUPTURA CON EL PASADO
S?lo los fantasmas se revuelcan en el pasado, explic?ndose a si mismos con descripciones basadas en sus vidas ya pasadas. T? eres lo que eliges ser hoy en d?a, no lo que antes elegiste ser.



?Qui?n eres? ?C?mo te describes a ti mismo? Para contestar estas dos preguntas tendr?s sin duda que referirte a tu propia historia, a un pasado ya vivido, pero al que sin duda sigues ligado y del que te parece dif?cil escaparte. ? C?mo te describes a ti mismo? Son peque?as etiquetas muy ordenaditas que has ido acumulando durante toda la vida? Tienes acaso un caj?n lleno de autodefiniciones que usas regularmente? Algunas de ellas pueden ser tan grandilocuentes como: Yo soy una persona muy nerviosa; soy t?mido; soy perezoso; no tengo o?do musical; soy torpe; soy muy olvidadizo, y todo un cat?logo de cosas que eres y que usas. Sin duda tienes tambi?n una serie de "Soy" positivos como: soy muy cari?oso; soy amable; y juego bien al bridge. No hablaremos de ellos aqu? ya que el prop?sito de este cap?tulo es de ayudarte a crecer y desarrollarte m?s que aplaudirte por las actividades en las que est?s operando eficientemente.


Las autodefiniciones no son inadecuadas por naturaleza, pero pueden ser usadas de forma perjudicial. El hecho mismo de etiquetar puede ser un impedimento para el desarrollo de la personalidad. Es f?cil usar la etiqueta como excusa para seguir igual. Sren Kirkegaard escribi?: "Si me clasificas (o me etiquetas), me niegas". Cuando el individuo tiene que estar a la altura de la etiqueta que lo clasifica, el ser deja de existir.

Y pasa lo mismo con las autoclasificaciones. Es muy probable que al identificarte con tus etiquetas clasificadoras te est?s negando a ti mismo, en vez de aprovechar tu propio potencial de crecimiento.
Todas las autoclasificaciones proceden del pasado hist?rico del individuo. Pero el pasado, como dijo Carl Sandbug en Prairie, "es un cubo lleno de cenizas".


Trata de averiguar hasta qu? punto est?s encadenado a tu pasado. Todos los "Yo soy" autodestructivos provienen de estas cuatro frases neur?ticas:
(1) "As? soy yo."
(2) "Yo siempre he sido as?."
(3) "No puedo evitarlo."
(4) "Es mi car?cter."
Ah? est?n todas en un paquetito. Las trabas que te impiden crecer, cambiar y hacer tu vida (desde este momento en adelante, que es la ?nica vida que tienes) nueva, estimulante y llena de momentos presentes plenos y felices.


Conozco a una abuela que, todos los domingos cuando recibe en su casa a su familia para comer, decide cu?nto va a comer exactamente cada persona y deliberadamente calcula las porciones que pone en cada plato de acuerdo con sus propias especificaciones. A cada persona le da dos pedazos de carne, una cucharada de guisantes, unas patatas y as? con todo. Cuando le preguntan: "?Por qu? haces eso?", contesta diciendo, "Oh, siempre he sido as?", ?Por qu?? Porque "As? soy yo".


La raz?n del comportamiento de la abuela procede de ; su propia etiqueta que a su vez procede de un pasado en el que siempre se ha comportado de esa manera.


Hay personas que usan las cuatro frases a la vez cuando se cuestionan sus comportamientos. Si le preguntas a alguien por qu? se perturba tanto al o?r hablar de accidentes, puede que te responda: "Oh, as? soy yo, siempre he sido as?, realmente no puedo evitarlo, es mi car?cter,". Las cuatro a la vez, todas y cada una le sirven para explicar por qu? nunca ser? diferente ni considerar? la posibilidad de cambiar.


Tus "Yo soy", que describen un comportamiento autoneutralizador se remontan a algo que aprendiste en el pasado. Y cada vez que usas una de estas cuatro frases i lo que realmente est?s diciendo es: "Pienso seguir siendo lo que he sido siempre".


Puedes empezar a deshacer los nudos que te atan al pasado y eliminar las in?tiles frases que se dicen para seguir siendo lo que siempre has sido.


He aqu? una t?pica lista de "yo soy" que podr?a incluirse en tu autorretrato.


Yo soy t?mida Yo soy perezoso Yo soy apocado
Yo soy asustadizo Yo soy desordenada Yo soy nervioso
Yo soy olvidadizo Yo soy p?sima para la mec?nica
Yo soy malo para las matem?ticas Yo soy un solitario Yo soy fr?gida
Yo soy aburrido Yo soy una p?sima cocinera Yo soy malo para la gram?tica
Yo soy de los que se cansan muy pronto Yo soy enfermizo Yo soy tosco
Yo soy proclive a los accidentes Yo soy corto de genio Yo soy hostil
Yo soy solemne Yo soy ap?tica Yo soy gorda Yo soy negado para la m?sica
Yo soy fatal para el deporte Yo soy torpe Yo soy porfiada Yo soy inmadura
Yo soy meticulosa Yo soy descuidado Yo soy vengativo Yo soy irresponsable
Yo soy de los que se angustian f?cilmente.


Es muy probable que te hayas topado con varias de estas frases o que quiz?s est?s haciendo tu propia lista. De lo que se trata no es de qu? etiquetas escoges, sino del hecho que escojas ponerte en las etiquetas. Si aut?nticamente est?s satisfecho de alguno de los "Yo soy", d?jalo estar, pero si reconoces que algunos de estos "Yo soy" u otros que hayas podido recordar se te atraviesan en el camino entorpeciendo tu vida, quiere decir que ha llegado el momento de hacer unos cambios. Empecemos por comprender el origen de los "Yo soy".


La gente quiere ponerte etiquetas, quiere encasillarte en cierto tipo de categor?as que le resultan c?modas. As? es m?s f?cil. D. H. Lawrence nos demuestra lo insensato que resulta este proceso de clasificaci?n en su poema 2 ?Qu? es ?l?
-?Qu? es ?l?
-Un hombre, por supuesto.
-S?, pero ?qu? hace?
-Vive y es un hombre.
-?Oh, por supuesto! Pero debe trabajar. Tiene que tener una ocupaci?n de alguna especie.
-?Por qu??
-Porque obviamente no pertenece a las clases acomodadas.
-No lo s?. Pero tiene mucho tiempo. Y hace unas sillas muy bonitas.
-?Ah? est? entonces! Es ebanista.
-?No, no!
-En todo caso, carpintero y ensamblador.
-No, en absoluto.
-Pero si t? lo dijiste.
-?Qu? dije yo?
-Que hac?a sillas y que era carpintero y ebanista.
-Yo dije que hac?a sillas pero no dije que fuera carpintero.
-Muy bien, entonces es un aficionado.
-?Quiz?! ?Dir?as t? que un tordo es un flautista profesional o un aficionado?
-Yo dir?a que es un p?jaro simplemente.
-Y yo digo que es s?lo un hombre.
-?Est? bien! Siempre te ha gustado hacer juegos de palabras.

C?MO EMPEZARON ESOS "YO SOY"
Los antecedentes a los "Yo soy" caen en dos categor?as. El primer tipo de etiquetas o clasificaciones procede de la dem?s gente. Te las colocaron cuando eras ni?o y las has llevado contigo desde entonces. Las otras etiquetas son el resultado de una elecci?n de tu parte para evitar tener que hacer cosas inc?modas o dif?ciles.
La primera categor?a es la m?s corriente. La peque?a Hope est? en segundo grado. Va a clases de pintura todos los d?as, feliz de jugar con los colores y pintar. Su profesora le dice que no tiene mucha facilidad para la pintura, y ella empieza a faltar a las clases porque no le gusta que la censuren. Y al poco tiempo ya tiene un principio de "Yo soy": Yo soy bastante mala para la pintura. Y si sigue actuando de forma negativa al respecto, evitando las ocasiones de pintar, reforzar? este concepto y m?s tarde, cuando sea mayor y le pregunten por qu? no dibuja, dir?: "Oh, no sirvo para eso; siempre he sido as?". La mayor?a de los "Yo soy" son residuos de frases como: "?l es bastante torpe; su hermano es bueno para la gimnasia, ?l es el estudioso de la familia,". O "Eres igual a m?; yo tambi?n era p?sima para la gram?tica". O "Billy fue siempre el t?mido del grupo". O "Ella es igual a su padre; si acierta una nota es como el burro que toca la flauta por casualidad,". {?stos son los derechos innatos de una vida entera de "Yo soy" que nunca se discuten. Que se aceptan simplemente como una condici?n natural de la vida.


Habla un d?a con la gente que t? crees responsable de muchos de los "Yo soy" de tu vida (tus padres, viejos amigos de la familia, antiguos profesores, abuelos, etc.). Preg?ntales por qu? creen que te volviste como eres y si has sido siempre as?. Diles que est?s decidido a cambiar y comprueba si creen que eres capaz. Sin duda te sorprender?n sus interpretaciones y el hecho de que piensen que no puedes ser de otra manera puesto que "Siempre has sido as?",.


La segunda categor?a de "Yo soy" tuvo su origen en esos r?tulos tan apropiados que aprendiste a colocarte a ti mismo para dejar de hacer las cosas que no te gustan. Yo he tratado a un paciente que tiene cuarenta y seis a?os y tiene muchos deseos de ir a la Universidad, pues perdi? la oportunidad de hacerlo en su juventud a causa de la Segunda Guerra Mundial. Pero a Horace le asusta la perspectiva de entrar en competencia con gente joven reci?n salida del colegio. El miedo al fracaso y las dudas que tiene respecto a su capacidad intelectual lo espantan. A menudo estudia cat?logos de distintas universidades, y con la ayuda que ha recibido en su tratamiento ha pasado los ex?menes de admisi?n y ha concertado una entrevista con uno de los miembros del Comit? de Admisi?n de una universidad local.

Pero a?n usa sus "Yo soy" para evitar incorporarse activamente a los estudios. Justifica su actitud diciendo: "Soy demasiado viejo; no soy suficientemente inteligente; no me interesa realmente". (Yo soy... demasiado viejo; Yo soy... poco inteligente...; Yo soy de los que no se interesan realmente por esas cosas.)


Horace usa sus "Yo soy" para dejar de hacer algo que realmente quiere hacer. Uno de mis colegas los usa para liberarse de las tareas que no le divierten. Evita tener que arreglar el timbre, o la radio, o hacer cualquiera de esas inc?modas tareas caseras, record?ndole simplemente a su esposa que: "Pero querida, si t? ya lo sabes, a m? no se me dan bien estas cosas",. Este tipo de "Yo soy" entra dentro de los comportamientos acomodables, pero no por eso dejan de ser excusas enga?osas. En vez de decir: "Encuentro que este tipo de actividad es aburrida y sin inter?s, y escojo no trabajar en ella en mis momentos presentes" (lo que es perfectamente l?gico y saludable), resulta mucho m?s f?cil sacar un "Yo soy," del bolsillo.


En estos casos, la gente est? diciendo algo respecto a s? misma. Est? declarando que "Yo soy un producto acabado en este sector y nunca voy a ser distinto". Si eres un producto acabado, atado y encasillado, quiere decir que has dejado de crecer, y si por un lado quieres aferrarte a algunos "Yo soy", puede que descubras que muchos otros te limitan y que son autodestructivos.


M?s adelante he anotado una lista de etiquetas que son reliquias del pasado. Si reconoces alguna de ellas como tuya, puede que quieras cambiarla. El quedarte exactamente como eres en cualquier sector de tu vida equivale a tomar una de esas decisiones que se parecen a esa muerte de la que hablamos en el Cap?tulo 1. No te olvides de que no se trata de las cosas que simplemente no te gustan, sino m?s bien de echar una mirada al comportamiento que te aleja de actividades que podr?an proporcionarte mucho placer y fascinaci?n.


DIEZ CATEGOR?AS T?PICAS DE "YO SOY" Y SUS DIVIDENDOS NEUR?TICOS
1. Yo soy malo para las matem?ticas, la gram?tica, la literatura, los idiomas, etc?tera. Este "Yo soy" garantiza que no te esforzar?s por cambiar. El "Yo soy" acad?mico sirve para evitar que tengas que hacer alguna vez el trabajo pesado que se necesita para dominar una materia que siempre te ha parecido dif?cil y aburrida. Mientras conserves la etiqueta de tu incapacidad ante ti mismo, tienes una disculpa hecha a medida para evitar el esfuerzo.


2. Yo soy p?simo para el tipo de actividades que necesitan cierta habilidad manual como por ejemplo, la cocina, los deportes, hacer punto, dibujar, hacer teatro etc?tera. Este "Yo soy" te da la seguridad de que no tendr?s que hacer ninguna de estas cosas en el futuro y justifica cualquier mala actuaci?n en esos campos en el pasado. "Siempre he sido as?; as? soy por naturaleza." Esta actitud refuerza tu inercia y, lo que es a?n m?s importante, te ayuda a aferrarte a la absurda noci?n de que no vale la pena que hagas cualquier cosa si no la haces realmente bien. As? que, a menos que seas el campe?n mundial, siempre es mejor esquivar el bulto que hacerla.


3. Yo soy t?mida, reservada, temperamental, nerviosa, asustadiza, etc?tera. Aqu? se recurre a la gen?tica para apoyar estos "Yo soy". En vez de enfrentarte con ellos y con el pensamiento autodestructivo que los apoya, simplemente los aceptas como confirmaci?n de tu manera innata de ser. Tambi?n puedes echar la culpa a tus padres y usarlos a ellos como justificaci?n o como el motivo de tu "Yo soy" actual. Haces que ellos sean los causantes de tus problemas, y no te tienes que esforzar ni trabajar para ser diferente. Escoges este comportamiento como una manera de evitar el ser asertivo en ciertas situaciones que siempre te han resultado molestas. {?ste es un residuo de la infancia en la que hab?a gente que ten?a especial inter?s en hacerte creer que eras incapaz de pensar por ti mismo. {?stos son los "Yo soy," que tienen que ver con la personalidad. Estas autodefiniciones te ayudan a evitar el dif?cil trabajo de ser diferente de lo que has sido siempre. Defines tu personalidad con un "Yo soy" apropiado y todos los comportamientos negativos diciendo que est?n fuera de tu control. Niegas la noci?n de que puedes escoger , tu propia personalidad y permites que una supuesta deficiencia gen?tica sea la explicaci?n de todos esos rasgos de personalidad que te gustar?a poder repudiar.


4. Yo soy torpe, me falta coordinaci?n, etc?tera. Estos "Yo soy" que aprendiste de ni?o te permiten evitar el rid?culo que podr?as sufrir en caso de enfrentarte con ciertas habilidades f?sicas que tienen otras personas. Por supuesto que tu falta de habilidad proviene de un largo historial de creer en esos "Yo soy" que te hicieron evitar todo tipo de actividad f?sica y no de una falla innata. S?lo puedes ser competente en lo que practicas; no en lo que evitas hacer. Conserva tu "Yo soy" y qu?date entonces en los aleda?os de las cosas mir?ndolas y suspirando por ellas, pero haciendo como si este tipo de cosas realmente no te gustara.


5. Yo soy poco atractiva, fea, huesuda, demasiado alta, etc?tera. Estos "Yo soy" fisiol?gicos te sirven para evitar correr riesgos con el sexo opuesto y para justificar la pobre imagen que tienes de ti misma y la falta de amor que has escogido para tu vida. Mientras sigas describi?ndote a ti misma de esta forma, tendr?s la excusa perfecta y hecha a medida para no ponerte en l?nea para una relaci?n amorosa. Y tampoco tendr?s que trabajar para verte bien y ser atractiva. Usas tu espejo como justificativo para no hacer la prueba. S?lo hay un problema: vemos exactamente lo que escogemos ver, incluso en los espejos.


6. Yo soy desorganizado, meticuloso, desordenado, etc?tera. Estos "Yo soy" relacionados con la conducta son muy ?tiles para manipular a los dem?s y para explicar por qu? las cosas tienen que hacerse de cierta manera. "Siempre las he hecho as?." Como si la tradici?n fuese un motivo para hacer cualquier cosa. "Y siempre las har? as?" es el mensaje no formulado. Confiando en la forma que lo has hecho siempre no tienes por qu? mantener la noci?n llena de riesgos y peligros de que podr?as hacerlo de una manera diferente, y a la vez asegurarte de que todos los que est?n a tu alrededor lo hagan a tu manera tambi?n. ?stos son los "Yo soy" que recurren a la "pol?tica" como sustituto del pensamiento.


7. Yo soy olvidadiza, descuidada, irresponsable, ap?tica, etc?tera. Estos "Yo soy" te resultan particularmente ?tiles cuando quieres justificar alg?n comportamiento ineficaz. Estos "Yo soy" evitan que trabajes para mejorar tu memoria, o tu descuido y simplemente te disculpas con un c?modo y simple "As? soy yo". Mientras puedas sacar a relucir este "Yo soy" cuando te comportas de alguna de las maneras descritas m?s arriba, jam?s tendr?s que trabajar para intentar un cambio. Simplemente sigue olvidando y record?ndote a ti misma que no puedes evitarlo, y siempre ser?s olvidadiza.


8. Yo soy italiana, alemana, jud?a, irlandesa, negra, china, etc?tera. ?stos son tus "Yo soy" ?tnicos y funcionan muy bien cuando se te acaban las otras excusas necesarias para explicar ciertos comportamientos, que no te favorecen pero que son demasiado dif?ciles de cuestionar. Cada vez que te comportas de manera estereotipada relacionada con tu subcultura, t? simplemente echas mano de tu "Yo soy" ?tnico como justificativo. Una vez le pregunt? a un maitre de hotel por qu? era tan excitable y reaccionaba con esos terribles exabruptos ante el menor problema. Me contest?: "?Qu? puede esperar de m?? Soy italiano. "No puedo evitarlo".


9. Yo soy mand?n, prepotente, autoritario, etc?tera. Aqu? tus "Yo soy" te permiten continuar tus actitudes hostiles en vez de trabajar para desarrollar una : autodisciplina. Recubres el comportamiento con "No puedo evitarlo, yo siempre he sido as?".


10. Yo soy viejo, anciano, estoy cansado, etc?tera. Con estos "Yo soy" puedes usar tu edad como justificativo para no participar en lo que pueden ser actividades arriesgadas o peligrosas. Cada vez que tienes que enfrentarte con una actividad como puede ser un encuentro deportivo, una cita amorosa despu?s de un divorcio o de la muerte de un c?nyuge o un viaje, puedes decir simplemente "Estoy demasiado viejo para esas cosas" y habr?s eliminado los riesgos que lleva consigo la posibilidad de hacer algo nuevo y que impulsa tu crecimiento y desarrollo. Lo que implican los "Yo soy" basados en la edad es que est?s definitivamente acabado en esos campos; como cada vez ser?s m?s viejo, ya has terminado de crecer y de experimentar cosas nuevas.


EL CIRCULO DEL "YO SOY"
Las retribuciones que te brinda aferrarte a tu pasado por medio de los "Yo soy," que sacas a relucir cuando te conviene, pueden ser resumidos n?tidamente en una palabra: evasi?n. Siempre que quieres evitar cierto tipo de actividades o ignorar alg?n defecto de tu personalidad, podr?s justificarte con un "Yo soy". Y si usas estas etiquetas durante un tiempo lo suficientemente largo, ver?s que empiezas a creerlas t? mismo y en ese momento presente eres ya un producto acabado destinado a seguir siendo lo que eres para el resto de tus d?as. Las etiquetas te permiten evitar el riesgo y el dif?cil trabajo pesado de tratar de cambiar. tambi?n perpet?an el comportamiento que las provoc?. De este modo si un muchacho joven va a una fiesta convencido de que es t?mido, se portar? como tal y su comportamiento reforzar? a?n m?s su imagen de s? mismo como un ser t?mido. Es un c?rculo vicioso.

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Ah? lo tienes. En vez de intervenir entre los puntos 3 y 4 del c?rculo, simplemente exonera su comportamiento con un "Yo soy" evadi?ndose as? del riesgo necesario para salir de la trampa. Pueden haber muchos motivos que expliquen la timidez del joven; algunos de ellos estar?n sin duda relacionados con su ni?ez. Sea cual fuere el motivo de su miedo, ?l ha decidido no hacer nada por solucionar su problema de contacto social justific?ndolo m?s bien con un simple "Yo soy". Su miedo al fracaso es tan grande que no le deja ni hacer la intentona. Si ?l llegara a creer en su momento presente y en su posibilidad y capacidad de elecci?n, su frase cambiar?a de "Yo soy t?mido,", a "Hasta ahora me he comportado con timidez". El c?rculo vicioso de la timidez puede ser aplicado a casi todos los "Yo soy" que sirven para subestimarse a s? mismo. Toma el caso por ejemplo del estudiante que piensa que es malo para las matem?ticas cuando le toca hacer un deber de ?lgebra.

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En vez de detenerse entre el 3 y el 4, dedicar m?s tiempo, consultar con un profesor o hacer un esfuerzo, el estudiante se da por vencido. A la pregunta por qu? fall? el curso de ?lgebra dir?: "Siempre he sido p?simo en matem?ticas",. Recurre a esos infernales "Yo soy" como elementos que invoca para exonerarse y explicar a los dem?s por qu? persiste en una conducta autofrustrante.
Puedes echarle una mirada a tu propio c?rculo de l?gica neur?tica y empezar a desafiar cualquier aspecto de tu vida en el que has elegido ser un producto acabado. La recompensa n?mero uno por aferrarte al pasado y refugiarte en tus "Yo soy," es rechazar cualquier posibilidad de cambio. Cada vez que usas un "Yo soy" para explicar un comportamiento que te disgusta piensa en ti mismo como encerrado en una caja alegremente decorada, envuelto y empaquetado como un producto listo y acabado.


Por supuesto, es m?s f?cil describirte a ti mismo que cambiar. Puede ser que culpes de tus etiquetas a tus padres o a los adultos importantes que te influenciaron en la ni?ez: a los maestros, vecinos, abuelos y gente por el estilo. Al hacerlos responsables de tus actuales "Yo soy" les has otorgado un grado de control sobre tu vida de hoy en d?a, les has elevado a una posici?n m?s alta que la tuya propia y te has creado una coartada ingeniosa para permanecer en una condici?n inmovilista. Esta retribuci?n te sirve perfectamente de garant?a contra cualquier posibilidad de correr un riesgo. Si tu "cultura" es culpable de que tengas ese "Yo soy", pues entonces no puedes hacer nada al respecto.



ALGUNAS ESTRATEGIAS PARA LIBERARTE DEL PASADO Y ELIMINAR TUS FASTIDIOSO E INOPORTUNOS "YO SOY"


Dejar atr?s el pasado implica correr ciertos riesgos. T? est?s acostumbrado a tus autodefiniciones. En muchos casos funcionan como sistema de apoyo en tu vida cotidiana. He aqu? algunas estrategias espec?ficas que te servir?n para eliminar esos "Yo soy":
- Eliminar los "Yo soy" cada vez que te sea posible. Sustit?yelos con frases como: "Hasta ahora hab?a escogido ser as?", o "Yo sol?a clasificarme as?...".


Anuncia a tus seres m?s pr?ximos que vas a tratar de eliminar algunos de tus "Yo soy,". Decide cu?les son los m?s importantes y p?deles que te lo recuerden cada vez que los saques a relucir.


Ponte metas de conducta para comportarte de manera muy diferente de lo que has hecho hasta ahora. Por ejemplo, si consideras que eres t?mido, pres?ntate t? solo a alguna persona a la que normalmente hubieras evitado.


- Habla con alg?n amigo de confianza que te ayude a combatir las poderosas influencias del pasado. P?dele que te haga alguna se?al silenciosa, como darse un peque?o tir?n de orejas cada vez que te vea caer en uno de tus viejos "Yo soy".


- Escribe un diario donde vayas anotando tus comportamientos autodestructivos, y apunta no s?lo tus actos sino tambi?n lo que sent?as cuando te comportabas de esa manera. Durante una semana apunta en una libreta la hora exacta, la fecha y la ocasi?n en que usas cualquiera de los "Yo soy" autodestructivos, y esfu?rzate por disminuir el n?mero de apuntes. Usa la lista que dimos al principio de este cap?tulo como gu?a para las anotaciones en tu diario.


- Est? siempre alerta para notar cualquiera de estas cuatro frases neur?ticas y cada vez que vuelvas a pensarlas corr?gete en voz alta de la siguiente manera. Cambia.


"As? soy yo"... a... "As? era yo".

"No puedo evitarlo"... a... "Puedo cambiar si lo intento seriamente".
"Siempre he sido as?"... a... "Voy a ser diferente". "Es mi naturaleza",... a... "As? cre?a yo que era mi naturaleza".
Trata de concentrarte para eliminar un "Yo soy" en un d?a determinado.


Si has usado el "Yo soy olvidadizo" para describirte a ti mismo, dedica el lunes para tomar conciencia de esa tendencia e intenta alterar uno o dos comportamientos olvidadizos. Igualmente si no te gusta tu "Yo soy tozudo", date un d?a espec?fico para ser tolerante con las opiniones contrarias a la tuya; la cuesti?n es deshacerse de los "Yo soy" concentr?ndote en uno de ellos cada d?a.


- Puedes interrumpir tu propio "C?rculo de "Yo soy"" entre los puntos 3 y 4 y decidir sacarte de encima esas viejas excusas que te serv?an para evadirte.
- Encuentra algo que no has hecho nunca y dedica una tarde para esa actividad. Despu?s de haberte sumergido durante tres horas en una actividad completamente nueva, alguna actividad que siempre hab?as evitado, f?jate si a?n puedes usar el mismo "Yo soy," que usaste esa ma?ana.
Todos tus "Yo soy" son f?rmulas aprendidas de evasi?n y t? puedes aprender a hacer casi cualquier cosa si as? lo decides.



ALGUNOS PENSAMIENTOS PARA TERMINAR


No existe algo que se pueda llamar naturaleza humana. La frase est? dise?ada para encasillar a la gente e inventar excusas. T? eres producto de la suma total de tus elecciones, y cada uno de los "Yo soy" que tanto cuidas, podr?a ser rebautizado o reetiquetado: "He escogido ser". Vuelve a la pregunta que abre este cap?tulo. ?Qui?n eres t?? y ?C?mo te describes a ti mismo? Piensa en algunas etiquetas deliciosas que sean completamente nuevas y no est?n relacionadas en absoluto con las cosas que los dem?s han elegido para ti, o con las que t? hab?as elegido para ti hasta ahora. Esas aburridas y viejas etiquetas pueden estar impidiendo que tengas una vida tan plena como quisieras.


Recuerda lo que dijo Merlin sobre la educaci?n:
"Lo mejor para la tristeza -contest? Merlin, empezando a soplar y resoplar- es aprender algo. Es lo ?nico que no falla nunca. Puedes envejecer y sentir toda tu anatom?a temblorosa; puedes permanecer durante horas por la noche escuchando el desorden de tus venas; puedes echar de menos a tu ?nico amor; puedes ver al mundo a tu alrededor devastado por locos perversos; o saber que tu honor es pisoteado por las cloacas de inteligencias inferiores. Entonces s?lo hay una cosa posible: aprender.


Aprender por qu? se mueve el mundo y lo que hace que se mueva. Es lo ?nico que la inteligencia no puede agotar, ni alienar, que nunca la torturar?, que nunca le inspirar? miedo ni desconfianza y que nunca so?ar? con lamentar, de la que nunca se arrepentir?. Aprender es lo que te conviene.


Mira la cantidad de cosas que puedes aprender: la ciencia pura, la ?nica pureza que existe. Entonces puedes aprender astronom?a en el espacio de una vida, historia natural en tres, literatura en seis. Y entonces despu?s de haber agotado un mill?n de vidas en biolog?a y medicina y teolog?a y geograf?a e historia y econom?a, pues, entonces puedes empezar a hacer una rueda de carreta con la madera apropiada, o pasar cincuenta a?os aprendiendo a empezar a vencer a tu contrincante en esgrima. Y despu?s de eso, puedes empezar de nuevo con las matem?ticas hasta que sea tiempo de aprender a arar la tierra."


Cualquier "Yo soy" que te impide el crecimiento es un demonio que hay que exorcisar. Y si forzosamente debes tener un "Yo soy", prueba ?ste a ver c?mo te va. "Yo soy un "Yo soy" exorcista, y me gusta serlo."



Publicado por carmenlobo @ 9:49  | Psico - Filo
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