Domingo, 31 de diciembre de 2006
La mente es como un iceberg
Andrew Matthews




Nuestro comportamiento y nuestra programaci?n subconscientes interact?an con el concepto que sobre nosotros mismos tenemos. Si nos sentimos mal con nosotros mismos, tendemos a desquitarnos con nuestra propia persona.

No necesariamente tiene que ser un acto consciente. El trato que nos damos autom?ticamente refleja el grado de aprecio que tenemos por nosotros mismos en un momento determinado. Es de capital importancia que hagamos todo lo que est? en nuestras manos para no dejar de tener pensamientos positivos. De esta manera lograremos seguir siendo felices. Una mala imagen personal nos lleva a pensar que no merecemos nada.

?sto conduce inconscientemente a sabotear la propia felicidad. La persona que tiene una pobre imagen de s? misma hallar? razones, consciente o subconscientemente, para dar al traste con todo.

Cambiar es dif?cil. La mala imagen tiene a perpetuarse a s? misma. Al lanzarnos en pos del cambio, la tendencia ser? continuar representando los viejos patrones de culpabilidad y auto denigraci?n.

Amar al pr?jimo como a uno mismo implica que debemos amarnos a nosotros mismos, que debemos mantener un equilibrio entre nuestras necesidades y las necesidades del pr?jimo, respetar ambas partes.

Cada uno de tus pensamientos afecta la qu?mica en una fracci?n de segundo. La conexi?n entre mente y cuerpo es tan estrecha que, con mucha frecuencia, cuando queremos evitar algo, nuestro subconsciente har? lo necesario para que se realice. Reconocer que estas situaciones nos suceden es ya parte de la soluci?n. Nuestro sistema de creencias y expectativas puede mantenernos enfermos.

A muy temprana edad aprendemos que enfermarse es una de las maneras m?s eficaces de llamar la atenci?n. Para algunos es la ?nica. Algunas personas jam?s superan esta idea y se las arreglan para pasarse toda la vida enfermas. El hecho es que quienes sienten amor y seguridad sufren muchas menos enfermedades que aquellos que no se sienten realizados y tienen una gran dosis de inseguridad.

Las emociones y los sentimientos reprimidos afectan nuestra salud. Para estar saludables y llenos de energ?a, debemos alimentar las emociones positivas y expresar nuestros sentimientos. Tambi?n es muy importante creer que merecemos estar saludables. Si albergamos sin raz?n pensamientos subconscientes negativos, una de las maneras cl?sicas de sufrir es a trav?s de una mala salud; a veces de por vida. Muchas personas tienen la idea de que la buena salud no es m?s que la ausencia de enfermedad.

Si analizamos la conexi?n entre mente y cuerpo, es f?cil entender en qu? medida nuestro cuerpo es afectado por el estado de nuestra mente. A nivel humano, la mente es el arquitecto del cuerpo; y el cuerpo es un reflejo de tus pensamientos. Si te consumen la ira, el miedo y las emociones reprimidas, tu cuerpo lo reflejar?.

Procura que tus pensamientos sean saludables y placenteros. Piensa que eres una persona sana. Recuerda, la buena salud es un derecho que te corresponde por nacimiento y mereces estar sano. Sobre todo, s? ben?volo contigo mismo.

El dolor tiene una raz?n de ser. El dolor emocional tambi?n. Si algo nos molesta o nos preocupa podemos interpretarlo como un mensaje que nos insta a abordar las cosas de otro modo, o a verlas de manera diferente. Si nos sentimos heridos, decepcionados o abandonados por un ser querido, el mensaje puede ser que ames a tus seres queridos sin esperar nada, que recibas lo que te quieran dar sin juzgarlos o que no permitas que las acciones de los dem?s destruyan tu autoestima.

El trastorno emocional puede hacer que vuelvas a sopesar tus prioridades. La gente con ?xito aprende de tales experiencias y ajusta sus acciones de modo que los tropiezos de la vida resulten menos dolorosos.

El dolor nos hace abrir los ojos. Nos induce a observar las cosas de manera diferente. Si continuamos haciendo la misma tonter?a seguiremos sufriendo. Hay quienes se las ingenian para que un dolor les dure todos los d?as del a?o. Nunca se dan cuenta de que lleg? el momento de retirar la mano de la estufa.

Si nos rodeamos de gente criticona, nos haremos afectos a criticar. Si nos asociamos con gente feliz, aprenderemos acerca de la alegr?a. Si frecuentas a gente desordenada, te har?s desordenado. Si te relacionas con personas entusiastas, te volver?s entusiasta. Las personas aventureras nos ayudan a convertirnos en aventureros, y las personas pr?speras son una inspiraci?n para hacernos pr?speros. Tenemos que decidir qu? queremos de la vida y, elegir con qui?nes relacionarnos. Si te interesa seriamente cambiar de vida, procura cambiar tu entorno.

Lo mejor que puedes hacer por los pobres es no ser uno de ellos. Nuestros pensamientos conscientes y subconscientes siempre generan resultados positivos y negativos en nuestras vidas, incluso contribuyen a determinar la cantidad de dinero que tenemos en el banco. Tu prosperidad o falta de ella es resultado de tu pensamiento. Tu mente y tu sistema de creencias te tienen en la posici?n en que te encuentras, y tu mente ser? pr?spera o pobre, dependiendo de la manera en que la entrenes. Lo que piensas es lo que recibes. Si te haces a la idea de ser pobre, ser?s pobre. Si te haces a la idea de ser pr?spero, ser?s pr?spero. Debido a que la vida suele depararnos, en buena medida, lo que esperamos de ella, si esperas tener poco, poco tendr?s.

Si deseas hacer dinero, o ahorrarlo, tienes que sentirte a gusto con ?l. Si te hace sentirte inc?modo, te las ingeniar?s subconscientemente, o incluso conscientemente, para deshacerte de ?l.

Para prosperar, debemos sentirnos a gusto con la prosperidad de los dem?s. Si te has hecho a la idea de que los ricos son detestables, seguir?s siendo pobre para no detestarte a ti mismo.

Es importante que sientas que mereces ayuda y dinero debido a que tu capacidad de recibir determina tu prosperidad. Si sentimos demasiado apego al dinero resulta dif?cil hacerlo y dif?cil conservarlo. Si eres torpe para manejar el ?xito, procurar?s evitarlo.



Publicado por carmenlobo @ 10:13  | Psico - Filo
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