Martes, 19 de diciembre de 2006

Carlos Migu?lez


La embotelladora m?s grande de Am?rica Latina, Coca Cola Femsa, estima que llegar? a vender cada d?a 29 millones de litros de refresco a casi 170 millones de consumidores, cifra equivalente al consumo normal de agua diaria de 14,5 millones de personas.


Es casi imposible concebir a una persona en el mundo que no conozca Pepsi o Coca Cola. Hace 50 a?os nadie pens? que dos grandes productoras y distribuidoras de refrescos aprovechar?an la privatizaci?n del agua para adue?arse de sus recursos acu?feros. Controlar las reservas del agua exime a estas compa??as de pagar por el agua que utilizan para la producci?n, abarata sus productos y les permite controlar los precios del mercado. Adem?s, les abre la puerta a un negocio en expansi?n: la venta de agua embotellada.


S?lo las ventas en M?xico, sede de Femsa, suponen el 10% de las ganancias de Coca Cola a nivel mundial. La iglesia de San Juan Chamula, a pocos kil?metros de la ciudad que vio renacer el movimiento zapatista, San Crist?bal de las Casas, desvela el protagonismo de Coca Cola en uno de los ?mbitos m?s importantes de la vida de los ind?genas de la regi?n: el culto religioso. Centenares de botellas de refresco est?n puestas sobre el suelo y sobre altares junto a cirios y a im?genes de los santos. El olor de las hojas de pino esparcidas por todo el suelo y el incienso ocupan el olfato. Aunque s?lo se escucha el murmullo caracter?stico de los espacios amplios, de vez en cuando se oyen los eructos de las personas que beben refresco durante el rito.


El consumo desmedido de refrescos en el seno de una comunidad ind?gena empobrecida se puede explicar a que un litro de Coca Cola cuesta menos que un litro de leche, por ejemplo. Sin embargo, ?qui?n se beneficia?


Las multinacionales presionan muchas veces a los gobiernos para recibir concesiones en sectores importantes de la econom?a, como el agua, a cambio de infraestructuras presentadas como generadoras de riqueza y como grandes inversiones a futuro.


Si el ex infiltrado de la CIA, John Perkins, denuncia en Confesiones de un economista-asesino a sueldo que multinacionales como Bechtel (la compa??a estadounidense de agua m?s importante) ?convencen? a los gobiernos de pa?ses endeudados para invertir en infraestructuras que ellas construyen. El testimonio del activista Tony Clarke en Oro Azul nos abre los ojos ante un peligro mundial que antes se trataba como a una trama futurista y paranoica de guerras por agua.


Clarke, director del Instituto Polaris de Canad?, denuncia tambi?n el comportamiento de Bechtel, compa??a a la que encarg? gobierno estadounidense despu?s de la invasi?n de Iraq de reconstruir los sistemas de drenaje y de desag?e.


A partir de entonces, los desechos de 3,8 millones de personas alcanzan el Tigres sin ser tratados. El resultado: el 80% de los iraqu?es no cuenta con agua potable. Algo similar ha sucedido en Sud?frica, donde la privatizaci?n sac? de los bolsillos de todos los ciudadanos sus gastos de agua. Muchas veces no hubo tal porque la ineficiencia de las infraestructuras privadas cort? el abastecimiento durante varios periodos de tiempo. La gente tuvo que recurrir al agua de r?os y lagos contaminados, lo que desencaden? en la peor epidemia de c?lera de la historia del pa?s.


El modelo de los Chicago Boys y el Consenso de Washington piden a gritos la privatizaci?n de todas las reservas de agua en aras de la eficiencia, de la competitividad y del precio. Porto Alegre no mordi? la manzana y hoy en d?a ofrece uno de los servicios p?blicos de agua m?s baratos y eficientes del mundo, mientras los habitantes de Cochabamba s? lo hicieron y est?n pagando el doble. El agua es un derecho de todos porque, como el aire, satisface una necesidad vital que est? por encima de cualquier negocio. Para defender ese derecho, no hace falta creer un rumor acerca del soborno de una multinacional a las autoridades de una comunidad ind?gena en M?xico para que motivaran a la comunidad a beber refresco para eructar y sacar los malos esp?ritus.

Publicado por carmenlobo @ 8:19
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